lunes, marzo 28, 2011

Casualidad

Lo más probable es que haya sido una casualidad, considerada por algunos como feliz. El inédito bloqueo a la distribución del diario "Clarín" ocurrió apenas un par de días antes de que Hugo Chávez  fuera condecorado por la Universidad Nacional de La Plata por "su aporte a la comunicación popular, a la democracia y a la libertad de los pueblos".

Notable logro para un Presidente que además de cancelar la licencia de un canal de televisión, ha cerrado una treintena de diarios y practica el ejercicio casi cotidiano de descalificar y perseguir a todo aquel que osa emitir una opinión disidente.

Ante ello, resulta por lo menos llamativo el criterio de la tradicional casa de estudios, aunque hay que reconocer que lo suyo no es original, puesto que hace ya algunos años su homóloga de Buenos Aires adoró embelesada al anacrónico dictador cubano Fidel Castro.

Debe reconocerse, asimismo, que el desempeño de la Facultad de Periodismo platense no desentona con la situación de precariedad institucional puesta de manifiesto una vez más en el episodio sufrido por el matutino porteño, el de mayor circulación en la Argentina.  Por cierto, la situación patentiza el concepto que predomina en un segmento peligrosamente numeroso de nuestra población, que consiste en considerar al funcionamiento de los mecanismos republicanos y a los preceptos constitucionales como meras "formalidades" que por lo tanto serían prescindibles en función de los "intereses populares", cuya defensa el kirchnerato encarnaría en un doble carácter, fundacional y monopólico.

En ese grupo social hay muchos jóvenes que, por no haber vivido ni estudiado con alguna profundidad la época, no perciben la similitud con las consignas de la guerrilla setentista contra la "democracia burguesa" que sus dirigentes y militantes despreciaban  de manera explícita.

No es el caso de Fernando "Pino" Solanas, quien ha salido a criticar al gobierno por su pasividad ante la violación flagrante del Art. 14 de la Constitución, en una defensa de la libertad de expresión que lo enaltece. Es de esperar que aproveche el viaje de su amigo Chávez para recordarle la importancia de ese valor republicano.

domingo, marzo 27, 2011

El (horrible) fútbol nuestro de cada día



Cualquier veterano más o menos futbolero admite que el nivel de los espectáculos que hoy se pueden apreciar en el ámbito local es, por decir lo menos, flojo. No sólo es bastante difícil ver en nuestras canchas de primera división una sucesión de jugadas hilvanadas, sino que hasta cuesta encontrar jugadores capaces de dar un pase a un compañero situado a cinco metros de distancia con una mínima eficacia. Todo se desarrolla en clave de lucha, con dientes apretados, violencia (real y simulada) a discreción y mucha irregularidad.

Es posible que el sistema de torneos cortos sea responsable en buena medida de esa especie de histeria hipercombativa que ha desalojado casi por completo de las canchas argentas al buen trato de pelota. Además, hay superabundancia de explicaciones emparentadas con la sociología y/o la psicología social, a las que este post lejos está de pretender sumarse. En cambio, intentaré aquí una argumentación relacionada con la materia prima del espectáculo, esos privilegiados "players" (Coco Basile dixit) que cada fin de semana nos brindan clases magistrales de teatro en dosis inusitadamente más pequeñas que las de jugadas agradables.

Generalizando (y recordando que, como dijo alguien,"toda generalización es injusta, incluyendo la presente"), se puede discriminar a la masa de jugadores que actúa en nuestras canchas de la siguiente manera:

  • Un grupete de juveniles de entre 18 y 22 años, más o menos bien dotados para este juego, que han llegado a primera para ocupar las vacantes dejadas por quienes consiguieron ser transferidos al exterior, saga que por supuesto aspiran a repetir. Es posible que en las divisiones inferiores (que ya no son los "semilleros" de antes sino un mercado semisalvaje en el que pululan cazadores de talentos y empresarios de toda laya interactuando con padres desesperados por "salvarse" gracias a sus hijos) no hayan adquirido conceptos elementales del juego, pero de un modo u otro llegan entreverarse en la categoría superior. Una vez lanzados al ruedo, la marea mediática los envolverá pidiéndoles opiniones como si a tan tierna edad pudieran ser expertos en algo más que mensajear con sus celulares, y ellos creerán que, en efecto, lo saben casi todo. Ejercen,  se diría, el dulce pecado de juventud.
  • Un segmento de veteranos de 29/30 años y más, que han vuelto de Europa, México o Ucrania, a gastar sus últimos cartuchos en el lugar de origen. Son tipos que a sus buenas condiciones han agregado una trayectoria en medios muy competitivos que los obligó a un salto de calidad, por lo que no les cuesta demasiado destacarse aquí. No obstante, las huellas de una campaña extensa y dura se empiezan a manifestar en muchos de ellos, que no siempre encuentran respaldo físico para mantener sus rendimientos.
  • Y un tercer grupo de jugadores de entre 23 y 29 años y nivel competitivo medio (sería injusto o demasiado duro tildarlos de mediocres, aunque me siento tentado a ello), que no han podido jugar en el exterior y casi con seguridad nunca conseguirán hacerlo (al menos, en ligas de cierto nivel de exigencia). Entre ellos, es cierto, hay unos pocos talentos que no emigraron por diversas circunstancias, pero la característica del grupo es la medianía.

Como resulta obvio, no juegan en la Argentina los profesionales de mayor calidad, con quienes se nutre la selección nacional, cuyas habilidades son las que posicionan a nuestro país como una potencia internacional, por más que en las últimas dos décadas no hayamos logrado confirmar dicha calificación en los podios de los torneos mundiales.

La conclusión es que esa sumatoria de imberbes ensoberbecidos, viejos guerreros heridos  y rústicos picapedreros no puede menos que entregar los semibochornosos espectáculos de hoy, a los que nos hemos debido acostumbrar. Comparar un partido entre dos de los mejores equipos locales (un Estudiantes-Vélez, digamos) con, por ejemplo, el Inter-Bayern Munich de días pasados es imposible: aunque se los denomine con la misma palabra, los deportes que juegan unos y otros son muy distintos.

