miércoles, febrero 10, 2010

Una difícil herencia


La gestión kirchnerista va a dejar a quien le toque sucederla, una situación muy complicada desde diversos puntos de vista, empezando por la cuestión económica. El desbocado aumento del gasto público terminó por devorarse sin mayores sobresaltos al superávit primario, demostrando que la voracidad fiscal era, como varios lo suponíamos, muy capaz de esterilizar el crecimiento de la producción derivado de la ventajosa coyuntura internacional entre 2003 y 2008. En el camino quedaron los fondos confiscados del sistema jubilatorio de capitalización.

Como consecuencia de ello, en algún momento la tesorería deberá afrontar el dilema de una reasignación de recursos fiscales para responder a un abanico de necesidades de grueso calibre, entre ellas:

  • los graves desequilibrios en las finanzas provinciales (que hoy mismo ya tienen dimensiones muy preocupantes).
  • una maraña de subsidios a diferentes actividades que en la actualidad apenas logran sostener la operación corriente a raíz del retraso de los respectivos cuadros tarifarios, y que han renunciado -en forma quizá definitiva- a la reposición del capital consumido.
  • una demanda por bienes públicos en áreas críticas (salud, educación, seguridad, energía, infraestructura vial, etc.) que cada vez soporta menos las postergaciones sine die.
  • los daños en las economías hogareñas y en las empresas provocados por una inflación que ya no logran enmascarar las maniobras en el Indec ni las pintorescas declaraciones del ministro Boudou.

Todo ello podría ser aún más complicado si la foto actual empeorase, por ejemplo en caso que -como ya lo están advirtiendo algunos agoreros destituyentes de la derecha- la política monetaria "desarrollista" hoy en ciernes termine retrotrayéndonos a los buenos viejos tiempos del déficit cuasifiscal (diferencia negativa entre los rendimientos de los activos del BCRA y los costos de sus pasivos).

Pero más allá de estas especulaciones, creo que hay otro aspecto de la herencia para el futuro gobierno que es muy preocupante, y que tiene que ver con una cuestión social de fondo.

Existe un demasiado amplio sector de ciudadanos que no solamente vive del subsidio oficial, como consecuencia del clientelismo gubernamental que se ha transformado en una lacra, sino que considera que esa es la manera normal de ganarse la vida, por lo cual cree que concurrir al piquete es su "trabajo". Hay más de una generación de víctimas sumergidas en esa marea, lo que significa que muchos chicos y jóvenes nunca han visto a sus padres levantarse por la mañana para ir a trabajar.

Que esto continúe así después de más de seis años de un gobierno supuestamente preocupado por mejorar la situación de los más atrasados, que además ha disfrutado -como se señala más arriba- de condiciones favorables por las cuales la economía experimentó un período de fuerte crecimiento, no puede menos que ser una evidencia del fracaso de quienes gustan llenarse la boca perorando sobre su infalibilidad redistributiva.

Pero, además, lo descripto ha sido caldo de cultivo para el tipo de cacique al que se refiere el artículo de Crítica Digital cuya imagen ilustra este post, que no trepidará en tratar de ejercer un perverso mecanismo de extorsión en defensa de la gente si viera peligrar su interesante negocio a costas del fisco. Si ahora amenaza de esta forma, cabe preguntarse a qué se atreverá cuando las autoridades no pertenezcan a su exclusivo círculo de amistades.

Una versión en apariencia menos bizarra de esto pero aún más peligrosa por sus hondas raíces en negocios de la peor calaña imaginable, lo constituye el sindicalismo que, al amparo de una alianza de mutua conveniencia con el oficialismo, ha construido un esquema de poder de tenebrosos alcances.

De algo estoy seguro: el (la) próximo(a) ocupante del sillón de Rivadavia no la va a tener fácil.

***

Upgrade del 11 de febrero: Carlos Melconian comenta hoy en "La Nación" la misma temática económica de la que se ocupa este post, aunque por supuesto que lo hace con superior enjundia y mayor caudal de información. Eso explica, entre otras cosas, por qué él es Melconian y yo... apenas Mastrocuervo.

Me interesa resaltar los siguientes párrafos de su nota:

Las necesidades de fondos fiscales para 2010 son de $ 40.000 millones (aproximadamente, $ 20.000 millones por lo que sería déficit del Tesoro, $ 7000 millones por déficit de los fiscos provinciales -más sus vencimientos de deuda menos lo que está acordado refinanciar por la Nación- y $ 13.000 millones por vencimientos de la deuda pública nacional en pesos por capital e intereses netos de lo que se autocobrará el sector público por títulos que tiene tras la toma de las AFJP) y US$ 6500 millones también por vencimientos de deudas del Estado, pero en dólares.

El Fondo del Bicentenario, se supone, calza con este último agujero. Como se ve, aun consiguiendo algún financiamiento externo (cada vez más difícil por cuestiones internas y externas), el tema fiscal no estará resuelto, ni en monto ni en tipo de moneda (faltan pesos más que dólares).

(...) Por otro lado, ¿quiénes tendrán la voz cantante en la mesa de negociación del Congreso para, simultáneamente, llevar al menos al equilibrio operativo a los fiscos nacionales y provinciales a diciembre de 2011? Como se ve en los números proyectados, algo así como $ 30.000 millones ($ 20.000 millones más $ 10.000 millones), que es el monto a que han llegado los déficit operativos de Nación-provincias, de los que alguien se tendrá que hacer cargo a mediano plazo.

Amigo lector: si llegó hasta aquí, le sugiero que dedique a esto un momentito más y, cliqueando en el ícono que encontrará más abajo, lea la nota completa de este economista, que entre sus interesantes virtudes tiene la de utilizar un lenguaje llano y fácilmente comprensible para un lego en la materia (cosa bastante rara en la profesión).

OpiniónSálvese quien pueda

Carlos Melconian

lanacion.com | Economía | Jueves 11 de febrero de 2010

domingo, febrero 07, 2010

Conociendo a Michael Zisman

Michael Zisman es un bandoneonista muy joven, ya que nació en 1982 en Berna, Suiza. Hijo de un violinista, director y compositor argentino, Daniel, y de su esposa suiza, a los ocho años de edad tomó contacto con el instrumento a través de Daniel Binelli, nada menos, quien por entonces integraba un conjunto de su padre. Desde ese momento supo que el bandoneón lo acompañaría toda su vida.

Tres años más tarde debutó sobre un escenario en Ginebra, cuando Leopoldo Federico (otra vez: nada menos) lo invitó a subir para tocar un bis con su conjunto. Insisto: tenía 11 años de edad, y tocó con Federico y Atilio Stampone en el piano...

Y para rematar las referencias, vale anotar lo que dijo de él tras escucharlo Roberto Goyeneche (y, sí: nada menos): "¡Este pibe es Piazzolla, es Mozart!"

Además de tocar tango y grabar integrando diversas agrupaciones (en dúos con su padre y con el guitarrista Sebastián Fulgido; en un trío junto a este último y el contrabajista Winfried Holzenkamp; y con el quinteto dirigido por Daniel Zisman), ha incursionado en el jazz, grabando discos de este género con varios grupos.

Les dejo aquí un video donde Michael Zisman interpreta como solista un potpourri de temas de Astor Piazzolla (Verano porteño, Muerte del ángel, Decarísimo, Lo que vendrá y Adiós Nonino) dando muestras tanto de su virtuosismo (por momentos, parece que sonaran dos bandoneones) como, no menos importante, de su sensibilidad.

Después de paladearlo, recomiendo visitar ars para disfrutar de otra excelente actuación suya pero en el campo del jazz, formando parte de un cuarteto dirigido por Adrián Iaies (ehhh: nada menos). Como se ve, el pibe se codea con gente interesante...

P.D.: Zorombático, espero que te guste...

viernes, febrero 05, 2010

Por un puñado de dólares, bonus track

Las explicaciones con que Néstor Kirchner intentó justificar la adquisición de dos millones de dólares en plena crisis de 2008 fueron tan inconsistentes, que sólo podrían convencer a jueces como Oyarbide. Además, no las expuso en una conferencia de prensa, sino mediante un correo electrónico dirigido a Víctor Hugo Morales. Se difundió el contenido de ese mensaje, pero no se supo si el periodista procedió a repreguntarle, como hubiera sido de esperar en un profesional de su experiencia y dada la mencionada fragilidad de la argumentación expresidencial.

Como eso no sucedió (una lástima haber perdido esa oportunidad, don VH) los interrogantes quedaron allí, flotando en el éter, mientras muchos pensábamos que en un país serio (¿a quién le escuché este latiguillo antes?) un político en semejante situación estaría inmerso en un escándalo que amenazaría su carrera política.

En eso estábamos cuando la diputada Diana Conti salió a darnos las explicaciones que necesitábamos, aprovechando además para desplegar el esbozo de una nueva teoría que pronto será materia de estudio en las mejores universidades del mundo: para ejecutar una política progresista, es necesario ser multimillonario.

