jueves, julio 31, 2008

A confesión de parte...


Martín Caparrós ha vuelto a decirlo, como lo hizo tiempo atrás al desmentir a Firmenich: los Montoneros (de los que él formaba parte) no peleaban por la democracia burguesa que condenaban, sino que querían tomar el poder por las armas para imponer una sociedad socialista. Padecían, confiesa, cierta incompetencia, ya que no tenían "muchas precisiones sobre la forma política que eso adoptaría". O sea: ni siquiera tengo claro qué quiero hacer, pero para lograrlo estoy dispuesto a matar a quien se oponga. Eran jóvenes idealistas. Tan idealistas, quizá, como aquellos militares que, para imponer sus concepciones, secuestraron y mataron.

Caparrós puede ahora expresar sus ideas porque vive en una democracia burguesa, aunque sea tan condenable por imperfeKta como la nuestra. Significa que puede disentir con Kirchner en forma pública -como lo hace- sin temor a ser encarcelado por ello. Si viviera en la sociedad socialista cubana y disintiera con el gobierno castrista, quizá no podría hacerlo público, o bien debería atenerse a las consecuencias de ello.

A propósito: "Fanático es aquel que tiene una convicción absoluta y procura imponerla a los demás. Por esto no dialoga, sólo puede monologar. Dialogar implica reconocer la existencia de más de un logos (más de una razón), mientras que el monólogo expresa una razón única. (...) En el templo (religioso o laico) no puede haber varias razones o verdades, existe sólo una, y todo lo que no esté en ella es necesariamente erróneo o contra ella". Claudio Fantini - La sombra del fanatismo (Planeta, 2005).

Tren balín


La imagen no es de un remoto país africano o asiático, sino del conurbano bonaerense. Viajar colgados, arriesgando la vida, se ha transformado en una costumbre cotidiana para muchos cientos de miles de argentinos.

Cuestión de prioridades, el gobierno ha encarado la construcción de un tren-bala (que pagarán mis hijos y mis nietos) para producir -según explicó la Presidenta- "un salto a una Argentina diferente".

Hoy, un pibe de 18 años se cayó de un vagón entre Remedios de Escalada y Lanús. Sufrió un golpe en la cabeza, por lo que lo atendieron en un hospital. Se ve que quiso pegar un salto, como pretendía Cristina, pero no cayó en el suelo de una Argentina diferente, sino en el de la misma de siempre...

lunes, julio 28, 2008

Ricordati di me


La mirada sobre una familia de clase media más o menos acomodada, parece ser una tendencia predominante del cine italiano. Tiendo a encasillar en esa línea a "Ricordati di me" (Acuérdate de mi) , que alquilé este fin de semana, una película sustentada en la solvencia de un elenco que hace gala de un muy buen desempeño. Esto último, pese a que la dirección de Gabriele Muccino por momentos parece extraviar el rumbo.

Carlo (Fabrizio Bentivoglio) y Giulia (Laura Morante) conforman un matrimonio de cuarentones (largos) que ha perdido "el fuego sagrado". Cada uno a su manera, cargan con sus frustraciones y con unos empleos que ya no soportan: él quería ser novelista y ella actriz, pero nada de ello ocurrió. Sus hijos adolescentes quizá padecen las consecuencias de esas insatisfacciones. Valentina (Nicoletta Romanoff) sueña con llegar (casi a cualquier costo) a la televisión, mientras Paolo (Silvio Muccino) oscila entre la inseguridad y el ninguneo que le propina una muchachita progre a la que pretende.

Allá por la mitad del film, o un poco más, el relato -que venía bien- incurre en una cierta morosidad y tropieza con algunos baches, pero luego se recupera. Carlo y Giulia, cada uno por su lado, tienen la oportunidad de acceder a una tregua (Benedetti/Renán dixit): él, reencontrándose con un viejo amor, Alessia (Mónica Bellucci); ella atreviéndose a formar parte como actriz de un grupo de teatro independiente.

En el último tramo el director se reivindica, ya que la anécdota -que parece apuntar a un edulcorado final feliz- da un vuelco cuando un llamado telefónico de Carlo a Alessia plantea otro, abierto.