Así que, estimados lectores de P & M que comparten el gusto por el fóbal con quien esto escribe, no hay más remedio que amoldarse a los tiempos que corren (u olvidarse de este jueguito). Es posible, sólo posible, que el domingo entrante Mengano, Zutanez y Fulanelli -a la sazón vistiendo la misma camiseta-  consigan pasarse la pelota entre ellos sin equivocaciones, pero habrá que estar alertas porque en caso de ocurrir, el milagro sólo se producirá una vez en los noventa y pico de minutos que durará la contienda. El resto del tiempo transcurrirá entre kicks a cargar de pura raigambre rugbística, rechazos a cualquier parte, agarrones semiocultos, patadas explícitas, algún escupitajo y sobreactuadas caídas al piso, al término de lo cual los protagonistas (tanto en las conferencias de prensa que suceden a los partidos como en los mil y un programas televisivos de la semana) repetirán hasta el hartazgo sus frases hechas y lugares comunes, aunque con cara de estar emitiendo un pensamiento filosófico digno de Heidegger.

Bueno, termino con esto aquí, porque quiero ver qué partido están transmitiendo en Fútbol para Todos.

miércoles, marzo 23, 2011

Un feriado puente nacional y popular



Bajar dos pájaros de un tiro, resultaría la metáfora aplicable si no fuera por las connotaciones trágicas del episodio de que se trata.

Se trata, por supuesto, del golpe militar de 1976, del que mañana se cumplirán 35 años. Episodio luctuoso que será conmemorado mediante un feriado nacional,  que el 25 será seguido de un "feriado-puente" instaurado por el gobierno para posibilitar el empalme con el fin de semana y fomentar el miniturismo. Lo dicho, el cristinismo alcanzará de ese modo dos objetivos al precio de uno: por una parte, un espacio para satisfacción del autotitulado progresismo nac&pop (que además se autoproclamó como el único segmento de la sociedad que deplora aquel golpe, lo cual es obviamente falso) y otro para cortejar a la clase media, cuyo voto será decisivo en la compulsa electoral de octubre.

Ningún integrante de la pingüinera sentirá remordimientos, porque se trata simplemente de política, no de un curso de ética o moral. No lo sentirán los dinosaurios montoneros que integran el think-tank gubernamental con Horacio Verbitsky a la cabeza, quienes ya han dado sobradas pruebas de que la autocrítica no forma parte de sus atributos.

Tampoco los jóvenes reivindicadores del "Tío" Cámpora, cuya ardorosa agrupación quizá haya actualizado las viejas consignas que sostenían sus admirados antecesores de la Tendencia, por ejemplo pasando de aquella durísima "Perón o muerte" a la mucho más pragmática "Cristina o ningún puesto dependiente del Estado"

Y menos se inquietará por ello la gobernadora fueguina (quien ya había enviado al olvido su causa penal contra el ex Presidente bastante antes de que él abandonara este valle de lágrimas),  que aprovechará la visita que Cristina Fernández hará hoy a la Provincia para continuar la puja con los referentes locales del Frente para la Victoria por ver quién es más cristinista.

En suma, nada que vaya a modificar el relato oficialista, por más que las bravatas destempladas de Moyano a veces produzcan sobresaltos. Un relato que presenta casi cotidianamente nuevos hitos, como el "Homenaje al pensamiento nacional" en el que Pepe Albistur (ex secretario de medios de la Presidencia, que debió renunciar debido a serios cuestonamientos sobre la transparencia de su gestión) se permitió situar en un mismo podio a  Jauretche y Kirchner, por más que este último difícilmente haya aportado a la literatura universal algo más sustancioso que implacables escritos judiciales propiciando la ejecución de deudores morosos en Río Gallegos.

Como dijo el pensador nacional Enrique Santos Discépolo, "dale nomás, que allá en el horno nos vamo´ a encontrar". 
 

domingo, marzo 20, 2011

Noventa años no es nada

El pasado 11 de marzo Astor Piazzolla hubiera cumplido noventa años de edad. Su obra, según apunta José Gobello, abarca casi medio siglo, desde "El desbande", que escribió en 1946, hasta "Five tango sensations", que grabó en 1990 con The Kronos Quartet en Nueva York, y "Le grand tango",  que en ese mismo año le estrenó nada menos que Matislav Rostropovich, considerado el mayor violonchelista de su generación.

Gobello estima en unas ochocientas obras la producción del marplatense. Respecto de la calidad de la misma, Natalio Gorín, su amigo y biógrafo,  revela la opinión del propio Astor: "Adiós Nonino es el mejor tema que escribí en mi vida. Me propuse mil veces hacer uno superior y no pude".

María Susana Azzi y Simon Collier cuentan los pormenores de su creación. Corría 1959 y Astor se encontraba actuando en San Juan de Puerto Rico como acompañante de la pareja de baile Copes-Neves, cuando se enteró del fallecimiento en Mar del Plata de su padre Vicente, a quien él llamaba "Nonino". Días más tarde, ya en el departamento que alquilaba en Nueva York, el sufrimiento por la pérdida y la distancia lo agobiaba. Después de almorzar, pidió a su esposa Dedé Wolff y su cuñada Poupée que lo dejaran solo. Ellas se fueron a la cocina, desde donde escuchaban sus suspiros y quejidos, hasta que -tras un largo silencio-  oyeron el sonido del bandoneón. Astor pulsó durante un momento las notas de "Nonino", una pieza de ritmo vivaz que había compuesto años antes en París en homenaje a su padre, hasta que se detuvo para arrancar con "una melodía elegíaca absolutamente conmovedora", la misma que según Daniel Barenboim es la más bella que ha escrito un compositor de tango.

Nada mejor entonces que homenajear al maestro en su cumpleaños, aunque con algunos días de retraso, con una versión grabada en vivo de esa pieza, por la formación del Quinteto que completaban Pablo Ziegler (piano), Oscar López Ruiz (guitarra eléctrica), Héctor Console (contrabajo) y el gran Fernando Suárez Paz (violín), que tiene aquí una participación relevante. De los más de veinte arreglos que hizo del tema, este es el que Astor prefería. En todo caso, creo que se trata de una notable justificación de la mayor expectativa que él tenía sobre su música:  que fuera escuchada en el 2020, y en el 3000 también.