P & M se complace en presentar a sus lectores el video con esta brillante pieza oratoria. Buen fin de semana para todos.




miércoles, febrero 03, 2010

E la nave va


La sucesión de ejercicios fiscales deficitarios que viene arrastrando Tierra del Fuego ha provocado un efecto anestésico en la comunidad local, que parece haberse acostumbrado a esa condición. Como si se tratara de una mera cuestión administrativa, en virtud de la cual la ejecución del presupuesto -a la sazón, reducido a una mera formalidad- se resolviera con la declaración de algún funcionario "blanqueando" la cifra del desequilibrio: "son tantos cientos de millones..." dirá el hombre, e la nave va...

Pero, cada tanto, la realidad se contrapone en forma brusca a esta idílica percepción colectiva. Ocurrió hace poco, cuando el IPAUSS, sigla del organismo que administra el sistema jubilatorio provincial, tuvo graves problemas para pagar los haberes a sus beneficiarios. En medio de los obvios reclamos de estos últimos, se señaló con acierto que el incumplimiento de la Administración Central y de otros sectores del fisco en el pago de los aportes y contribuciones son la causa del desfinanciamiento y el cuasi-colapso del Ipauss. La polémica se extendió a la supuesta intención de la gobernadora de traspasar el sistema al gobierno central a cambio de una asistencia financiera, como lo evidenciaría el envío por parte del Poder Ejecutivo al directorio del Ipauss de un borrador de convenio que parecía apuntar a ello. El organismo lo rechazó, la gobernadora a su vez desmintió que su propósito fuera el denunciado, y la situación quedó en suspenso, no se sabe hasta cuándo.

Es obvio que detrás del desfinanciamiento del Ipauss provocado por los retrasos en las transferencias patronales está (además de las deficiencias propias del sistema) el desbocado déficit crónico. Un presupuesto con déficit implica que para ejecutar todas las acciones en él previstas, dicha brecha deberá ser cubierta (financiada) tomando fondos de diversas fuentes (endeudándose). Si no se logra el financiamiento necesario, porque el nivel de endeudamiento acumulado dificulta contraer nueva deuda, varias acciones (por ejemplo, el pago de las obligaciones con la seguridad social) no podrán llevarse a cabo, por más que estén contempladas las partidas presupuestarias respectivas. Como diría Sherlock: elemental.

¿Significa esto que el gobierno de Fabiana Ríos demora esos pagos por una causa, digamos, perversa? No lo creo. Lo que sucede es que sus disponibilidades financieras le alcanzan para pagar, a duras penas y en forma escalonada, los haberes de sus empleados, y para casi nada más. De hecho, la publicidad oficial sobre los "logros" de los dos primeros años de gestión se centra en forma casi exclusiva en el hecho de haber logrado pagar los sueldos durante ese período. Lo trágico es que no se haga nada para cambiar tan penosa situación.

Sólo se ha procurado generar paliativos, asumiendo altos costos políticos. Pruebas al canto:

  • El controvertido convenio con una empresa de origen chino para la explotación de recursos minerales fue gestionado en forma por lo menos desprolija, olvidando el sacrosanto principismo que blandía el elenco oficial cuando militaba en la oposición, porque el fin perseguido era el de allegar fondos por regalías al fisco lo más pronto posible.
  • Los legisladores nacionales del oficialismo provincial se alinearon incondicionalmente con las iniciativas del kirchnerismo en el Congreso, dejando de lado cualquier prurito ético, como un modo de allanar las posibilidades de acceder a la asistencia financiera del gobierno central.
  • La gobernadora olvidó su antigua querella penal contra Néstor Kirchner, al tiempo que estrechó filas con la presidenta cada vez con mayor frecuencia. En forma un tanto paradojal, esto ocurre justo cuando la imagen del gobierno nacional se deteriora cada día un poco más.
  • En igual sentido, se ha anunciado que se pondrá en marcha un mecanismo para financiar obra pública en la provincia con recursos provenientes de la explotación petrolífera off-shore. Claro, se hará a la manera peronista, mediante la creación de un "fondo fiduciario", el mecanismo inventado por el menemismo y continuado en forma entusiasta por sus sucesores hasta hoy, que posibilita el manejo de fondos fiscales por fuera del presupuesto y de las normas de contabilidad pública.
Bueno, después de todo tal vez haya que aceptar que la nave va, aunque no se sepa hacia dónde...

martes, febrero 02, 2010

Por un puñado de dólares


No me preocupa saber si la adquisición de la bicoca de dos millones de dólares por parte del ex presidente Kirchner, en octubre de 2008, fue o no lícita. Ni siquiera me interesa conocer si para concretar la operación se sirvió de información privilegiada a su alcance, logrando por ello una excelente y rápida utilidad.

En cambio, me gustaría identificar la fuente ideológica en la que NK abrevó para decidir esa inversión. Tal vez lo hizo inspirado en algún manual de don Arturo Jauretche, el fundador de FORJA; o en los esclarecedores textos de Juan José Hernández Arregui, aquel guía intelectual de los montoneros de antaño; o en cualquiera de las encendidas páginas escritas por el gordo J. W. Cooke.

O quizá recurrió, entre sus preferidos nac&pop, a autores de mayor enjundia técnica, como el venerable estructuralista Aldo Ferrer o el Premio Nobel Stiglitz.

Vaya uno a saber.

Pero no es la única incógnita que me acosa. También quisiera saber qué opinan los que son del palo, los militantes insobornables del campo nacional y popular y por lo tanto oficialistas más o menos consecuentes. No me refiero a los amanuenses a sueldo, del tipo de Orlando Barone o cualquiera de los periodistas del programa televisivo 6-7-8, sino a los kirchneristas críticos tan dispuestos a justificar tropelías para luego lamentarlas, siempre demasiado tarde, como Sabbatella y Lozano. Y a los sesudos firmantes de cartas abiertas que nos advierten contra la derecha restauradora y los planes destituyentes.

Todos ellos, fervorosos enemigos de los despreciables buitres y las repugnantes ratas del Riachuelo que lucran comprando barato y vendiendo caro.

lunes, febrero 01, 2010

Cumpleaños de un grande


Hoy Gabriel Batistuta cumple 40 años. Para un futbolero, y además argentino, no se trata de un dato menor. Bati es el máximo goleador histórico de la selección (hizo 56 entre 1991 y 2002) y quien más goles consiguió vistiendo la blanquiceleste en torneos mundiales.

Pero más allá de la contundencia estadística, lo que quiero recordar aquí es que su fenomenal capacidad goleadora determinó que, durante su vigencia, la cobertura del puesto de delantero central no admitiera la menor discusión (algo que, tratándose de la selección, es por lo menos asombroso): a lo sumo, se debatía sobre quién debía acompañarlo en el ataque. De esto podría hablar bastante otro gran goleador, Crespo, condenado a ser su muy eficaz suplente debido a que tanto Passarella como Bielsa nunca quisieron siquiera probar que jugaran juntos. Una lástima.

En el Mundial de 1994 formó parte de un fenomenal equipo del que participaban las mejores versiones de Caniggia y Balbo, otros dos grandes delanteros, y la ya desteñida pero aún poderosa de Maradona, cuya inconducta profesional (una de tantísimas...) determinó el fracaso cuando estaban dadas las condiciones para pretender el título.

Recuerdo cuando antes del torneo de 1998 se generó una absurda polémica entre el DT Passarella y el volante Redondo en torno a... la longitud que debía tener el cabello de los jugadores. La fatuidad del carilindo jugador del Real Madrid y la estúpida rigidez del "coach" contrastaron entonces con la sencilla lógica futbolera de Batistuta, que declaró que "si para jugar en la selección me tengo que recortar un poco el pelo, lo hago, no hay ningún problema". Si eso no es amor por la camiseta...

Dejo al pie el enlace a un video con goles que hizo, en su mayoría, con la Fiorentina. Los hay para todos los gustos: de cabeza, de tiro libre, de derecha y de zurda, definiendo con voleas de primera o con toques sutiles, entrando al área apareado con defensores (hay uno contra el Milan, con sombrero a Baresi incluido) o pateando desde 35 metros. Un fenómeno, un rompe-redes, un cappocannionero. Que lo disfruten.

Batistuta spectacular goals.

domingo, enero 31, 2010

Quinteto Ventarrón

El quinteto "Ventarrón" es un agrupación bastante nueva, aunque todos sus integrantes ya tenían trayectorias importantes cuando la fundaron en 2000. Los conocí por medio de unos archivos de Mp3 que me pasó Juan, un joven con el que compartimos el gusto por la buena música y, en particular, por el tango.

Así es que llegan a P & M en este domingo tanguero, las guitarras de César Angeleri, Roberto Calvo y Gustavo Margulies; el guitarrón de Néstor Basurto y el contrabajo de Marcos Ruffo, haciendo una excelente versión -con arreglo propio- de la milonga "La trampera", que Aníbal Troilo compuso en 1951. Espero que disfruten del ritmo y la armonía de esta interpretación.



jueves, enero 28, 2010

La quinta mujer


Las novelas negras de autores escandinavos parece que se pusieron de moda en Europa a partir del éxito de la trilogía Millenium, del malogrado sueco Stieg Larsson, cuyo primer libro se publicó en 2005. Sin embargo, para esa época su compatriota Henning Mankell ya había escrito una docena de obras, en su mayor parte integrantes de la serie protagonizada por el inspector Kurt Wallander.