Buenas actuaciones, repito, que justifican una recomendación para el producto final. Con un plus que uno no puede evitar mencionar, asumiendo el riesgo de ser tildado de machista: las figuras de Laura Morante y Mónica Bellucci, bellísimas. Después de todo, ello confirma otra característica histórica del cine peninsular...

viernes, julio 25, 2008

Oportunidad laboral


En estos tiempos difíciles, pareciera que son millones los que quieren ver eyectado del gobierno al Secretario de Comercio, Guillermo Moreno. Sin embargo, aún no se han producido novedades al respecto, y, entre tanto, el hombre mantiene un perfil inusitadamente bajo.

Andá a saber cuáles son los motivos. Una posibilidad sería que le estén buscando conchabo, porque de algo tiene que vivir, por supuesto.

Si ello fuera cierto, Pesto & Malbec quiere hacer un humilde aporte. Hay un país donde las cosas en el plano económico no andan del todo bien. Más aún, se diría que andan casi mal, o por lo menos es lo que uno deduce al enterarse de que ese gobierno ha lanzado a la circulación el billete de 100.000.000.000.- (sí, cien mil millones), equivalente por esos lares a un dólar estadounidense o a un kilo de naranjas.

El país es Zimbabwe, cuyo presidente Roberto Mugabe estableció tiempo atrás el control de precios. Entonces, dado que esa medida parece no haber tenido exito, y teniendo en cuenta la experiencia de Moreno en la materia, sugerimos que la cancillería haga contacto con el gobierno africano para ofrecer los servicios del brillante egresado de la UADE. Con lo cual se solucionarían dos problemas al mismo tiempo: el de la inflación zimbabwense y el de la posible desocupación de Moreno.

Nota: el billete de la imagen es de 10.000.000.- de dólares zimbabwenses, emitido en enero de 2008, lo cual prima facie probaría que las cosas por allá han ido empeorando.

Links:
  • P & M se ocupó de Zimbabwe acá y acá.

domingo, julio 20, 2008

El noqueador noqueado


El fin de semana permite reflexionar un poco sobre los acontecimientos recientes. Una primera conclusión es la alta probabilidad que tiene el episodio de las retenciones a las exportaciones agropecuarias de trascender al campo académico, ya que difícilmente los politólogos encuentren para sus alumnos otro ejemplo tan nítido de vertiginoso consumo de capital político como el caso protagonizado por la administración de Cristina Fernández. Ese hipotético programa de estudios debería incluir este tema: “Cómo pasar de detentar la mayoría parlamentaria a perder una votación en apenas siete meses”.

La sensación que queda es que el ex presidente Kirchner –a quien todos los indicios señalan como el diseñador de la estrategia oficial, si es que se la puede llamar así- fue víctima del síndrome del noqueador noqueado. Me refiero a ese tipo de boxeador que confía exclusivamente en el demoledor poder de sus puños, despreocupándose por completo del arte de la defensa, y asciende en el ranking volteando muñecos en pocos rounds. Hasta que un mal día, se encuentra con un tipo que no sólo le aguanta la mano sino que pega tanto o más fuerte que él, y termina besando la lona.

Acostumbrado a ejercer el poder siempre por la vía más alejada del consenso, el kirchnerismo creyó que las efectividades combinadas (aunque no conducentes) de la caja, el apriete y las fuerzas de choque le permitirían resolver una necesidad fiscal generada por el desbordante crecimiento del gasto público. Después de todo, esa metodología venía mostrando su eficacia desde las épocas de la gobernación santacruceña, y ya en el ámbito nacional le había servido para descolgar retratos, ningunear padrinos políticos, amansar vicepresidentes, domeñar jueces y zamarrear gobernadores. Era cuestión, nomás, de alternar las arengas a dos micrófonos desde el atril con las asombrosas construcciones retóricas del jefe de gabinete y las bravuconadas del Secretario de Comercio, ya curtido en la tarea (máquina sobre el escritorio mediante) de disciplinar empresarios. Y en última instancia, siempre se podía apelar a los aportes intelectuales de un D´Elía, un Pérsico o un Depetri.

Pero las cosas no sucedieron como era de esperar. Los chacareros se plantaron en el centro del ring y se mostraron dispuestos a poner a prueba la solidez de la mandíbula oficial. El gobierno, todavía confiado, no aprovechó la oportunidad del clinch que le ofreció la renuncia de Lousteau (candidato perfecto a cargar con la mochila de la responsabilidad total) y comenzó una increíble serie de fallidas apuestas redobladas. Tras la caída representada por la pérdida del dominio de la calle en el fatídico supermartes de la semana pasada, que lo obnubiló al punto de imaginar comandos civiles y fuerzas de tareas en acción, recibió el golpe de gracia por parte de Cobos en la madrugada del jueves.