Fuentes:
José Gobello: "Mujeres y hombres que hicieron el tango". Buenos Aires, Centro Editor de Cultura. 2008.
Natalio Gorín: "Astor Piazzolla. A manera de memorias". Buenos Aires, Perfil Libros. 1998.
María Susana Azzi y Simon Collier: "Astor Piazzolla. Su vida y su música". Buenos Aires, Ed. El Ateneo. 2002.
You Tube.

jueves, marzo 03, 2011

Una aerolínea para todas y todos



Estoy tranquilo, porque llego al Aeroparque metropolitano con bastante tiempo de antelación y, además, hice el web-checkin. Como sólo llevo equipaje de mano, subo hasta la sala de preembarque y recién allí miro la pizarra electrónica: el anuncio de mi vuelo dice "en horario" e indica la puerta 6.

Pido un café, pago cuando el mozo me lo trae (¡epa! ¿rompí algo y no me di  cuenta?) y leo durante un rato mi novela de Colin Dexter. Tras comprobar que al Inspector Morse le cuesta tanto avanzar en su investigación como alejarse de la cerveza, me levanto para consultar otra vez la pizarra. La situación ha cambiado: ahora sugiere que  "consulte a la compañía".

Dado que los mostradores de Aerolíneas Argentinas ya no se encuentran en el sector, le pregunto a un empleado con uniforme de la empresa que camina por allí, quien me informa que el vuelo está "demorado por mantenimiento". Quiero saber algo más pero él no puede responderme; se limita a sonreir como diciendo "Es lo que hay" y me aconseja aguardar frente a la puerta 6.

Una hora más tarde embarcamos y, tras veinticinco minutos de inquietante espera adicional dentro del avión, partimos hacia Ushuaia tras ser anoticiados de que el vuelo tendrá una escala no prevista en Bahía Blanca. Con ingenuidad espero escuchar la voz del Comandante pidiendo disculpas a los pasajeros por la demora, algo que jamás ocurrirá.  La Comisario Comisaria de a bordo, por cuya edad intuyo que ha conocido mejores épocas de la empresa que la contrata (y en eso, nos parecemos), responde a la queja de alguien que está detrás mío admitiendo -con gesto de amarga ironía- que "Aerolíneas se ha transformado en la manera más segura de llegar tarde a todos lados".

Cumplimos con la escala aunque, contrariamente a lo anunciado, descendemos en Trelew. Nadie sube ni baja del avión, sólo se carga combustible y continuamos el viaje. Ya ha pasado el mediodía, pero el servicio de a bordo no contempla almuerzo: apenas una barrita de cereal y un trozo de bizcochuelo, acondicionados dentro de una caja de cartulina que una azafata de gesto adusto, bastante más joven que la Comisaria y también mucho menos apegada que ella a las normas de buena educación, me entrega casi sin mirar y sin hablarme; también me da las de mis dos vecinos de asiento, sin pedirme que por favor se las alcance. Ellos, en cambio, me agradecen.

Supongo que la frugalidad franciscana de la vianda responde a una loable política de disminución de costos (no a un ajuste, vade retro), pero enseguida me doy cuenta de que no sólo está a mi disposición la tradicional revista de la empresa (como ocurre en los vuelos de todas las aerolíneas del mundo) sino también otra, de muy cuidada y costosa presentación, editada por el Grupo Szpolski. Cuestión de prioridades, me digo: clientes vis a vis empresarios amigos.

La chica del  gesto crispado acerca el carrito y me interpela con sequedad: "Para beber". Apichonado, miro las botellas y pido un vaso de gaseosa, que ella me provee sin chistar. Al servirle a mi vecino un jugo de naranja, lo hace con tan poco cuidado que el vaso queda goteando; como no lo seca, al pasarlo por encima mío varias gotas caen sobre mi brazo. La miro sorprendido y me suelta con desgano un "Perdón, es sólo jugo".  Casi le agradezco por refrescarme la piel, pero no me atrevo a hablar, ni siquiera para aceptarle la ¿disculpa?.

Retomo mi lectura, disfrutando por un rato de la manera en que Morse, con la siempre eficiente ayuda del Sargento Lewis, va estrechando de modo implacable el cerco en torno al asesino. Por eso me siento molesto cuando debo interrumpirla para ir al baño, y lo estoy más aún cuando pretendo lavarme las manos y del grifo sólo sale un chorro de aire. Al comentar el problema a la Comisaria, ella me dice que el avión se quedó sin agua (¿por qué? ¿en qué consistió el mantenimiento que insumió casi dos horas? ¿verificaron algo durante la escala?) y que la que llevaban embotellada sólo alcanzó para abastecer el lavabo del otro baño. Su voz me pide disculpas, su mirada denota una cierta fatiga.

Llegamos a destino con dos horas de retraso, asunto del cual el Comandante insiste en no hacerse cargo desde un absoluto mutismo.

Leo en los diarios que la Presidenta está harta de los inconvenientes en los vuelos de Aerolíneas Argentinas, y que por eso pretende incorporar socios privados a la operación (¿cómo, el Estado no es infalible?). El asunto, según parece, es problemático, porque el juicio de expropiación al Grupo Marsans está lejos de haber finalizado, la compañía hace años que no presenta balances y, además, hay fuertes pujas internas entre los seis o siete sindicatos que agrupan al personal. De cualquier modo, según la información, De Vido ya se está moviendo entre empresarios de su entorno (¿encontrará a alguien serio dispuesto a poner plata bajo esas condiciones?).

Por suerte, hemos vuelto a tener una aerolínea de bandera, y también dignidad.

domingo, febrero 27, 2011

25 de febrero, nacen dos grandes

"Las comparaciones son odiosas", dicen por ahí. A ver qué les parece las que se despliegan en el siguiente video (mis comentarios van a continuación):



Yo creo que si esto ha ocurrido apenas a cuatro meses del fallecimiento del ex presidente, el proceso de canonización política en curso determinará que hacia el mes de octubre, cuando se estén por cumplir tanto el primer aniversario como el desenlace del proceso electoral por la Presidencia, los videos demostrarán que NK comandó al Ejército de los Andes en su cruzada libertadora, enseñó a Perón los rudimentos de la doctrina justicialista, lideró a los Beatles y hasta hizo el segundo gol contra los ingleses en el Mundial 2006 (copyright: Zeta).