"La quinta mujer", editada en 1996, es la segunda novela de Mankell que he leído, y me temo que voy en camino de convertirme en un seguidor de ese policía sagaz con matices de antihéroe, que mientras enfrenta los dilemas planteados por los criminales, tiene dificultades para relacionarse con sus afectos (su padre, su hija adolescente, su ex esposa, su novia residente en el extranjero) y percibe con preocupación ciertos cambios que van conformándose en la sociedad de su país.

Con admirable minuciosidad, el autor relaciona los asesinatos de tres hombres en apariencia pacíficos (aficionado uno a la ornitología, otro a las orquídeas y el tercero a la poesía) que en principio no parecen tener vinculación alguna entre sí. El inspector Wallander se desespera por encontrar el hilo conductor entre los tres episodios, convencido de que detrás de los crímenes hay una trama tenebrosa y una profunda sed de venganza de alguien que planea sus acciones con una frialdad y una precisión sorprendentes. A medida que se indaga en el pasado de las tres víctimas, empiezan a surgir elementos significativos, aunque la investigación por momentos parece estancarse, para desesperación de Wallander y sus colaboradores.

El protagonista, entre tanto, comprende que Suecia está cambiando. Ya en la excelente "Asesinos sin rostro", primera obra de la serie (1991) el objeto de sus desvelos era una xenofobia aún incipiente, a la que ahora se agregan las manifestaciones en favor de una suerte de justicia por mano propia con que demasiados ciudadanos suecos pretenden responder a la creciente sensación de inseguridad que los sacude. Esto último, me apresuro a aclarar, planteado en términos escandinavos, con lo que quiero significar que el asunto dista bastante de la realidad que sufrimos en la Argentina de nuestros días...

La trama policial, al igual que en las obras del italiano Andrea Camilleri, sirve de vehículo para reflejar los problemas que aquejan a la comunidad en la que se desarrollan los acontecimientos. Kurt Wallander es un hombre común y corriente que trata de hacer su trabajo lo mejor posible, lo cual le exige un compromiso y una dedicación enormes. Su vida familiar sufre las consecuencias de esa entrega profesional, y aunque los problemas cotidianos lo distraen por momentos (desde la necesidad de cambiar un auto que cada tanto lo deja de a pie hasta el sueño de volver a formar un hogar), no cejará en su empeño por descubrir las claves de esas muertes.

Insisto, creo que voy a leer más libros de Mankell.

lunes, enero 25, 2010

Haití


"En el regreso, por casualidad, se detuvieron un momento en el camino donde abraham estuvo hablando con el señor y ahí caín dijo, Tengo un pensamiento que no me deja, Qué pensamiento, preguntó abraham, Pienso que había inocentes en sodoma y en las otras ciudades que fueron quemadas, Si los hubiera, el señor habría cumplido la promesa que me hizo de salvarles la vida, Los niños, los niños eran inocentes, Dios mío, murmuró abraham, y su voz fue como un gemido, Sí, será tu dios, pero no fue el de ellos."

(Fragmento de "Caín", de José Saramago. Bs. As., Alfaguara, 2009)

Menazame...

(Clik en la imagen para verla mejor)

El bochornoso sainete que coprotagonizan el oficialismo kirchnerista (estrella principal de esta obra), Martín Redrado y los líderes de la oposición nos ofrece cada día un episodio nuevo.

Ahora, el golden-boy ha prometido contraatacar, advirtiendo que puede revelar los nombres de los "amigos del poder" que han comprado dólares.

Es una típica reacción de los políticos peronistas: blandir la amenaza de sacar a la luz el esqueleto que -presumen- el enemigo político (no olvidar que ellos no tiene adversarios) preferiría mantener oculto en un recóndito armario. Cosa que rara vez termina concretándose, dicho sea de paso.

Sin embargo, y como suele suceder con quienes tienen algo que temer, la amenaza ha surtido efecto, provocando una respuesta del jefe de gabinete que, si se la piensa un poco, tiene un tinte insólito.

En efecto, Aníbal Fernández le ha pedido a Redrado que haga la denuncia porque, de lo contrario, el gobierno hará una en su contra por encubridor.

¿A qué tipo de denuncia se referirá el locuaz funcionario? Porque en nuestro país, la compraventa de moneda extranjera no es, en principio, un delito. De hecho, el mismísimo jefe político de Fernández no ha tenido ningún problema por incluir sustanciosos activos en dólares en la declaración del patrimonio que año tras año ha venido construyendo laboriosa y eficazmente con su esposa, según lo ha comprobado hace poco el juez Oyarbide.

Entonces, mal podría Redrado, en caso de no concretar su amenaza, quedar incurso en la figura del encubridor. A lo sumo se le podría acusar de callar acerca de conductas que representarían nada más que una flagrante contradicción entre el discurso y la acción de ciertos nac&pop, pero, bueno: eso es política, argumentaría cualquiera de ellos.

Salvo que la revelación de Redrado conduzca a otro terreno, como sería el de la incongruencia entre patrimonios declarados y operaciones de compras de dólares por parte de esos "amigos del poder". En cuyo caso, huelga decirlo, la AFIP entraría en acción con rapidez similar a la demostrada al rodear y allanar el año pasado el edificio del grupo Clarín.

En fín, habrá que estar alerta a lo que revele el periodismo comprometido.

domingo, enero 24, 2010

Camerata Porteña

Por lo general, las interpretaciones de tango con "muchas cuerdas" no me gustan demasiado, más bien lo contrario. Siento que, más allá de la buena o muy buena técnica, a esas expresiones les suele faltar "roña" tanguera. Se trata, claro, de una apreciación muy subjetiva.

Tal vez por eso traigo en este domingo al cyberespacio de P & M un video de la "Camerata Porteña", un grupo que ha logrado un muy agradable ensamble de las predomintantes cuerdas con una base de teclados, guitarra eléctrica, bandoneón y (rareza) saxo.

Se trata de un conjunto creado en 1986 por el pianista, arreglador y cantante Marcelo Rodríguez Scilla a instancias de Astor Piazzolla, que desde entonces ha venido desarrollando una rica e intensa actividad.

La Camerata interpreta aquí uno de mis favoritos (me atrevo a decir, uno de los "top five") de la obra piazzolliana. Se trata de Escualo, un tema que Astor compuso como tributo a las cualidades de su violinista Fernando Suárez Paz, asunto del que este blog se ocupó aquí.

Además del afiatado desempeño del conjunto, se destaca la excelsa calidad del primer violín, a cargo de Sebastián Prusak.

Link al sitio oficial de la Camerata Porteña


martes, enero 19, 2010

Comparaciones apabullantes


Cuando se analiza la historia económica, es frecuente encontrar indicadores que demuestran que la Argentina de fines del Siglo XIX y comienzos del siguiente (la de la "generación del progreso" liderada por Roca e integrada por figuras como Pellegrini, R. Sáenz Peña, Bernardo de Irigoyen y J.V. González, entre otros) podía compararse, sacando ventajas en más de un rubro, con muchos países de Europa así como con los Estados Unidos, Canadá y Australia. Por ejemplo, en 1913 el PBI per cápita argentino representaba el 64% del estadounidense, se equiparaba a los de Francia y Alemania, era una vez y media el de Italia y duplicaba al de Japón ( * ) ver nota al pie. Un siglo más tarde, a nadie en su sano juicio se le ocurriría intentar siquiera establecer un parangón con ninguna de esas naciones.

Los motivos por los cuales transitamos el sendero desde la promesa a la frustración son varios y, en todo caso, controvertidos. Lo cierto es que nuestro retraso en materia económica y su consecuencia, el deterioro relativo de la calidad de vida de la población, han ido de la mano de un descalabro institucional que parece no encontrar su piso, hundiéndose cada día un poco más.

Entre las instituciones más dañadas y, por ende, que acusan un mayor desprestigio, están las de la política, que el ciudadano común vislumbra como un magma pegajoso dentro del cual forcejea un conjunto de personajes más o menos impresentables. Si bien hay (unos pocos) actores políticos a los que no sería justo endosar esa definición, su capacidad de maniobra parece ser mínima ante la magnitud del desbarajuste.

Entonces, en el plano político la comparación vuelve a ser imposible. Pero ya no con sociedades que pertenecen a lo que suele llamarse -con cierta ambigüedad- el mundo desarrollado, sino con vecinos latinoamericanos desde donde, hasta no hace mucho, algunos podían mirarnos con algo de envidia.

Hace poco, Uruguay nos dió una clase de civismo y sensatez, desde el transparente proceso de elecciones primarias que ungió a los candidatos de los diversos partidos hasta la competencia presidencial que determinó la continuidad del Frente Amplio en el poder, con el triunfo de José Mugica.

Ahora, Chile también nos enseña el camino. Su pueblo ha optado por un cambio en la orientación política, que podría resultar sorprendente atendiendo tanto a los logros que la Concertación alcanzó en casi 20 años de ejercicio del poder como a la excelente imagen que rodea a la presidente saliente Michelle Bachelet.