Uno se siente tentado a pensar en una revalorización de las instituciones republicanas, porque fue en el Congreso donde encontró su freno el autoritarismo oficial. Pero esa es una verdad relativa, ya que no es posible olvidar que se llegó a esa instancia en buena medida a causa de duras y prolongadas medidas de fuerza, que incluyeron unos nada republicanos cortes de rutas y actos violentos. Hay, entonces, un largo camino por recorrer antes de encontrar el cauce donde puedan desembocar las inquietudes políticas que una mayoría de la población manifestó en estos ciento veintipico de días. Los partidos de la oposición harían bien en analizar con cuidado sus pasos futuros, y nosotros, los ciudadanos comunes, en reflexionar acerca de la importancia que el voto –un voto a conciencia, como el de Cobos- tiene todavía.

Entre tanto, los problemas económicos siguen estando allí, como el 10 de marzo pasado, pero con mayor envergadura. En lo inmediato, es de esperar que la actividad económica recupere la tonicidad que perdió con este episodio. Porque hasta el más escéptico crítico de la teoría del derrame comprobó de qué manera la paralización de la producción agropecuaria derramó sus efectos negativos sobre el comercio, la industria y las finanzas. Pero en el mediano plazo, cuestiones como la composición y evolución del gasto fiscal (maraña de subsidios incluída), los problemas del sector energético y la tendencia a aislarnos del mundo y a elegir siempre el socio equivocado, siguen irresueltas. La inflación, como la fiebre, es el síntoma de una enfermedad seria que los responsables de cuidar el organismo socioeconómico aún no han reconocido.

A mis amigos

"Amigos, y nadie más. El resto, la selva". Jorge Guillén (1893-1984)

miércoles, julio 16, 2008

El Chacho fueguino


Renunció el vicegobernador Bassanetti. No conozco las causas, o al menos, no me quedan claras después de leer en los medios los términos de su renuncia indeclinable (nunca supe de una renuncia declinable). Pero no me importa.

Bassanetti se postuló para el cargo y con gran ahinco, hizo campaña para que lo votaran. Logró su propósito tras una segunda vuelta. Que se sepa, nadie lo obligó a la postulación ni a la campaña. Llegó al puesto por su propia voluntad y merced a la adhesión de sus votantes, que confiaron en él para ejercer la vicegobernación por un período de cuatro años.

Se va a los siete meses. Dice que no supo o no pudo no sé qué cosa.

Lamentable, lo de Bassanetti. Para postularse a un cargo no es suficiente con tener ganas, también hay que estar preparado.

De todos modos, el renunciante no está solo. El Chacho lo espera en el Varela Varelita.

martes, julio 15, 2008

A redistribuir


Es una batalla por la redistribución. Hoy lo ha dejado claro nuestro (¿ex?) Presidente, vehemente hasta el sofocón y casi las lágrimas, consolado prestamente por la claque. Les hablaba a quienes lo controntaban a unas cuadras de allí, un contubernio de oligarcas, piromaníacos, comandos civiles y émulos de Astiz. Todo, en nombre de la democracia y la institucionalidad.

El lunes pasado, en La Habana, Raúl advertía a los cubanos que el comunismo debe eliminar el igualitarismo y los subsidios excesivos, y ser económicamente sostenible. Lo cual viene a ser algo así como la creación de un Nuevo Hombre Nuevo. Y agregó, por si quedaban dudas, que el incremento salarial debe corresponderse con el "aporte" de las personas o de los sectores a la economía del país. Porque el igualitarismo "es también una forma de explotación: la del buen trabajador por el que no lo es, o peor aún por el vago". En buen romance: que la redistribución no la hará el gobierno revolucionario, sino el mercado a través de las diferencias de productividad. En fin, son maneras de pensar...

No es para sorprenderse. ¿Acaso hoy en la plaza del campo no estaban Vilma Ripoll y el MST?

Robin Hood ya ha repartido todas las riquezas arrebatadas. En un principio los pobres estaban contentos y aullaban de felicidad en cada esquina del bosque. Poco tiempo después comprendieron que el gran bandolero de Sherwood sólo sabía redistribuir la riqueza, pero no crearla. Yoani Sánchez, filóloga, residente en La Habana.