Felíz domingo.

viernes, febrero 25, 2011

La reina en el palacio de las corrientes de aire


Al concluir este, el último ejemplar de la trilogía Millenium, del sueco Stieg Larsson, y tras haber leído los dos primeros, me quedó la sensación de haber accedido a una monumental novela de casi 2.300 páginas que su autor, quizá por una cuestión práctica, dividió en tres tomos. Me apresuro a aclarar que los mismos pueden ser leídos en forma independiente, aunque es conveniente que se respete la cronología, y que con este supuesto chiste no pretendo invalidar la calidad de la obra en su conjunto, ya que me parece un mérito extraordinario que con sus proporciones colosales, esos  libros no hayan configurado unos mamotretos indigeribles sino todo lo contrario. Cada uno de ellos está tan bien estructurado que el lector no puede menos que sentirse atrapado desde el comienzo, para terminar devorando sus páginas en el menor plazo del que es capaz.


La trama está desarrollada en clave de denuncia social (los abusos contra las mujeres, los pliegues de los servicios de inteligencia estatales, las conspiraciones de ciertos grupos empresarios, las complicidades de estamentos judiciales y políticos). Curiosamente, aunque este enfoque del autor satisface el check-list de la agenda políticamente correcta, un argumento que se escucha con frecuencia para descalificar su obra es que se trata de un mero entretenimiento, lo cual estaría probado por el fenomenal éxito comercial que la saga ha tenido en todo el mundo. Otra crítica común se refiere al estilo despojado del autor.

El primer argumento, que implica un desprecio por la capacidad analítica del público lector, suele ser bastante común en muchos críticos progresistas, tal vez por un prejuicio "antimercantilista", y también se lo escucha proviniendo de unos severos señores que quizá nunca consiguieron vender de esa manera una obra propia. Además, claro, que el hecho de entretener representa en sí mismo un logro no menor. En cuanto al estilo, mi impresión es que Larsson no ha necesitado perorar en largas y floridas exposiciones filosóficas y/o políticas, quizá porque los personajes y los hechos argumentan per se. A mi me parece que eso es escribir bien, más allá de una evaluación técnica que dejaré para los expertos.

Los personajes principales, el periodista Mikael Blomqvist (evidente alter ego del autor) y la casi indescrifrable Lisbeth Salander llevan el peso de la narración, pero el resto del "elenco" interactúa con acierto. Hay algunas tramas paralelas que incrementan el interés, mientras que el hilo principal nunca se pierde de vista.

A un lector latinoamericano (y, en particular, al argentino) le llamará la atención el respeto por los preceptos legales y por la institucionalidad que caracteriza a la sociedad sueca en su conjunto, algo que está presente en distintos pasajes de las tres novelas. No significa esto que no haya criminales (además, y después de todo, se trata de novela negra), sino que las instituciones funcionan como está previsto.

Aunque es cuestión de gustos, al visitante de P & M me atrevo a sugerirle que, si es aficionado al género, encare decididamente la lectura de Millenium, que difícilmente vaya a arrepentirse.

miércoles, febrero 23, 2011

lunes, febrero 21, 2011

A cualquier argentino le pudo pasar...



Ciertos aspectos centrales de la fatal colisión de la semana anterior entre dos trenes en las cercanías de San Miguel, provincia de Buenos Aires, permiten calificarla de accidente prototípicamente argentino. Porque, como decía un personaje de Fontanarrosa, se trató de otro caso en que "el accidente no es un accidente, estaba previsto".

La investigación, según adelantó el juez, se encamina a determinar que la causa de la tragedia fue un "error humano", eufemismo utilizado para morigerar la descripción de lo que en realidad fue un comportamiento irresponsable y  criminal de los conductores de uno de los convoyes, que embistió al otro que estaba detenido en la misma vía. Las señales luminosas, contrariamente a lo declarado por los trabajadores, funcionaban bien, tanto la amarilla de advertencia como la roja situada unos metros más adelante. Asimismo, el freno de seguridad se encontraba anulado, lo cual configura a mi modo de ver un factor clave.

Se trata del llamado "freno del muerto", un mecanismo que obliga al maquinista a mantener oprimido un pedal para que el tren avance, y que está ideado para actuar como un reaseguro en caso de una repentina indisposición de aquél. Es un concepto similar, por ejemplo, al de los motores fuera de borda para lanchas y botes, cuyo suministro de combustible se corta si el conductor suelta el acelerador en caso de vuelco, impidiendo de esa manera que la hélice siga girando y constituya un peligro para el caído.

El dispositivo de emergencia fue anulado para que el maquinista se viera liberado de la molestia de mantenerlo activo. Por lo tanto, el individuo sabía que un accidente así podía ocurrir, pero ello no le impidió actuar de esa forma. Además, se supo que se trata de una práctica habitual.

Por eso vuelvo al concepto del primer párrafo: en una Argentina en la que la transgresión a las reglas se ha convertido en un comportamiento socialmente aceptado (cuando no elogiado), el supuesto accidente no fue tal. Cuatro muertos y decenas de heridos son la consecuencia de esta nueva muestra de la viveza criolla.

lunes, febrero 14, 2011

La caja, ese valor sacrosanto



El episodio de la semana pasada, que comenzó el miércoles con la prisión sorpresiva del máximo jefe gremial de los trabajadores rurales, Gerónimo Venegas, y culminó el viernes con su apurada excarcelación, dejó mucha tela para cortar para los analistas políticos. El procesamiento se verificó en el marco de la causa que el juez federal Néstor Oyarbide lleva adelante por el caso de la llamada "mafia de los medicamentos", donde varias obras sociales sindicales aparecen involucradas en episodios de manejo de fondos públicos y adulteración de medicamentos.

Pero más allá de las diversas aristas del caso, como la proximidad de Venegas al ex presidente Duhalde, las protestas del sindicato materializadas en diversos cortes de rutas y las llamativas medidas del juez Oyarbide (de quien lo menos que puede decirse es que decide siempre teniendo muy en cuenta el impacto que tendrá en la cumbre del poder administrador), creo que la conclusión más interesante se relaciona con la reacción de la dirigencia sindical.