Explicaciones sobre esta aparente contradicción hay varias, la mayoría de las cuales apuntan a un comprensible desgaste del oficialismo que habría generado en los electores la necesidad de determinar una alternancia. En torno a este asunto coinciden los analistas, por encima de interpretaciones sobre el perfil de Eduardo Frei, el candidato perdidoso. Y esto último tal vez sea así porque la política chilena no está tan influida por el personalismo (¿mesianismo?) que caracteriza al escenario argentino. La aludida buena imagen de Bachelet estaría confirmando este rasgo.

Pero otro enfoque plausible aunque no opuesto al anterior, se centra en que la proposición de cambio de Sebastián Piñera no revestía un afán fundacional, como ocurre en nuestro país. El candidato de la derecha no prometió dar vuelta como una media al sistema de políticas sociales construido por la Concertación en todo este tiempo, sino que por el contrario, tras elogiarlo elaboró un discurso orientado a lograr una mayor eficiencia del aparato estatal (incluyendo el aspecto de la seguridad) desde un marcado profesionalismo en la gestión. Para una economía que desde hace tiempo había venido demostrando su vocación para insertarse con éxito en el comercio internacional, propuso mejorar la competitividad incrementando la productividad. En síntesis, se basó en el mantenimiento de los grandes lineamientos políticos del Estado que había desarrollado la Concertación, agregando aquellos puntos que son caros al liberalismo moderno. Y el pueblo lo votó.

El propio acto eleccionario chileno debería ser también un motivo de admiración para el observador argentino. Pese a que la cosa estuvo muy pareja, no hubo sospechosos retrasos en el anuncio de los resultados: a las seis de la tarde ya estaba el oficialista Frei reconociendo su derrota. Y no sólo eso, sino que casi enseguida se encontró con el vencedor, junto a las familias de ambos, para saludarlo.

El contraste con el bochorno protagonizado por Kirchner y su cohorte tras la derrota en junio pasado ("perdimos por poquito", "ganamos en El Calafate, mi lugar en el mundo", "en realidad, ganamos") es apabullante para nosotros. Casi tanto como la escena del desayuno que compartieron, a la mañana siguiente de la elección, Piñera y la presidenta quien, con una humildad que debería hacer sonrojar a su par (!!!) argentina, no dudó en trasladarse a la casa del candidato triunfante para felicitarlo y conversar con él.

Un día después, Cristina Fernández postergaba un viaje al exterior para no posibilitar su reemplazo temporario por el vicepresidente Cobos...

( * ) Fuente: Felipe A. M. De la Balze, compilador - "Reforma y convergencia: ensayos sobre la transformación de la economía argentina". Bs. Aires, 1993

(La imagen es de La Nación)

martes, enero 12, 2010

Buitres


Recrudece la campaña antiargentina, quizá cebada por las evidencias de éxito.

A poco de habernos enterado de la aviesa maniobra de la IFFHS (Federación Internacional de Historia y Estadística del Fútbol) ubicando a Diego Maradona entre los peores DT de fútbol (nada menos) del mundo, los argentinos hemos tenido que soportar hoy otra cruel decisión de Thomas Griesa, ese anciano canalla a cargo de un juzgado neoyorquino, quien no ha dudado en embargar reservas del Banco Central. Lo cual no sería tan grave para el gobierno (después de todo, qué le hace una mancha más al tigre) si no fuera porque corrobora una presunción al respecto del Golden-boy de chocolate, hoy (des)calificado como "okupa del BCRA" por la Presidenta.

La situación parece haber ingresado en un ambiguo terreno surrealista. El ministro Boudou salió a criticar la medida del veterano "embargador serial", pocos momentos antes de que la jefa del Estado (de alguna manera hay que llamarla) embistiera -una vez más, y no será la última- contra su vicepresidente, la justicia, la oposición y "los medios" (en particular, los diarios Clarín y La Nación). En la misma declaración, la Sra. de Kirchner no se privó de recordar que en ocasión del "megacanje" de Cavallo, el país contrajo deuda a una tasa de 15%. "Por ahí, algún juzgado sigue una causa por este tema", apuntó filosa Cristina, quizá olvidando que fue ese, precisamente, ese y no otro el valor de la tasa que su gobierno convalidó no hace mucho al colocar unos bonos en la cartera de su aliado bolivariano, hoy tan atribulado como ella por los avatares de la política y la economía.

De un modo cuando menos sorprendente, los indicadores (no los del Indec, sino los reales) económicos no han dado señales demasiado preocupantes. ¿Significa esto que el autismo gubernamental ya no provoca la reacción de los mercados? Si así fuera, sería grave en la medida en que evidenciaría la irrelevancia del gobierno en términos de su influencia sobre el acontecer económico, político y social. En otras palabras: estaría mostrando que la verborragia de Aníbal Fernández es de una vacuidad patética sólo comparable con la de la Presidenta, a quien, dicho de una manera un tanto brutal, ya nadie le daría bola.

Enseñando el camino


El tal vez no tan todopoderoso Chávez, quizá por no contar con un funcionario de la formidable eficiencia de nuestro nunca bien ponderado Napia, lanza al ejército contra los comerciantes por "remarcaciones y especulación". Al mismo tiempo, y redoblando aquella apuesta de la "ducha comunista de tres minutos", el gobierno venezolano inicia hoy un plan de racionamiento de luz en todo el territorio nacional para, según declara el ministro del área, evitar una situación crítica que llegue en febrero a "un apagado general del país".

Después de años de disfrutar de unos muy altos precios del petróleo, su principal producto exportable, Venezuela ha debido llevar a cabo una devaluación competitiva, creando además el "dólar petrolero". El ministro Giordani, mientras reclama que no se apoye "al especulador con las compras", celebra la próxima transferencia de siete mil millones de dólares, de las reservas del Banco Central a un Fondo de Desarrollo Nacional.

Por su parte, el presidente endurece su discurso nacionalista, amenaza con expropiar empresas y vitupera a la oposición.

Despilfarro de los ingresos por exportaciones, inflación reprimida, problemas fiscales, manotazo a los activos, supuestas conspiraciones por todos lados. Una música que suena muy conocida a los oídos argentinos. Lo mismo opina el diario español "El Mundo", que termina hoy una nota editorial al respecto con esta dura frase: "El populismo no funciona en Latinoamérica y todavía menos el socialismo de Chávez. Argentina también está pagando el intervencionismo kirchneriano, que ha sumido al país en la bancarrota de sus cuentas públicas."

Link a sitios donde informarse más:

Aporrea

El Mundo

(La imagen pertenece a ThinkingPlanet.)

domingo, enero 10, 2010

Libertango en cello

Los domingos P & M acostumbra a darse una vuelta por el territorio del tango y, la mayoría de las veces, por el de la la música de Astor Piazzolla, como para moderar un poco las consecuencias de los ríspidos asuntos comentados en la semana.

Parece ser que en la ciudad de Bucarest, Rumania, se lleva a cabo un festival de música denominado "International Bass week", o sea: Semana Internacional del Bajo (o, en este caso, del violonchelo). De su versión del 2009 ha surgido este video, en el que una orquesta ínegramente compuesta por ese instrumento, dirigida por el japonés Daisuke Soga, interpreta "Libertango", quizá una de las melodías más hermosas del género. Una rareza, si se quiere, que a mí me gustó mucho.

(Gracias, Zeta)

viernes, enero 08, 2010

"Es una decisión que no me gustó tomar"


El sainete que tiene como protagonista al recién removido Martín Redrado admite varias miradas.

Una: el gobierno disponía, hasta el 10 de diciembre pasado, de una conformación favorable del Congreso, que de hecho aplicó para sancionar una serie de leyes que le interesaban (como la de medios). ¿Por qué no usó esa mayoría automática para dar el manotazo a las reservas del BCRA? Ya había hecho algo similar con los fondos del sistema jubilatorio de capitalización, así que está descartado un supuesto pudor formal. Es evidente que la medida, no obstante su trascendencia e implicancias, no fue producto de análisis alguno, sino que respondió a las ya clásicas impronta espasmódica y cortedad de miras de Kirchner, el supremo e inapelable diseñador de la política económica del gobierno de su esposa.

Otra: se trata de una nueva manifestación del viejo argumento de las "soluciones políticas" a cuestiones complejas. Como aquellas "tarifas políticas" de las empresas públicas que desembocaron en el quebranto del Estado a fines de los ochentas, cuya versión actual es la política de subsidios cruzados ejecutada por De Vido, Jaime y sus colaboradores. "La política" puede reemplazar tanto a las leyes de la economía como a las estadísticas y a los mecanismos institucionales. En este caso, es un atajo perfecto para evitar las molestias de los procedimientos previstos en las leyes, incluida la Constitución. Uno de los miembros de la fuerza de choque que salió este miércoles a confrontar con los empleados del Banco Central que manifestaban en la puerta de la institución su apoyo al funcionario jaqueado, vociferaba la consigna que le habían dictado sus obvios mandantes: "El pueblo votó a Cristina Fernández de Kirchner. A Redrado no lo votó nadie". Es decir: "la política" está por encima del sistema republicano. Con ese criterio, se comprende que hace poco el Jefe de Gabinete haya intepretado una decisión de la Justicia, atreviéndose no sólo a no aplicarla, sino a reconocer y defender su accionar públicamente. En cualquier momento el oficialismo se sentirá habilitado por el voto popular a desconocer a la Suprema Corte de Justicia, cuyos miembros, se sabe, no acceden a esos cargos mediante elecciones...