Link: Generación Y, blog de Yoani Sánchez.

domingo, julio 13, 2008

Nadie fue

Al igual que "Hablen con Julio", este libro de Juan B. Yofre no es apto para estómagos delicados. Enfocado en los acontecimientos políticos que, a partir de fines de los años sesenta, desembocaron en el golpe militar de 1976, presenta abundante información proveniente de muy diversas fuentes.

No es para extrañarse. Yofre, que cursó estudios en el Colegio Militar, ejerció el periodismo en "La Opinión", "Somos", "Clarín" y "Ambito Financiero", entre otros medios, y fue funcionario de la cancillería argentina. Entre 1979 y 1982 vivió en Washington, donde trabajó en el BID y la OEA. Durante la presidencia de Menem dirigió el SIDE (1989) y fue embajador en Panamá (1990) y Portugal (1992). Sin duda, una vida política intensa que le debe haber proporcionado numerosísimos contactos y generado un rico archivo.

No puede decirse que el libro esté "bien escrito". Sin embargo, es interesante. A medida que avanzaba en su lectura, no pude menos que volver a pensar en el carácter casi surrealista que el país adquirió durante aquellos terribles años, y en que -de un modo que ahora parece insólito- uno se había acostumbrado a aquella violencia omnipresente que operaba como telón de fondo de la vida cotidiana. Quiero decir: se vivía como si el trasfondo de los asesinatos, los atentados y los secuestros no existiera. Tal vez no había más remedio: me imagino que un habitante actual de Bagdad procurará ir a su trabajo o llevar a sus hijos a la escuela como si el horror que lo rodea no tuviera lugar...

La foto de tapa es un buen símbolo de aquellos tiempos: tomada en noviembre de 1974, muestra al coche fúnebre que trasladaba desde Aeroparque los restos mortales de Eva Perón -recién llegados al país- custodiado por matones de López Rega.

Surrealista era también el accionar de los gobernantes, empezando por el de aquella Presidenta que el General nos legó y que los argentinos votamos. "El pueblo nunca se equivoca", linda frase.



Desfilan por esas páginas diversos personajes tenebrosos. Varios de ellos murieron en medio de la orgía sangrienta, mientras que otros abandonaron este mundo desde la placidez de un lecho.




Muchos sobrevivieron hasta nuestros días, y quizá no lo han pasado tan mal como lo hubieran merecido. Algunos siguen siendo protagonistas de la política en el presente.


En uno de los últimos capítulos, Yofre recuerda el significativo papel desempeñado por el diario "La Tarde", editado por el mismo grupo que publicaba "La Opinión". Jacobo Timerman confió la dirección del efímero (duró cinco meses) vespertino a su hijo Héctor, actual embajador argentino en los EE. UU. Se pueden ver las portadas de los días 17 y 22 de marzo de 1976, con títulos tan sugestivos como estos: "Argentina hoy: bombos, secuestos y carestía", "Se acentúa la falta de alimentos", "Fuerzas Armadas: analizan desenlace de la crisis".

Al final, se transcribe un documento supuestamente redactado por un militante de Montoneros en diciembre de 1976, que reseña la historia de esa organización.

Al terminar la obra, a uno le queda una mezcla de sensaciones: tristeza, espanto, angustia.

martes, julio 08, 2008

De impuestos y ganancias


El periodista y escritor Fernando Iglesias, autor de "Qué significa hoy ser de izquierda" y de "Kirchner y yo", es actualmente diputado nacional por la ciudad de Buenos Aires. Dejo a continuación un fragmento de su participación en el debate que tuvo lugar en la Cámara acerca de las retenciones a las exportaciones:

"Quiero hacer otra cuenta más, señor presidente. Supongamos que un matrimonio cualquiera, no hagamos nombres para no ser irritantes, hubiese ganado en el último año 1.171.000 pesos de intereses por plazos fijos y 352 mil pesos en un fideicomiso inmobiliario. ¿Cuánto hubiera pagado este hipotético matrimonio por esa ganancia de un millón y medio de pesos por el fideicomiso inmobiliario y por intereses del plazo fijo? La respuesta es cero, porque en la Argentina de hoy no se pagan ganancias por la renta financiera."