Es conocido que los caciques gremiales -que conforman uno de los sectores más desprestigiados de la sociedad-  se encuentran divididos en sus preferencias políticas, asunto sobre cuya importancia no hay que explayarse demasiado si se recuerda que el fundador del peronismo caracterizaba al sector obrero como "la columna vertebral" de su movimiento. Por cierto que cuando Perón se refería a ello, pensaba menos en los trabajadores de a pie que en sus dirigentes, quienes con el correr de los años han logrado perpetuarse en sus cargos con una obstinación digna de mejor causa.

Es así que en la actual coyuntura, mientras los popes liderados por Hugo Moyano, secretario general de la CGT, se arriman al calor oficial e incluso fungen como prominentes directivos del Partido Justicialista, los que responden a Venegas y a Hugo Barrionuevo, de los gastronómicos, están con Duhalde y por ende con esa ameba política difícil de aprehender que es el "peronismo federal". En ese contexto, es habitual que encontremos a unos y otros descargando variopintas chicanas contra sus adversarios, con el aditamento de fervorosas alusiones al compromiso que ellos, y no sus contrarios, tienen con el bienestar y la dignidad de sus representados.

Sin embargo, ante el encarcelamiento de Venegas, la respuesta de su  enemigo Moyano fue rápida y contundente. Una declaración de la CGT alertó sobre un supuesto "ataque contra el movimiento obrero", y derramó lágrimas de saurio por la presunción de culpabilidad que los afectaría como grupo. La advertencia pareció dirigida al propio gobierno al cual Moyano está aliado, no sólo por el tono (no era necesario leer entre líneas para advertirlo) sino por el efecto que sus palabras causaron. El pintoresco Oyarbide adelantó para el viernes la indagatoria prevista para un día después, y dictó la libertad del detenido. El gobierno no pudo evitar que este hecho -teniendo en cuenta los antecedentes del juez, que como ejemplo en 2009 analizó y aprobó en tiempo record una declaración patrimonial de Néstor Kirchner y su esposa que había recibido serios cuestionamientos-  fuera visto como producto de una presión al magistrado. Para colmo, el mismo día la presidenta viajó a "su lugar en el mundo", donde permanecerá hasta este martes.

Teléfono para la dirigencia política, tanto del oficialismo como de la oposición: cualquier acción que siquiera roce la sacrosanta caja que las obras sociales representan para la dirigencia sindical, se encontrará con la monolítica unidad y poco delicada resistencia de los caciques gremiales. Por más que entre ellos se saquen chispas y se presuma que no tienen escrúpulos en ajustar cuentas (son varios los casos no aclarados de ataques contra dirigentes de segunda línea, que incluyen asesinatos), y pese a que algún "perejil" pueda caer en desgracia (como el bancario Zanola, preso desde hace un año) a la hora de la verdad, si la caja se ve amenazada no habrá contemplaciones.

Es una cuestión que deberá acometer el próximo gobierno, insisto, ya sea que el sillón de Rivadavia lo ocupe  alguien de la actual oposición o la propia Cristina si es reelecta. La decisión, cuando llegue ese momento, será enfrentar el problema o convivir con él.

miércoles, enero 26, 2011

Veraneo en Punta




Las etiquetas en política cada vez tienen menos valor, pero su simbolismo aún perdura en el imaginario colectivo.


El rótulo "es de derecha", por ejemplo, significa que -a priori- quien lo lleva adherido es insensible, contradictorio, autoritario, presunto golpista, visceralmente antidemocrático. Una suerte de monstruo diabólico. 

En tanto, quien porta el marbete "es de izquierda" podrá decir  o proponer cualquier barrabasada, pero se le considerará ex ante como un demócrata con profunda sensibilidad social, un individuo abnegado, una persona  coherente con su inclaudicable militancia en favor de los pobres, de los más necesitados. Algo así como un santo impoluto.

Es por ello que Raúl Castro, por ejemplo, puede anunciar la eliminación de medio millón de puestos de trabajo en Cuba sin que el progresismo urbi et orbi siquiera pronuncie una tímida protesta. Se trata del número dos (en ejercicio del número uno) en el paraíso socialista, donde como todos sabemos, gobiernan los trabajadores para los trabajadores y los ajustes neoliberales son crímenes de lesa humanidad.

En otro plano y otro lugar, la presunción de inocencia derivada de la etiqueta  permite que la tremebunda jefa de la organización Tupac Amaru, la jujeña Milagro Sala, al ser descubierta (porque trató de ocultar su rostro a quien la filmaba) en un caro y lujoso hotel de Punta del Este, pregunte enojada por qué un negro (sic) no puede ir al Conrad.  Ella sabe que el rótulo la protege, por más que alguien pretenda averiguar si el lujoso veraneo se financia con una parte de los ingentes fondos que el gobierno nacional le provee a su organización.

"¿Qué pecado cometí?", preguntó también Milagro. Quizá alguno de sus militantes de base pueda responderle.

miércoles, enero 19, 2011

Dólar bajo competitivo




La entrevista al candidato a Presidente por Proyecto Sur, Fernando "Pino" Solanas, que publica hoy La Nación no tiene desperdicio.


Y no me refiero en particular a afirmaciones tales como "los servicios públicos deben estatizarse" o "es imprescindible que una compañía aérea sea pública" y otras por el estilo, que si bien por un lado lo posicionan como un dirigente estudiantil de 1970 (es decir, con cuarenta años de retraso), reconozco que en su concepción son compartidas por una franja muy amplia de la sociedad. Tan amplia, quizá, como la que avalaba las políticas de signo exactamente contrario en los denostados noventa.

Me interesa señalar, en cambio, la respuesta a una consulta del periodista acerca de su estrategia para atraer inversiones al país. Preguntado que fue al respecto, el chavista cineasta contestó muy suelto de cuerpo: "Tenemos que tener un dólar bajo, competitivo, y ganar mercados en el exterior".

Los economistas, es sabido, suelen tener profundas divergencias. Sin embargo, las mismas se limitan al plano normativo, es decir, al "deber ser". En el plano positivo, en cambio, hay casi pleno consenso. Juan y Pedro pueden disentir, por ejemplo, acerca de si es conveniente imponer o no limitaciones a las importaciones; pero, lo que es seguro es que ambos coincidirán en que establecer un arancel aduanero constituye una restricción al ingreso de mercaderías desde el extranjero. Juan dirá que hay que proteger a la industria local desalentando mediante el arancelamiento las compras en el exterior, mientras Pedro sostendrá que hay que ocuparse del consumidor y propondrá eliminar los aranceles. Lo que estará fuera de la discusión es el carácter de esos aranceles.