Una más; ya lanzado, el gobierno no tiene freno. Desbocado, y tal como ocurrió en la disputa con el campo de 2008, ante cada contratiempo redoblará la apuesta. ¿Qué seguirá al decreto por el cual la Presidenta concretó la decisión que no le gustó tomar, removiendo a Redrado? Creo que es una buena pregunta, cuando parece que el afectado va a recurrir a la Justicia.

La última, y anecdótica: Duhalde suele reconocer que él "puso al loco", aludiendo a su decisión de impulsar a Kirchner, su actual enemigo, como candidato presidencial. Pero este último ha evidenciado ser un buen alumno suyo. En efecto, nadie más que Kirchner eligió a los dos máximos enemigos (en la visión oficialista) de este gobierno: Cobos y Redrado. ¿Habrán tomado nota de esto los funcionarios que aún forman parte del elenco?

(La imagen, de otros tiempos aunque no muy lejanos, pertenece a Crítica Digital)

jueves, enero 07, 2010

Signo de debilidad


Pesto & Malbec nunca ha sido muy redradista que digamos, según se desprende, por ejemplo, de lo posteado aquí y aquí. En síntesis, quien esto escribe no está muy seguro de la supuesta independencia del funcionario en años recientes, más allá de una solvencia técnica que no se le discute. Al contrario, piensa que más de una vez, por agradar al poder, Redrado no tuvo inconvenientes en relajar ciertos pruritos profesionales que ahora parecen importarle muchísimo.

Ergo, una evaluación plausible de este episodio es que se trata de una demostración palmaria de la debilidad política del kirchnerismo. Un hombre que ha tenido la suficiente habilidad como para sostenerse en puestos de alta sensibilidad durante los gobiernos de Menem, Duhalde y Kirchner, jamás se hubiera "plantado" como lo está haciendo si no intuyera que la contraparte no es tan fiera como parece.

Del mismo modo, el oficialismo da otra muestra de su capacidad para, en palabras de Jorge Asís, "chocar la calesita". Desconociendo la nueva relación de fuerzas en el Congreso surgida de las últimas elecciones (después de todo, el ex presidente pasó de decir que perdieron por poquito a que, mirándolo bien, ganaron), el gobierno embistió a ciegas hasta toparse con la pared de un requisito al que no le había prestado atención: la necesidad de contar con la anuencia legislativa para remover al presidente del BCRA. Hasta el propio Cavallo, que no era muy cuidadoso de las formas, debió satisfacer ese requisito cuando se propuso destituir del mismo cargo a Pedro Pou, lo cual logró porque el Congreso de esa época decidió avalarlo.

Quizá el gobierno esté ahora empezando a comprender que las cosas han cambiado. Hace algo más de un año, lograba confiscar los ahorros privados en las AFJPs con apoyo legislativo, por más que la medida fuera resistida por un amplio sdector de la comunidad (empezando por quienes poco antes y al ser consultados, habían optado por seguir en ese sistema). Hoy, se le dificulta concretar una decisión no menos polémica, destinada a sostener una mayor expansión del gasto público cuyo objetivo sería el de mantenerse en el poder en las elecciones de 2011.

La dimensión del daño que esta stuación ocasionará al ya muy deteriorado sistema institucional y al no menos devaluado prestigio internacional del país está por verse, pero no será poco. El sainete está en pleno desarrollo.

Enlaces a blogs con comentarios interesantes sobre este episodio:

El revés del reino

¿Quién lo paga?

50 Amaneceres

lunes, enero 04, 2010

Sandro de América

Durante mi adolescencia, él no entraba en mi consideración. Mis gustos oscilaban entre la música rock & pop y un reciente descubrimiento del folklore, por lo que la temática romántica de los temas que Sandro cantaba (por entonces, él ya había dejado atrás la etapa en que imitaba el estilo rockero de Elvis Presley, acompañado por "Los de Fuego") no terminaba de atraparme. Y su estética del smoking y las camisas con pechera tampoco me atraía.

La vida continuó y, como dice la letra de Homero Expósito, vivir es cambiar. Cambiaron mis gustos, descubrí el tango ("a los que no les gusta el tango, los espero después de los 30", Osvaldo Pugliese) y también las canciones de Sandro comenzaron a llamarme la atención, así como su particular expresividad al interpretarlas. Al mismo tiempo, pude valorar su repercusión popular y ciertas características personales -de las pocas que él dejaba trascender, alejado como estuvo siempre del vedettismo y la figuración- que lo definían como un buen tipo. Un artista que nunca cometió el error de confundirse con su personaje.

Tan importante ha sido su trayectoria, que además de sembrar por toda América Latina clubes de admiradores incondicionales (que seguirán siéndole fieles, no cabe duda), ha tenido numerosos imitadores que le rindieron culto, como ocurrió en el caso de su viejo ídolo Elvis.

La última etapa de su vida lo reveló, además, como un tipo digno y corajudo. Se va de este mundo envuelto en la adoración de sus admiradores y en medio de un respeto generalizado.

P & M quiere recordarlo en este video, cuando Roberto Sánchez estaba en la fase ascendente de la parábola que hoy, tristemente, ha llegado a su fin.




jueves, diciembre 31, 2009

Brindis


Que mi familia y mis amigos disfruten de buena salud y puedan llevar adelante sus proyectos, por pequeños o grandiosos que sean. Que yo siga recibiendo el cariño, el afecto, el apoyo, la ayuda, todo eso que ellos me brindan, y que es el combustible que necesito para vivir, lo que me motiva y me sostiene cada día.

Que mi país comience a torcer el rumbo hacia la decadencia que hoy parece condenado a seguir. Que empiecen a reaparecer valores olvidados: solidaridad y respeto por el prójimo, cultura del trabajo, persistencia en el esfuerzo. Que las instituciones recuperen una calidad que debería constituir la base de nuestro desempeño social. Que la política haga méritos para dejar de ser considerada una actividad vil. Que la justicia vuelva a ser el respaldo de última instancia de los ciudadanos honestos. Que gane terreno la paz social.

Que el mundo sea un poco menos hostil, bastante menos frívolo, muchísimo menos violento. Que los fanatismos y la intolerancia retrocedan a expensas del diálogo y el tendido de puentes de entendimiento.

Y ya que estoy: que mi San Lorenzo de Almagro gane un campeonato, y que la selección argentina de fútbol haga un digno papel en el Mundial de Sudáfrica. ¡Ah!: y que los lectores de P & M lo sigan visitando y haciendo comentarios.

¿Será mucho pedir?

¡Salud!

miércoles, diciembre 30, 2009

Ushuaia y el matrimonio gay


Tierra del Fuego ha ocupado las primeras planas de los medios nacionales de comunicación, a raíz del matrimonio civil entre dos personas homosexuales, que se llevó a cabo en un registro de Ushuaia tras una autorización decretada por la gobernadora Fabiana Ríos.

A nadie puede escapar que se trata de un tema muy polémico, con numerosas aristas de diferentes índoles, entre ellas las jurídicas y las filosóficas. Lo bastante complejo, además, como para que sea abordado con liviandad y, mucho menos, pretender agotarlo desde el comentario de un blog. Hecha esta salvedad, me quiero referir aquí a algunas opiniones que se han publicado en estos días.

Una de ellas es la del obispo de la diócesis católica que abarca a la provincia, monseñor Juan Carlos Romanin, quien en su crítica ha incluido algunos argumentos llamativos. Dijo el eclesiástico que hay que pensar en las generaciones venideras, señalando que "los niños crecerán pensando que esta conducta homosexual es natural".

Según el diccionario, "natural" tiene varias acepciones. Entre las que parecen apropiadas para este episodio, están:

  • Regular y que comúnmente sucede, y, por eso, fácilmente creíble. En este caso, no cabría duda acerca de que se trata de algo natural, puesto que la unión entre homosexuales es algo que suele suceder, nos guste o no.
  • Que se produce por solas las fuerzas de la naturaleza, como contrapuesto a sobrenatural y milagroso. Que se sepa, nada haría sospechar aquí de la intervención de fuerzas sobrenaturales.
  • Genio, índole, temperamento, complexión o inclinación propia de cada uno. Pareciera que Alex Freyre y José María Di Bello responden, al actuar de tal modo, a inclinaciones propias de cada uno de ellos, a sus respectivos temperamentos e índoles.
De modo que difícilmente uno podría aceptar el argumento de "antinatural" lanzado contra la conducta homosexual de los protagonistas. Por el contrario, no se comprende qué tendría de escandaloso que se la considere como algo natural.

Sin embargo, más adelante el obispo advierte que apoyar los matrimonios gay "resulta un acto inmoral grave". Aunque tomó la precaución de avisar que su mensaje era para los católicos, los que no profesan esa religión también pueden sentirse involucrados, del mismo modo que si Monseñor hubiera dicho: "Recuerdo a los católicos que el fumar es pernicioso para la salud".