Claro y sustancioso, ¿no? El texto completo de su excelente discurso está en su blog.

Link: Blog de Fernando Iglesias

domingo, julio 06, 2008

Pyrrhus

"Otra victoria como esta, y estaré perdido". Pirro (318-272 a.J.C.)

El increíble episodio de las retenciones que este sábado registró una nueva e importante vuelta de tuerca, tiene varios aspectos positivos.

Por un lado, el que la tiene más larga que cualquiera no pudo imponer su voluntad vía una resolución ministerial, sino que tuvo que aceptar el paso por el Congreso al que se oponía con feroz virulencia. Y una vez llegado a esa instancia, tampoco logró su propósito de no cambiar una coma al proyecto, a pesar de haber jugado en esa apuesta todas sus fichas: discursos desde el atril, presiones telefónicas personalizadas, amenazas explícitas de sus fuerzas de choque, promesas de partidas presupuestarias y/o cargos, y otras bienaventuranzas.

Además, el Congreso volvió a tener un rol -aunque desteñido e imperfecto- en el desarrollo de los acontecimientos políticos del país, escalando un módico peldaño desde el bochornoso nivel de escribanía oficialista a que lo había relegado la delegación incondicional de facultades. Y, por cierto, parte de la propia tropa kirchnerista, si bien dio quorum (tampoco se trata de héroes...) le votó en contra.

Veremos qué sucede ahora en el Senado, cuyos miembros se supone que representan a las provincias, con una cuestión que renueva el conflicto entre el interior y el gobierno central.

Las consecuencias económicas de esta locura han sido ya ampliamente comentadas (hay un buen resumen de Enrique Szewach acá). Pero en el plano político-institucional, me parece que todas las posibilidades están abiertas. Ojalá los ciudadanos comunes comprendamos que estas cosas pasan, en buena medida, por nuestra indiferencia y/o escepticismo y/o fatalismo al momento de votar, y que los políticos -algunos de ellos, aunque sea- reflexionen sobre lealtades y compromisos. ¿Soy demasiado ingenuo?

viernes, julio 04, 2008

Llegará el día

"La gente empieza a darse cuenta
de que el aparato del gobierno es costoso.
Lo que aún no ve es que el peso recae sobre ella."

Frederic Bastiat (1801-1850)

Lejos, muy lejos de la argumentación oficial, el aumento de las retenciones tiene un obvio motivo: realimentar una caja que da señales de agotamiento. Acosada por esa realidad, la pareja reinante echa mano de cualquier argumento falaz.

Que el sector agropecuario prosperó no por haber invertido en los denostados noventa alcanzando un grado de competitividad internacional con el que el resto de los sectores ni se atreve a soñar, sino por obra y gracia de Kirchner (o sea que el suyo fue un gobierno pro-oligárquico...).

Que los productores no quieren pagar esa gabela (cuando en realidad a lo que se oponen es al incremento de sus alícuotas).

Que la recaudación permitirá redistribuir el ingreso mediante obras de infraestructura acordadas con gobernadores e intendentes (¿dónde está ese plan? ¿pasaron más de cien días y aún no escribieron siquiera un punteo de obras?).

Que es la única manera en que podremos afrontar los compromisos externos (¿no era que el desendeudamiento nos había liberado?). Y así por el estilo.

Todo ello, maquillado con aviesas acusaciones de golpismo a toda y cada opinión divergente, lo cual es cuando menos un agravio indignante contra millones de argentinos, y complementado con agresiones de distintas especies, desde las verbales de Hebe de Bonafini a las físicas del profesor D'Elía.

Llegará el día en que un ministro de economía tendrá que desenredar la insondable maraña de subsidios creada para planchar precios y tarifas, argentinizar empresas, disciplinar gobernadores y ayudar a amigachines. Posiblemente no lo hará por convicción ideológica, sino por extrema necesidad.

En ese momento, será hora de reflotar videos como el que les dejo a continuación.


jueves, julio 03, 2008

FARC out

(clik en la imagen para agrandar certificado de defunción)

Tiempo atrás, cuando el líder bolivariano cambió por completo su discurso respecto de las FARC, pensé que los guerrilleros deberían estar pasándola mal. Hoy esto está confirmado no sólo por la liberación de Betancourt, sino por las declaraciones del venezolano al respecto.