Las medidas relacionadas con el  tipo de cambio entre la moneda local y las divisas constituyen un elemento esencial de la política económica, en la medida en que influyen tanto en la evolución de los precios internos como en la relación con el resto del mundo, y -consecuentemente- en la producción, el consumo y la inversión. El mercado de divisas puede ser flexible o flotante (sin intervenciòn del gobierno), fijo (como en el caso de la convertibilidad en la Argentina de los noventa) o de "flotación sucia" (cuando el gobierno interviene indirectamente, para influir en la tasa de cambio). Los economistas tienen opiniones distintas acerca de estos asuntos, basadas en consideraciones políticas, éticas, etc.

En cambio, no hay divergencias respecto de que un tipo de cambio alto  es "competitivo", ya que la devaluación de la moneda local abarata el precio de las mercaderías vendidas a otros países. Quien sostenga lo contrario es un ignorante o un chanta. Si encima esa persona dice que va a estimular las inversiones extranjeras, a estatizar empresas y a romper relaciones con Gran Bretaña y los Estados Unidos, todo al mismo tiempo, es posible que no se encuentre en su sano juicio.

lunes, enero 17, 2011

Tierra del Fuego aislada por piquetes


A raíz de cortes de rutas en lugares estratégicos por parte de pobladores que protestan contra un aumento de 17% en la tarifa del gas, unos 3.000 argentinos (según las últimas noticias) quedaron "varados" en la región chilena de Magallanes. Para quienes hace tiempo que no miran un mapa de esas latitudes, diré que para viajar entre las provincias argentinas de Santa Cruz y Tierra del Fuego, es necesario atravesar territorio chileno tanto en el continente como en la isla, dado que ambas costas del estrecho de Magallanes pertenecen al país hermano. Por supuesto, ello implica además llevar a cabo el cruce de ese canal mediante el servicio de transbordadores, optando entre el de la Primera Angostura (con buen tiempo, esta travesía demora unos 20 minutos)  y el que une la capital regional,  Punta Arenas, con la pequeña  localidad fuegina de Porvenir (tardando en este caso algo menos de dos horas, salvo inclemencia climática).

La situación da pie a varios comentarios. El primero que se me ocurre es el derivado de la actitud de la cancillería de nuestro país, reclamando a las autoridades chilenas que "arbitren los medios para el restablecimiento del acceso y la salida de la isla", así como "el desbloqueo de todos los pasos cerrados a los automóviles, camiones y personas". Vale recordar -aunque parezca obvio- que Gualeguaychú está en la Argentina, que el bloqueo de sus pobladores al paso fronterizo con Uruguay provocó durante años grandes dificultades al tránsito de personas, vehículos y mercaderías, y que el actual es el mismo gobierno que tensó a extremos inconcebibles la relación con ese país por su cerrada negativa a arbitrar los medios para restablecer el flujo.

Otra faceta es la que podríamos denominar económica y política. Sucede que el gobierno de Sebastián Piñera decidió desmontar el subsidio al consumo de gas para la región magallánica, lo que provocó el incremento en el precio del combustible y las consecuentes protestas de los habitantes. El caso no es comparable, por su relativa magnitud,  con la enmarañada trama de subsidios que el kirchnerismo ha tejido durante su gestión, y sin embargo se ha convertido en un problema muy serio para las autoridades trasandinas. Tanto, que remite a las protestas que hace poco acaecieron en Bolivia cuando el presidente Evo Morales, quizá debido a un súbito ataque de neoliberalismo, también intentó  acabar con los subsidios a los hidrocarburos. La queja popular fue de tal gravedad que el ex dirigente cocalero, presuntamente medicado con renovadas dosis de bolivarianismo, a los pocos días dió marcha atrás a su medida. La moraleja es clara: toda política de control de precios (como lo es un mecanismo de subsidios) puede en determinado momento toparse con "el dilema del día después". Veremos cómo les va con este tema durante los próximos meses a Piñera y Morales, pero lo más interesante (o entretenido)  para nosotros será cuando aquí llegue el momento de revisar los subsidios al transporte.

Por último, una cita al "componente argentino" de este episodio. Después de varios días de interrupción del tránsito, las autoridades de la provincia de Tierra del Fuego recomendaron  a la población no trasladarse a la zona. No obstante, el domingo pasado unos 1.400 fueguinos en plan vacacional lo hicieron, y una vez en el lugar, como era de esperar, se mostraron indignadísimos, negándose a regresar. Fueguinos y argentinos, hasta la médula...

La imagen es de Perfil.com

lunes, enero 10, 2011

Adiós a María Elena

Se fue María Elena Walsh. El conocer la noticia, este mediodía, me dió una mezcla de pena y bronca, algo parecido a lo que sentí al enterarme de la muerte del Negro Fontanarrosa.

La colosal dimensión de su figura como artista y ciudadana comprometida está abrumadoramente por encima de cualquier frase laudatoria que uno pretenda emitir en este momento. En cambio, mucho mejor es escucharla a ella, a través de la interpretación del Cuarteto Zupay de su "Canción de cuna para gobernante", donde le dice a su destinatario:

Hombres, niños, mujeres, es decir: nadie,
parece que no quieren que tú descanses.
Rozan con penas chicas tu sueño grande.
Cuando no piden casas pretenden panes.



viernes, diciembre 24, 2010

domingo, diciembre 19, 2010

Astor y el euphonium

  1. Tuba tenor, bombardino o eufonio. Llámese como se llame, ese broncíneo instrumento está asociado en el imaginario colectivo a las orquestas sinfónicas, las bandas de marcha y ciertos grupos de jazz. Ni por asomo se le ocurriría a uno vincularlo con el tango, algo que en general sucede con todos los bronces (a excepción del clarinete, bastante empleado en las primeras formaciones tangueras, así como en el trío de Panchito Cao, "Los muchachos de antes").
  2. El pianista y arreglador Greg Anderson ha "visitado" este blog junto con su partner Elizabeth Roe, con una muy hermosa y original interpretación de Libertango (ver aquí).
  3. Ahora, P & M trae a sus fanáticos, gracias al aporte de mi amigo Zeta, una excelente conjunción de los "factores" antedichos. Se trata de una maravillosa y sorprendente versión de Oblivion, de Astor Piazzolla, a cargo del dúo formado por el piano de Anderson y el eufonio de Carl Berdahl. El arreglo es bellísimo y Berdahl, con su virtuosismo, ratifica lo apropiado del nombre de su instrumento, que significa "voz dulce". Que lo disfruten.