Entonces, mirando el tema desde ese enfoque, cabe preguntarse bajo qué prisma puede considerarse inmoral que esas dos personas pretendan vivir juntas y acceder además a ciertos derechos. Estarán aquellos a los que el asunto les desagrade, habrá otros que lo apoyen y existirán también los indiferentes. Algunos, por supuesto, lo considerarán discutible en el campo del derecho civil o en el religioso. Pero restringiendo el análisis al aspecto, digamos, ético, habría que admitir que se trata de dos individuos adultos que han elegido libremente vivir juntos. Algo bien distinto, por citar otro caso, a relaciones como las que involucraron a Edgardo Storni cuando era arzobispo de Santa Fé con un seminarista menor de edad, y que determinaron su condena por parte de la Justicia.

Otros comentarios se refieren al supuesto atentado a la institución familiar que estas uniones representarían, como si consagrarlas impidiera o desalentara a los heterosexuales a casarse entre sí o a procrear, algo que suena cuando menos disparatado. En el mismo sentido, se advierte sobre el daño que sufrirían los chicos eventualmente adoptados por parejas homosexuales, una cuestión que sin duda abre otro debate muy intenso; pero, en principio, uno no puede dejar de pensar en las numerosas situaciones en las que padres heterosexuales han maltratado física y psicológicamente (abusos sexuales incluidos) a sus hijos.
Josef Fritzl, "el monstruo de Amstetten", que violó durante nada menos que 24 años a su hija Elizabeth, con la que engendró siete niños, es un heterosexual que tuvo otros siete hijos con su pareja, una mujer llamada Rosemarie. Sin embargo, ante semejante barbaridad a nadie se le ocurrió condenar los matrimonios entre personas de distinto sexo.

Por último, otro aspecto, aunque no de fondo, es el que se relaciona con la rapidísima concreción -como si se hubiera adoptado una vía sumaria- del matrimonio en un registro civil de Ushuaia. Sabido es que este organismo, como tantos otros de la administración local, no es un dechado de virtudes en materia de velocidad para el diligenciamiento de los trámites que allí deben efectuarse, por lo que el singular ímpetu administrativo dispensado a Freyre y Di Bello contrasta de modo grosero con la morosa normalidad a que deben atenerse los ciudadanos comunes. Como lo señala hoy un editorial de El Diario del Fin del Mundo, se trata de un privilegio que la gobernadora ha dispensado a estas personas, demostrando que cuando quieren, los políticos logran movilizar el aparato estatal que en otras circunstancias ellos mismo denuestan por burocrático y pesado.

El asunto no ha terminado aquí, de modo que se puede pronosticar un debate intenso y apasionado.

(La imagen pertenece a La Nación)

lunes, diciembre 28, 2009

La polémica por la coparticipación a los municipios


Respecto de la situación del estado fueguino, decíamos tiempo atrás: "... lo que resulta evidente es el agotamiento de una visión "estadocéntrica" que considera que el sector público existe sólo para tener empleados muy bien pagos y con condiciones de trabajo privilegiadas respecto de quienes laboran en el ámbito privado. La expresión económica de ese modelo es a todas luces infinanciable. Cualquier decisión correctiva que se tome tendrá consecuencias dolorosas."

La semana pasada, la gobernadora Ríos impulsó una modificación al Presupuesto 2010, por la que se elevaría el valor de las partidas de erogaciones para salud y seguridad en un monto equivalente al 10% de la coparticipación de recursos calculada para los municipios, cuya simultánea reducción mantendría la cuantía prevista de gastos totales. La noticia, como era de esperar, puso inmediatamente en pie de guerra a los intendentes.

Además de la notable capacidad del gobierno para aumentar el número de sus oponentes políticos, hay varias cuestiones que esta situación pone en evidencia.

Por un lado, el grado de desconocimiento e improvisación con que el elenco gobernante llegó a la función hace ya dos años, algo de lo que P & M ya se ha ocupado más de una vez. El tema de la distribución de los recursos fiscales tenía que ser, por razones obvias, uno de los puntos centrales de cualquier programa de gobierno, y no haberlo planteado desde el comienzo ratifica que no había siquiera un esbozo de plan.

Por el otro, la mezcla de voluntarismo y demagogia que llevó al gobierno a eliminar tiempo atrás (con el consecuente batir sobre el parche del tambor progresista) el arancelamiento de los hospitales públicos, acentuando el desfinanciamiento que hoy pretende cubrir en alguna proporción con la medida comentada.

Vale la pena hacer un poco de historia. Cuando a partir de 1983 el país volvió a la normalidad institucional, las elecciones en Tierra del Fuego -que mantenía su status de "territorio nacional"- determinaban sólo la composición de la Legislatura, por una parte, y de los poderes ejecutivo y legislativo en el nivel municipal. La designación del gobernador seguiría siendo facultad del Presidente de la Nación hasta 1991, cuando la jurisdicción se convirtió en la más joven provincia argentina y el cargo fue sometido por primera vez a la voluntad popular.

Así fue que cuando llegó el momento de tratar en la Legislatura la propuesta de distribución de los principales recursos fiscales (regalías por combustibles, coparticipación de impuestos nacionales y tributos locales) entre las administraciones del territorio nacional y de los dos municipios, el resultado fue una ley que reflejó la relación de fuerzas existente entonces entre las diferentes fracciones políticas. En efecto, el justicialismo detentaba no sólo la mayoría en la Legislatura, sino también las intendencias de Ushuaia y Río Grande, por lo cual el régimen sancionado resultó relativamente beneficioso para el nivel comunal, en desmedro del fisco territorial cuya administración estaba a cargo de un gobernador radical (designado por el presidente Alfonsín).

De modo que en principio hay que recordar que el asunto tiene una antigüedad de casi un cuarto de siglo y que corresponde a una "fotografía" que ya presenta un marcado tono sepia. También es cierto que su resolución no será sencilla, como lo ejemplifica la larga controversia que por el mismo tema mantienen la Nación y las provincias. La complejidad del cuadro patentiza la necesidad de un profundo debate, que abarque a la totalidad de las relaciones del Estado con la comunidad y sus instituciones, el cual no parece avizorarse entre la humareda de la pirotecnia verbal que en estos días intercambian los protagonistas de una y otra parte. Pero que, tarde o temprano, tendrá que producirse.

domingo, diciembre 27, 2009

Salgán-De Lío para despedir el año

Horacio Salgán y Ubaldo de Lío constituyeron su dúo tanguero en 1957. Salgán, un pianista de sólida formación académica que ya era un destacado compositor y arreglador, y que dirigía su propia orquesta desde 1944, había incursionado además por diferentes géneros, desde el clásico hasta el jazz y el folklore. Aunque nunca se lo propuso, está considerado un gran renovador del tango, del cual es hoy un mito viviente.

De Lío, que también había pasado por el jazz con su guitarra, trabajaba desde hacía dos años en un grupo que hacía música afrocubana, el cual realizaba algunas presentaciones en el local "Jamaica", un lugar mítico por donde también pasó Astor Piazzolla con su quinteto.

Allí se conocieron con Salgán, que tocaba en dúo con el bandoneonista Ciriaco Ortiz. Casi como un juego, el pianista y el guitarrista se juntaban cuando el local ya había cerrado, iniciando una relación que perduraría por medio siglo. Ese fue, además, el germen del Quinteto Real, cuya formación inicial incluía al bandoneonista Pedro Laurenz, el violinista Enrique M. Francini y el contrabajista Rafael Ferro.

Salgán, que ya cuenta con 93 años, se ha retirado, aunque el dúo continúa vigente, con el joven De Lío (nacido en 1929) y César Salgán, hijo del fundador.

Hay un CD del dúo grabado en vivo en el hotel Sheraton de Buenos Aires, titulado "Tango for export". Contiene temas como "A fuego lento", la gran composición de Salgán, piezas de la guardia vieja, como "Hotel Victoria" y "Palomita blanca", y "Taquito militar" de Mores. Im-per-di-ble.

P & M despide musicalmente el año con un video de Salgán-De Lío interpretando "La cumparsita", el tango más difundido de todos los tiempos.


martes, diciembre 22, 2009

Hay que volver a pensar al Estado fueguino


Casi a diario, el Estado fueguino muestra los síntomas de su gravísima crisis. La agotadora sucesión de conflictos con los distintos sindicatos de empleados gubernamentales es el emergente más notorio de esa situación, aunque no el único. Los ciudadanos nos estamos acostumbrando a que cualquier servicio a cargo del sector público provincial demore mucho más que lo razonable, sea deficiente o, directamente, no se preste.

Los padres que envían a sus hijos a las escuelas estatales soportan la pérdida de días de clase que los paros docentes han generado. Por supuesto, aunque los huelguistas declaran que los paros se hacen en defensa de la escuela pública, lo que logran es dañarla: hace tiempo que viene aumentando la matrícula en las escuelas privadas. A estas últimas concurren, claro, los chicos de hogares que pueden pagar, mientras que los establecimientos estatales van quedando reservados a quienes no tienen más remedio que aceptar su creciente pauperización.

Algo similar ocurre en el campo de la salud, donde el deterioro de los hospitales -también, acosados por los conflictos salariales- se suma a la crisis financiera de la obra social de los empleados públicos, lo que determina retrasos en los pagos a proveedores y prestadores. Esto último se vincula con el sistema de jubilación de los estatales, administrado por el mismo instituto, que también tiene dificultades para pagar sus haberes a los beneficiarios.