Hay que recordar quiénes son los primeros en abandonar cualquier barco a punto de hundirse.

viernes, junio 27, 2008

El sueño de Cassandra


"El sueño de Cassandra" es una película sobre los principios morales. O, dicho de otro modo, sobre los riesgos de trasponer un límite más allá del cual no existe camino de retorno. La anécdota se centra en los apuros económicos que, por distintos motivos, acucian a dos jóvenes hermanos. De un modo casi impensado, ellos se verán compelidos a cometer un crimen por encargo, perspectiva que los sume en profundas crisis y contradicciones.

La atmósfera del film es densa, por momentos irrespirable. Como en "Match Point", los acontecimientos se van concatenando de manera casi inevitable, hasta llegar al desenlace trágico. No hay rastros del clásico humor de Woody Allen, que en esta etapa de su carrera ha acentuado una mirada ácida de la realidad. Lo que permanece es la mano maestra con que sabe conducir el relato. Las actuaciones de Ewan Mac Gregor y Colin Farrell (en especial, la de este último) son muy buenas.

Creo que esta tercera película de la trilogía que filmó en Gran Bretaña entre 2005 y 2007 (y que sigue a la olvidable "Scoop"), nos devuelve a los admiradores de Woody las pinceladas de su gran talento.

jueves, junio 26, 2008

Zambita carpera


"En la Argentina 2008, el pueblo no delibera ni gobierna, sino por medio de sus acampantes". Louis Cyphre en "El Opinador Compulsivo".

"Los que hoy gobiernan nuestro país pertenecen a esa generación del '70. Se formaron intelectualmente y emocionalmente alrededor de esas ideas. (...) Los dos referentes principales, en su momento, no formaron parte del grupo combatiente. Eso les ha dejado un territorio de nostalgia o de culpa y (...) en nuestros días imaginan saldar una deuda con el pasado que no encarnaron en primera persona con actitudes de valentía y reivindicación". René Balestra en "La Nación".

¡Qué querés que te diga!

Links:
Democracia de Camping, en El Opinador Compulsivo.
La falta de imaginación al poder, en La Nación.

viernes, junio 20, 2008

De progresía y honestidad


Aquel ¿sueño? de la transversalidad hacia un partido de centroizquierda, superador del pejotismo, nunca se hizo realidad. Hoy su mentor es nada más y nada menos que el presidente del otrora despreciado justicialismo (aunque su esposa se regodee diciendo que ella prefiere llamarlo peronismo).

Sin embargo, no toda aquella prédica cayó en saco roto. Buena parte impregnó de modo indeleble a ciertos pensadores sensibles para los cuales no existen el caso Skanska, las valijas voladoras, los empresarios exitosos como Rudy o Cristóbal, las estadísticas falsas, o los grupos de choque de D'Elía y Pérsico. Por ahí andan, entonces, intelectuales como Feinmann, Braceli, Viñas, Pavlovsky y varios más, defendiendo aquí y allá el progresismo (!) del gobierno.

Entre esos tipos y yo hay algo personal, que no es ideológico, sino que gira -digamos- en torno a la honestidad intelectual. O a la falta de ella.

Todo lo contrario me ocurre con Beatriz Sarlo y Martín Caparrós, por caso, quienes sostienen sus argumentaciones políticas -que casi nunca comparto- con una coherencia que se origina, me parece, en el saludable ejercicio de no mentirse a sí mismos.

A propósito, invito a compartir dos muy buenos artículos, donde estos escritores se ocupan de las reiteradas apelaciones K al pasado. El de Caparrós, publicado en Crítica Digital, no está exento de acidez; el de Sarlo, en La Nación, no se priva de evidenciar el carácter decorativo (o berreta, como diría Aníbal F.) de las erróneas citas presidenciales a Marx.

Links:
Martín Caparrós: En honor a la famosa Memoria
Beatríz Sarlo: La prisión del pasado

Clásica y Moderna


Desde hace un tiempo, cuando estoy en Buenos Aires me doy una vuelta por la Av. Callao al 800, entre Córdoba y Paraguay, donde está "Clásica y Moderna". Es una vieja librería (fundada hace más de setenta años) en la que además funciona un restaurant y confitería, y en el que por las noches suele haber interesantes espectáculos.