(Gracias, Zeta)


lunes, diciembre 13, 2010

El límite de las mentiras



La editorial Zagier & Urruty está especializada en la temática patagónica y antártica, publicando colecciones de cartografía, guías para viajeros e historia de la región. A esta última pertenece "El límite de las mentiras", del autor argentino  Gerardo Bartolomé.

Se trata de una biografía de Francisco Pascasio Moreno, conocido como El Perito, un personaje al que -como tantos otros- la historiografía ha mantenido en un plano secundario. De su trayectoria el argentino promedio sabe bastante poco (como ocurre, por ejemplo, con Piedra Buena), al punto que me atrevo a decir que una gran mayoría apenas lo recuerda de un modo más o menos difuso como nuestro representante en las negociaciones con Chile de principios del siglo pasado, por cuestiones limítrofes. Ese perfil es tan real como insuficiente, ya que la intensidad de su vida aventurera y la pasión con que acometió sus responsabilidades hubieran justificado un enfoque más atento.

En buena medida, el libro de Bartolomé viene a cubrir esa brecha, con un reseña novelada de los principales acontecimientos que signaron su trayectoria. Al terminar la lectura, uno se queda con una imagen del protagonista que supera en mucho a la conocida,  determinada por la foto de sus últimos años, que lo muestra con la barba encanecida y un sereno aire doctoral.

Moreno, por el contrario, fue un torbellino que abrazó con idéntico fervor la actividad científica y la función pública. En el primero de esos campos, obtuvo reconocimientos y premios internacionales, fundó la Sociedad Científica Argentina y fue el creador y primer director del Museo de Ciencias Naturales de La Plata. Fue funcionario de los gobiernos de Avellaneda y Roca, quienes apostaron por su amplio conocimiento de la región patagónica y sus dotes de avezado negociador.

Realizó múltiples expediciones a los inhóspitos territorios patagónicos y  estuvo más de una vez a punto de perder la vida a manos de los indígenas, episodios que el libro relata con profusión de datos. Sin embargo, esas dificultades no le impidieron ganarse la confianza de mapuches y tehuelches, por quienes mucho hizo en la medida de sus posibilidades. También lo respetaron y ayudaron de modo decisivo los esforzados y escasos pobladores no aborígenes de la región, entre ellos los colonos galeses de la incipiente Trelew de aquellos años.

Varios son los personajes que la novela describe en su transcurso. Uno de ellos es el italiano Clemente Onelli, fiel y eficaz asistente de Moreno tanto en el museo platense como en sus viajes por el sur. También caciques bravíos y poderosos como Sayhueque (quien facilitó su huida después que un consejo de capitanejos lo había condenado a muerte) e  Inacayal. La otra figura que resalta en el relato es la del General Roca, cuya visión estratégica y dotes de tiempista le permitieron, en 1881, inducir a Chile a firmar un tratado de límites (aprovechando la coyuntura derivada del conflicto de la nación trasandina con Bolivia y Perú), para  luego postergar la resolución de las cuestiones pendientes hasta la época de su segunda presidencia en que la Argentina había logrado equiparar el poderío naval de su vecino.

El título de la obra refiere a las múltiples "mentiras patrióticas" que tanto los chilenos como los argentinos llevaron a cabo durante las negociaciones por la demarcación de los límites, que fueron desde la desembozada falsificación de mapas y cartas hasta el desvío de un río a pico y pala.  Por cierto, la reseña derriba el mito de la  victimización argentina, al evidenciar  que las maniobras y engañifas provinieron de ambos lados.

Es un libro interesante que se lee con fluidez y constituye una prueba de la riqueza histórica de la Patagonia, a la que el cine nacional, lamentablemente, aún casi no le ha dedicado su atención.

   





 

viernes, diciembre 10, 2010

Indoamericano



La economía no está en recesión como hace nueve años, sino que crece. Pero al igual que en los innombrables noventa, el derrame no se verifica: el pobrerío vuelve a representar algo así como un tercio de la población. Esto con un gobierno que dice centrar su acción en la redistribución de la riqueza.

Emergentes del modelo nac&pop latinoamericanista y derechohumanista ocupan un parque público, el Indoamericano, en la capital del país. Como diría el locutor de Les Luthiers, los acontecimientos se precipitan. En cuestión de minutos se genera un capitalista mercado inmobiliario, en el que los precios de los lotes (!!!)  oscilan entre $ 800.- y $ 3.000.- Claro, el problema llega pronto, al momento de la toma de posesión, porque hay quienes consideran que ciertos títulos son imperfectos. El asunto genera algunos roces, llamémoslo así, situación a la que en poco tiempo se agregarán los vecinos del lugar.

Entre tanto, la policía federal "recupera" el predio y lo entrega a la ciudad. Pero ésta no consigue "retenerlo" cuando la marea vuelve a fluir. Los jueces rotan. Uno de ellos ordena entregar (a los ocupantes ilegales del espacio público) alimentos y ropa. Otro ordena a las fuerzas federales que vuelvan a actuar. El jefe de gabinete reflota una teoría por la cual, seguramente, muy pronto será declarado por la Facultad de Derecho de la UBA como el máximo exponente de las ciencias jurídicas en el país: no se acatan las órdenes judiciales de cumplimiento imposible. El juez de la entrega de alimentos vuelve a pedir, ahora por la pacificación de la zona.