Los proveedores y contratistas que todavía asumen el riesgo de interactuar con la administración, penan por los pasillos de las distintas oficinas entre las que circulan los expedientes, en muchos casos sin saber si alguna vez llegarán a la ansiada instancia de la "liquidación y pago". Hace demasiado tiempo que han entregado los suministros o ejecutado las obras y, en consecuencia, han afrontado los gastos (en salarios, materiales e insumos) derivados de los contratos, por lo que tendrán que asumir como quebrantos los intereses y demás costos provocados por las demoras de la contraparte en pagar lo previsto.

Los trabajadores estatales protestan porque perciben sus haberes en forma escalonada y exigen incrementos casi sin solución de continuidad. De productividad, ni hablemos. Un censo realizado en 2008 por encargo del Gobierno en el ámbito del Poder Ejecutivo y sus organismos descentralizados (excluyendo la Legislatura y la Justicia) determinó que el 56% de los empleados de la plantilla tiene de 3 a 5 años de antigüedad, lo que implica dos cosas: la primera es que los miembros de ese segmento ingresaron con el tristemente célebre "megapase" de Colazo-Cóccaro y la segunda, consecuencia de la anterior, es que no se les ha exigido requisito alguno de idoneidad o capacitación. Es más: el 65% de los censados respondió que posee la calificación necesaria para su trabajo, de lo que se deduce que no estarían demasiado dispuestos a tratar de mejorar. Y un dato adicional: sólo el 9% posee educación universitaria completa, lo cual ha de ponderarse teniendo en cuenta que el relevamiento abarcó al personal del sector salud.

Una posibilidad es que, de seguir esto así, en algún momento se produzca un colapso de consecuencias dolorosas y hoy difíciles de dimensionar. Pero hay una alternativa: que el deterioro general se vaya acentuando en forma lenta y paulatina, encaminando a una sociedad anestesiada en una pendiente descendente a cuyos costados irán quedando jirones de lo que alguna vez constituyó el entramado de servicios de educación, salud, seguridad, justicia, etc. a cargo del Estado.

Los presupuestos estatales acumulan déficits astronómicos año tras año, con una liviandad asombrosa por parte tanto de las autoridades del Ejecutivo como de los legisladores. Pareciera que el gigantesco y creciente endeudamiento derivado ("Si tienes un dólar de déficit, tu deuda está aumentando", G. Mankiw) es sólo una suerte de entelequia administrativa, una partida más en la planilla de las cuentas públicas, y no un problema grave cuya resolución deberá llegar tarde o temprano y no será gratuita.

Es indudable que los fueguinos deberemos volver a pensar al Estado para actuar en consecuencia, y que eso ocurrirá sólo cuando la comunidad asuma que por esta vía el destino es incierto. El tiempo que transcurra hasta que llegue ese momento determinará la cuantía del daño que sufrirá la sociedad en su conjunto.

lunes, diciembre 21, 2009

Atrapados en el hielo


Las narraciones sobre grandes (o pequeños) viajes me han interesado siempre, quizá porque viajar es una de las cosas que más disfruto. Por ese motivo elegí "Atrapados en el hielo", el libro de la periodista estadounidense Caroline Alexander que relata la grandiosa aventura de Sir Ernest Shackleton y su grupo, quizá el último de los grandes viajes exploratorios por la región de los hielos antárticos desarrollados entre fines del Siglo XIX y principios del siguiente.

Shackleton, nacido en Irlanda, había participado de dos incursiones por la zona: la primera en 1901-1902, bajo el mando de Robert F. Scott, y la segunda, dirigida por él mismo, entre 1907 y 1909. Por distintas circunstancias, ninguna de ellas alcanzó el objetivo de llegar al Polo Sur, hazaña que lograría el noruego Roald Amundsen en 1911.

Por esta razón, Shackleton cambió el propósito original del viaje que había organizado con el algo pomposo título de "Expedición Imperial Trans-Antártica", y que partió de Londres el 1º de agosto de 1914. Como la conquista del Polo Sur ya se había concretado, su objetivo pasó a ser el de atravesar por primera vez por tierra el continente antártico. La expedición estuvo compuesta por una tripulación principal, que comandada por Shackleton navegaría desde Buenos Aires hacia el mar de Weddel en el buque "Endurance" para desembarcar en la zona de la bahía Vahsel, al sur de la península Antártica, y así comenzar la travesía hacia el mar de Ross, pasando por el Polo. Al mismo tiempo, un grupo de apoyo a bordo del "Aurora", partiendo de la isla de Hobart, cerca de Australia, atravesaría el mar de Ross para establecer una serie de depósitos de suministros a ser utilizados por los miembros del equipo central a medida que fueran avanzando.



Mapa de la travesía (prevista y real) de Shackleton y sus hombres

Pero los planes se vieron alterados cuando el "Endurance" fue atrapado en el invierno de 1915 por la masa de hielo, antes de llegar a Vahsel, y empezó a derivar hacia el noreste. En octubre la presión del hielo le produjo daños que obligó a la tripulación de 28 hombres a abandonarlo, hasta que finalmente se hundió el 21 de noviembre. Allí comenzó la epopeya de aquellos aventureros, primero acampando varios meses en distintos emplazamientos sobre la placa helada, y luego encarando (a partir del 9 de abril de 1916) una esforzada navegación en tres pequeños botes salvavidas rescatados del "Endurance", hasta alcanzar la inhóspita isla Elefante, una de las Shetland. Comprendiendo que no podían permanecer mucho tiempo en un lugar que no era visitado siquiera por los balleneros que operaban en la zona, y ponderando además la paupérrima condición física de la mayoría de su personal, Shackleton optó por partir a buscar auxilio, embarcando junto a cinco compañeros en uno de los botes, rumbo a las islas Georgias del Sud, situadas a más de 1.300 kilómetros al noreste. Con el arribo a la isla San Pedro no terminó la saga, ya que los miembros de la avanzada aún debieron atravesarla a pie, hasta llegar al puerto ballenero de Grytviken.

El relato, cuyas fuentes principales fueron los diarios escritos por los expedicionarios, es sencillamente conmovedor, por más que el estilo de la autora -periodista de la revista National Geographic- prescinda del enfoque novelístico. Aún así, uno no puede menos que estremecerse ante el desfile de las penurias físicas y los sufrimientos anímicos de los protagonistas, que van en aumento en la medida en que transcurren los días y las esperanzas de salvación parecen agotarse.

El aspecto central de la obra, a mi modo de ver, es la capacidad de Shackleton para ejercer el liderazgo combinando sus dotes de planificador con una fina percepción de los perfiles psicológicos de sus subordinados. "El jefe", como lo llamaban éstos, mantuvo siempre una firme presencia de ánimo que trasmitió al resto, y también la necesaria ecuanimidad para tomar la decisiones más acertadas, incluso sin dejarse influir por la subjetividad de sus propias opiniones. Allí estuvo la clave para que la epopeya llegara al final -el 30 de agosto de 1916- sin que se perdiera una sola vida.

Esto último no puede menos que resultar sorprendente, si se tiene en cuenta el formidable rigor del clima, con temperaturas extremas muy por debajo de cero, más vendavales furiosísimos y repetidos que se alternaban con duras nevadas y granizadas. A ello se agregaba una ausencia absoluta de comunicación con el resto del mundo.

Dormir (o sólo intentarlo) en tiendas precarias sobre un piso helado o bajo la semipermeable lona de un bote mientras arreciaba la luvia, envueltos en bolsas empapadas; comer día tras días guisos de carne de foca o de pingüino, debilitándose por la falta de hidratos de carbono; escuchar los ruidos de los bloques de hielo al quebrarse en las cercanías, temiendo que la siguiente rotura aplastara al "Endurance" o hiciera desaparecer el campamento bajo los propios pies; soportar varios días de navegación en los pequeños esquifes sin agua potable, mientras el viento calaba los huesos y el salitre horadaba la piel. La lista de padecimientos es apabullante, y la manera en que esos hombres lograron sobreponerse, administrando los escasos recursos materiales y anímicos de que disponían, es admirable.

Un elemento importante que contribuye al atractivo de la obra, incluso en su formato "pocket" que es al que yo accedí, lo conforman las excelentes fotografías del australiano Frank Hurley, uno de los miembros de la tripulación.

Un libro interesante del principio al fin, y una historia que hace reflexionar.



Los perros contemplan el momento final del "Endurance"

(Las imágenes son de Wikipedia)

martes, diciembre 15, 2009

Síntomas de decadencia

De tales palos...


...tales astillas

(Las imágenes son de El opinador compulsivo)

lunes, diciembre 14, 2009

Quo vadis?


Como en uno de esos horribles partidos de fútbol en que los espectadores miran a cada rato el reloj para saber cuánto falta, los jugadores de la política argentina se prestan la pelota en una sucesión de pases mal dirigidos.

D'Elía quiere denostar a Macri pero sus devaluadas agresiones sólo logran oxigenar al atribulado tycoon. Lo mismo le pasa a Aníbal Fernández.