Almorzar allí es un placer, por el ambiente agradable, la buenísima onda del personal (cosa no muy frecuente en estos tiempos desangelados), el excelente acompañamiento de un pianista que desgrana con maestría tangos y boleros, y la calidad de la cocina.



Un lugar muy recomendable; si andás cerca, te sugiero visitarlo.


Un empate con gusto a empate


El seleccionado brasileño del miércoles pasado traicionó medio siglo de historia, al plantear el partido con el pensamiento fijo en no perder. Agrupado atrás, con un delantero y medio, sin mandar a los marcadores laterales arriba, el scratch fue una lágrima. Sin embargo, no pudimos ganarles.

Es cierto que mejoramos respecto del domingo (lo cual no fue ninguna hazaña, porque aquello había sido horrible) y en general fuimos superiores. La dupla Gago-Mascherano controló el medio campo, y en particular el volante de Real Madrid jugó como para que Basile se olvide de Verón de una vez por todas (sí, el tema me obsesiona). Atrás tuvimos solidez, en particular porque Abbondanzieri me tapó la boca con su seguridad y Coloccini estuvo muy firme. Burdisso y Heinze siguen siendo demasiado rústicos, para mi gusto, cuando les toca salir jugando, en especial el primero.

Pero de tres cuartos en adelante no mostramos capacidad para hilvanar jugadas y faltó "explosión", como pedía el Bambino. Tampoco tuvimos desborde por los costados, salvo alguna trepada de Jonás Gutiérrez. No sé si Riquelme y Messi están peleados como dicen los periodistas, pero está claro que todavía no sintonizan en la cancha, más allá de algunos pocos encuentros. Esta vez Román estuvo bastante enchufado, en cambio Leo anduvo "torcido" y muchas veces perdió la pelota por no largarla a tiempo. Igual, al final se despertó y estuvo a punto de marcar.

Viendo a Brasil uno entiende por qué el público no lo quiere a Dunga. Si bien le faltaron algunas estrellas, el equipo carece de vuelo y tal vez esté atravesando un sorprendente ciclo de decadencia, del cual hablamos acá, y que puede haber comenzado en el Mundial 2006. Por eso, creo que desperdiciamos una buena oportunidad para ganarles de visitantes.

Vamos a ver cómo evoluciona nuestra selección. Jugadores hay de sobra (recordar que en esta serie no estuvieron Tévez, Cambiasso y Crespo, entre otros) pero falta ensamble, como diría un comentarista antiguo...

jueves, junio 19, 2008

Morir por un sánguche


Iba a postear algo acerca del incendiario discurso que ayer pronunció la Jefa Espiritual (el Jefe Material es otro), pero esta noticia me sacó las ganas.

Además, hay una diputada que dice que el clientelismo forma parte de la democracia. Sólo falta que alguno declare que ese pibe de 21 años fue un mártir del gobierno popular y de la lucha por la redistribución del ingreso.

martes, junio 17, 2008

Estoy de acuerdo con Cristina


Cristina Fernández está donde está porque la votaron los que estaban de acuerdo con la continuidad del gobierno de Kirchner, aceptando así la burda estratagema de la alternancia entre ella y su marido que apuntaba a perpetuarlos en el poder. Así que las prédicas para que el jefe del PJ permita gobernar a su esposa o para que deje de creer que sigue siendo presidente no tienen mucho sentido.

Entre esos votantes, por cierto, estuvieron muchos de los chacareros de la FAA que hoy la enfrentan, presididos por un admirador confeso de Evo Morales y amigote de Luis D'Elía.

Pero también Cristina Fernández ocupa el sillón de Rivadavia porque no hubo una alternativa opositora capaz de captar el interés o la esperanza de los votantes. Y esto creo que es producto de la comprensible actitud escéptica de muchas personas que, teniendo capacidad para ejercer cargos públicos,han optado por alejarse de la práctica de la política. Las razones de esto (que se suele denominar "crisis de los partidos políticos") pueden ser muchas, pero creo que se podrían describir de la siguiente manera: dado que la escena política es un chiquero, la gente limpia se ha alejado de allí, dejando en su centro a los cerdos que no sienten asco por el barro y el mal olor. Las cosas podrán empezar a cambiar cuando esos argentinos con ideas y honestidad opten por dedicarse a la política, no antes.

Por eso, estoy de acuerdo con algo de lo que hoy dijo la presidentE, lo cual confirma que no tengo ánimo destituyente.