Los acontecimientos siguen precipitándose, tanto que ya parece el diluvio universal. El cuentito de la presidenta que se había moderado con la viudez duró un mes y medio, hasta el discurso de hoy. Ni un paso atrás, interpreté yo que dijo, en pos del objetivo de pulverizar a Macri, aunque en el medio haya que lamentar efectos colaterales. Por supuesto, la balacera recrudeció,  sin discriminar entre bolivianos y ambulancias. Por su parte, el abogado del émulo de Madonna Quiroz que fue filmado hoy mientras disparaba hacia donde estaban los intrusos, afirma que el revolver era de juguete, y que su cliente estaba defendiendo a sus familiares (que son los jefes de la barra brava de Huracán) con ese supuesto chumbo de plástico.

Hay un olorcito muy fuerte a aceitada operación peronista en el fondo de todo esto. Al menos, las imágenes televisivas a mi me hicieron acordar a diciembre de 2001. Sólo faltaba el supermercadista chino llorando sobre las ruinas de su negocio. Claro que hay además otros ingredientes no menos inquietantes, como el narcotráfico que busca entronizarse en la zona aledaña (si es que ya no lo ha logrado), la incompetencia congénita de los políticos y la patética incapacidad de la justicia.

Tal vez yo esté hoy un poco deprimido, pero si todo esto no es signo de  decadencia, ¿la decadencia dónde está?


(La foto es de Perfil.com)

miércoles, diciembre 01, 2010

Seguridad y progresismo



La seguridad de los ciudadanos no es un tema que figure en la agenda del autodenominado pensamiento nacional & popular. Al contrario, su sola mención merece la descalificación fulminante del progresismo vernáculo, catalogando de autoritario o -con menos eufemismo- hasta de fascista a quien lo haya hecho.

Hace unos pocos años, Juan Carlos Blumberg -padre de un joven asesinado por una banda-  solía aparecer  en los medios de comunicación motorizando el enojo popular por las crecientes  frecuencia y virulencia de espisodios criminales. Los bienpensantes toleraron a duras penas el espectáculo de las multitudinarias movilizaciones que su prédica generó, hasta que finalmente tuvieron su revancha. Cuando se supo que el hombre no era ingeniero, como se había presentado, su estrella se apagó tan velozmente como se había encendido, mientras el progresismo redondeaba su diagnóstico secuencial: partidario de mejorar la seguridad, falso ingeniero, fascista. Él y quienes lo escucharon y/o lo siguieron, todos en la misma bolsa. A otra cosa.

Sin preocuparse por quedar, objetivamente, alineados con la absurda argumentación oficialista de la "sensación de inseguridad", los predicadores nac & pop no sólo no han variado su postura, sino que la han consolidado. El andamiaje argumental sobre el cual se paran está sostenido, bueno es recordarlo, por el juez Eugenio Zaffaroni, miembro de la Suprema Corte de Justicia. La profundidad de esta concepción ha llegado al extremo de naturalizar el uso de una palabra, represor, para calificar a los criminales de la última dictadura militar, con lo que se asocia no demasiado subliminalmente a la represión del delito -una función esencial del Estado de derecho y de sus organismos de seguridad-  con las prácticas aberrantes de aquellos asesinos y torturadores.

El asunto viene a cuento a raíz de las acciones emprendidas la semana pasada por las autoridades brasileñas en las favelas de Río de Janeiro, procurando restablecer el control del Estado en las áreas que estaban bajo el dominio de los narcotraficantes. Puesto en blanco sobre negro: se trató del empleo de efectivos policiales y militares por parte del gobierno de centroizquierda, para reprimir con contundente energía a la delincuencia, empleando armamento sofisticado, vehículos blindados y helicópteros.

No escuché comentarios de nuestros quizá un tanto atrasados transversales al respecto. No es sorprendente, ya que en realidad casi nunca se refieren a Lula, ese ex obrero industrial cuya gestión -que se reivindica como progresista-  ha tenido ciertas características que a ellos parecen incomodarlos. Más fácil les resulta  regodearse con la casi cotidiana verborrea de Chávez, el mandamás de un país cuyos niveles de criminalidad vienen creciendo a un ritmo febril.


La imagen pertenece al portal  Boston.com.  Para ver más (impresionantes) fotos de la represión a los narcotraficantes de Río de Janeiro, pulsar aquí.

martes, noviembre 23, 2010

Ahora, el Fondo



Es posible que para tratar de entender la relación del kirchnerato con el FMI, sea más útil recurrir a la psicología que a disciplinas a priori más afines a la temática que ocupa a dicho organismo internacional, como la economía o la politología.

Al menos, es lo que se deduce con la noticia conocida hoy: el gobierno recurrirá a la "asistencia técnica" del cuestionado ente para diseñar un nuevo índice de precios.

El asunto llama la atención por varios motivos. El primero, claro, es la reiterada postura de rechazo a cualquier intervención del Fondo en los asuntos locales asumida por las autoridades argentinas del más alto nivel, puesta de manifiesto en innumerables ocasiones y en todos los tonos, casi siempre altisonantes. Una demonización  que incluso le ha servido al gobierno para granjearse indisimuladas simpatías en el arco "políticamente correcto" de la opinión pública. Habrá que ver qué opinan ahora esas voces.

Pero además de ello, el FMI no tiene entre sus funciones específicas la producción de estadísticas, de las cuales sólo se sirve para efectuar sus análisis. En términos de "expertise", como le gustó decir hoy al impresentable ministro Boudou (el mismo que opinó hace poco que la inflación sólo afecta a la clase media alta), hay varias instituciones con pergaminos más robustos, tales como las oficinas oficiales de estadística de Canadá, Francia o Gran Bretaña. Y, si se prefiere a una institución latinoamericana, las de México y Brasil también son muy prestigiosas (no, la de Venezuela no es muy respetada).

El disfraz elegido para ornamentar esta decisión se recuesta en aspectos técnicos. Se trata, según se ha afirmado, de diseñar un índicador que represente la evolución de los precios en todo el país, dado que el actual abarca al Gran Buenos Aires, mientras que cada provincia elabora su propio índice. Esto es tan cierto como que el IPC elaborado ahora por el Indec es un "dibujo" y que su utilización es cada vez más insostenible.

Cualquiera que sea la forma en que el asunto se lleve adelante, es seguro que la inoxidable directora del Indec, Ana Edwin, seguirá luciendo su sonrisa lamarquiana (no digo gardeliana, para que no me acusen de sexista).