Macri pretende relanzar su gobierno y designa ministro a un librepensador que, veinticuatro horas antes de asumir, publica una nota tan impolítica que no hace más que echar nafta a la hoguera de la crispación.

Scioli intenta cobijarse bajo el ala cada vez menos protectora de Kirchner, sólo para conseguir que su propio hermano y secretario general de la gobernación abandone el gabinete.

Los alineamientos no terminan de acomodarse. ¿Dónde están los dos grandes espacios en los que un pensador que merece mi respeto como Fernando Iglesias, por ejemplo, espera que se desarrolle la oposición al nacionalismo-clientelismo-populismo reinante (escrita, esta última palabra, con premeditación y alevosía)? ¿Dónde habita esa derecha laica y progresista, ese liberalismo heredero de las tradiciones antimonárquicas inglesa y norteamericana y, como tal, defensor de las libertades individuales confrontando con el omnímodo poder estatal? ¿Dónde aparece esa izquierda democrática, esa socialdemocracia moderna, que no abjura de la racionalidad económica ni es enemiga de las empresas, al tiempo que levanta un programa de políticas sociales?

Es difícil avizorarlos. De un lado, los disidentes peronistas de hoy fueron propia tropa del oficialismo ayer nomás, y su divergencia tiene raíces en un apresurado pragmatismo (nadie apuesta a perdedor). Del otro, la suave crítica del pseudoprogresismo queda restringida al discurso, pero en la práctica sus miembros recaen una y otra vez en una transversalidad tardía que se parece al colaboracionismo.

En el medio, un magma indefinido, que no termina de solidificarse y se debate en la especulación sobre conveniencias y alianzas efímeras. Es la masa en la que los dirigentes del radicalismo, la coalición y otras formaciones menores se entrecruzan dardos y esparcen codazos en procura de alambrar territorios indefinidos.

Se trata, en suma, de un conjunto de tiempistas que calcula mal los tiempos. De ideólogos carentes de ideas. De pragmáticos que fallan en la gestión.

El tiempo, mientras tanto, pasa para no volver. La economía creció por cinco o seis años a tasas chinas, pero la sociedad siente, sabe que la situación ha empeorado. Incluso algunos indicadores oficiales llegan a admitir esto, aunque de modo oblicuo.

El tiempo pasa. No pretendo mirar a Brasil, que más allá del exito marketinero de Lula (como lo ha señalado Lucas Llach) y su posicionamiento internacional, mantiene varias asignaturas pendientes. En cambio, miro a Uruguay, que encara una ambiciosa estrategia de largo plazo a despecho de su supuesta condición de paisito. Un paisito con sus instituciones democráticas (órganos estatales, partidos políticos) funcionando a pleno, capaz de gigantescos avances en materia de educación y de sostener políticas de estado en materia económica, algo que nuestro matrimonio presidencial es incapaz de comprender.

Y miro también a Chile, con un pueblo que mientras se apresta a despedir a su presidenta socialdemócrata con una imagen positiva del 80%, no duda en ungir como ganador de las elecciones a un empresario liberal, para colmo millonario. Un pueblo para el que la cultura del trabajo representa un valor esencial.

¿Quo vadis, Argentina? El tiempo pasa.

domingo, diciembre 13, 2009

La estrella de Buenos Aires

Hoy, en su habitual incursión dominguera por el mundo del tango, P & M homenajea a una cancionista (como se las llamaba antes) que es una de las leyendas vivientes del género: Virginia Luque.

"La estrella de Buenos Aires", tal era el slogan con que se la presentaba en los años sesenta, formó parte del magnífico álbum "Café de los Maestros", publicado en 2005, una producción del multipremiado Gustavo Santaolalla con artistas argentinos y uruguayos mayores de 70 años.

El propio Santaolalla relató en una entrevista su vivencia sobre la grabación que Virginia hizo de "La canción de Buenos Aires", un tango de Manuel Romero y Azucena Maizani:

"Virginia vino durante la grabación de ‘La canción de Buenos Aires’, y puso una voz de referencia. Es un tema que está lleno de lo que en términos musicales se llama calderón, que significa que está todo en el aire, no tiene una rítmica fija, hay espacios totalmente abiertos. La orquesta para, entra la voz (canta: “Buenos Aires, cuando lejos te vi”), y en cada una de esas paradas, la orquesta la va siguiendo a ella para volver a entrar. Yo pensé: ‘Cuando venga a poner la voz definitiva, no la va a poder grabar nunca, ¿cómo sabe cuándo tiene que entrar?’. Al otro día viene a poner la voz definitiva, y yo le digo: ‘Mire, Virginia, no se preocupe que hoy en día con la tecnología que tenemos, el Pro Tools y todo eso, si se llega a equivocar, la voz se puede correr y mover’. Ella me miró con una cara como diciendo no me ofendas, y dijo: ‘Lo voy a hacer en una toma’. Y es la toma que hay en el disco. O sea, entró y la clavó. Cuando terminó de cantar, estaba llorando."

Esto ocurrió en 2004. Cuatro años y medio más tarde, el 11 de diciembre de 2008, ella interpretó esa pieza en una presentación teatral, cuyo video dejo aquí. La calidad técnica de la grabación es deficiente (aunque el archivo está en buenas condiciones), pero tiene un valor especial: Virginia, que en ese momento había cumplido ¡81 años! y venía de estar internada por problemas de salud, demuestra cómo su carismática personalidad y su calidad artística resisten impecablemente el paso del tiempo. Por eso, conmueve escucharla cantar ese tramo de la letra que dice: "Y le pido a mi destino el favor/de que al fin de mi vida/oiga el llorar del bandoneón/entonando tu nostálgica canción".


miércoles, diciembre 09, 2009

Periodismo con filtro


Fernando Pomar, su esposa y sus dos hijas pequeñas permanecieron "desaparecidos" durante 24 días. Se habían perdido en algún lugar del trayecto de 250 kilómetros entre las localidades bonaerenses de José Mármol, donde residían, y Pergamino, hacia donde partieron en su automóvil Fiat Duna el 14 de noviembre.
Casi un mes más tarde sus cadáveres aparecieron junto al auto volcado, cerca de un recodo de la ruta 31. Todo indica que se trató de un trágico accidente, ocurrido la noche de su desaparición. Los primeros datos hacen pensar que la investigación de la Policía de la provincia fue sencillamente desastrosa, patentizando la espantosa incapacidad profesional de la institución, pero no es a eso a lo que me quiero referir aquí.
Me interesa, en cambio, enfocar la mirada sobre el desempeño del periodismo en este triste episodio. A medida que iban pasando los días sin que la búsqueda arrojara resultados, la hipótesis del accidente fue cediendo espacio en los medios a otras versiones, a cual más tenebrosa. Se aludió a supuestas internas familiares, a problemas de pareja y a cuestiones financieras, esto a propósito de la condición de desocupado que afectaba a Pomar desde abril pasado. Hasta se llegó a dejar trascender un supuesto contacto del hombre con narcotraficantes.
El periodismo casi en pleno se apresuró a reproducir y ampliar esas suposiciones. Los diarios y los noticieros de radio y televisión no se preocuparon por chequearlas, quizá porque no había tiempo: tenían entre los dientes el bocado de una historia vendedora, y no pensaban soltarlo.
Así fue que se practicó sin miramientos el consabido deporte de culpabilizar a las víctimas, y no se titubeó al momento de arrojar un balde de excrementos sobre su honra.
Hoy, cuando la verdad contrasta de manera tan grosera con esas versiones, los mismos periodistas que ayer las desparramaban se esfuerzan por quitarse el sayo, cargando las tintas sobre el por lo menos indefendible desempeño policial. Ahora, recién ahora, nos repiten una y otra vez, casi sin poder contener su indignación, lo que antes omitieron: que esa información que nos daban no provenía de sus investigaciones sino que era filtrada por la propia policía, con el ánimo de encubrir su inacción. Por supuesto, llegan tarde. Lo dicho, dicho está.
Escribe en su blog la periodista Angela Paloma Martín: El periodismo de investigación es una actividad periodística cuya función principal es investigar a partir de un indicio. Nada tiene que ver con el periodismo de filtración. Las fronteras entre ambos tipos de periodismo están bien delimitadas. Agrega más adelante: Como punto de partida, las filtraciones son muy importantes en el periodismo de investigación. Sin embargo, sin contrastarlas éstas son meros rumores. Lo que hace prestigioso a un medio o a un periodista, no son las filtraciones sino información privilegiada, infromativa y contrastada. Y termina diciendo: La publicación de documentos filtrados no es periodismo. Aunque lleguen informes a la redacción, no se puede publicar así como así. La información siempre debe ser estudiada. El periodista no puede caer en el error de publicar aquello que una fuente oculta desea que se publique por intereses personales. Los televisivos comunicadores Jorge Klipphan, Mauro Szeta y Jorge Pizarro, por nombrar sólo a tres entre muchos, harían bien en tomar nota de esto.

Links recomendados:

-Una ácida visión del suceso, o quizá una explicación desde al absurdo, puede leerse en el blog Todos gronchos.

-El artículo completo de Ángela Paloma Martín está en el blog Donde no existe el silencio.