domingo, diciembre 06, 2009

Marrakech, la ciudad roja

Cuando llegamos con mi esposa a Marrakech, provenientes de Barcelona, nuestro estado de ánimo no era el mejor: el vuelo de la Royal Maroc había partido con varias horas de retraso, aterrizando a las 3 de la mañana. Sin embargo, en poco tiempo el humor nos cambió por completo, apenas comenzamos a recorrer la ciudad.
La curiosidad por una cultura que presumíamos muy diferente se vio satisfecha muy pronto, cuando deambulamos por las calles del casco viejo o “medina”, rodeada por una muralla construida en el Siglo X.

(Cliquear en las imágenes para verlas mejor)




Pero además, recorriendo el Guerliz –el barrio comercial del sector moderno, donde estaba nuestro hotel- nos sorprendió el encontrar una numerosa clase media dedicada al turismo, el comercio y los servicios (principales actividades de la ciudad), que se mueve con un parque automotor moderno y nutrido, cultiva una intensa vida social en los numerosos restaurantes y cafés, y va a consumir a los locales de firmas como Zara o McDonald’s. En esa zona, no obstante su pujanza, los edificios de departamentos nunca superan los cinco o seis pisos de altura y mantienen una identidad local muy marcada: no vimos ningún gigantesco cubo vidriado, de esos que se suelen levantar en nombre del modernismo. Las paredes, tanto allí como en la medina, presentan una coloración característica, que ha hecho que Marrakech sea llamada “la ciudad roja”.



El otro apelativo con que se la conoce es “la perla del sur”, por su ubicación en el sector meridional de Marruecos, a unos 200 kilómetros del desierto de Sahara. Fue la antigua capital berebere, por lo que integra el grupo de las “ciudades imperiales” junto con las otras tres capitales históricas del país: la actual, Rabat, Fez y Meknés.
En el sector moderno caminamos por las amplias veredas de la Avenida Mohammed V, la principal, y por anchos bulevares con canteros rebosantes de plantas y flores muy bien cuidados. El tránsito es intenso y el comportamiento de los conductores se asemeja al de los argentinos, aunque menos salvaje, quizá por la fuerte presencia policial que trata de imponer orden. Los taxis, varios de los cuales están bastante destartalados, son numerosos y el costo de un viaje es relativamente barato. Cuando uno de ellos pasa cerca de un fácilmente identificable turista, es muy común que el chofer toque bocina o le haga señas ofreciéndose a llevarlo.



La medina tiene dos sectores imperdibles. Uno es el soq o barrio del mercado, un laberinto de calles estrechas donde el paseante, esquivando motos, bicicletas y hasta carros tirados por burros, se pierde en medio de una multitud de locales y puestos (se calcula que son más de diez mil, pequeños, medianos y grandes) en los que se vende de todo: artesanías en cuero, platería, tapicería, lámparas, bijouterie, telas, ropa, y también hierbas medicinales, perfumes, especias. El primer día contratamos un guía que hablaba español, quien nos condujo por esa maraña de callejones para hacernos conocer la Medersa Ben-Youssef, una antigua escuela coránica, y el espléndido museo de arte, y luego nos arrimó a tres o cuatro negocios con los que obviamente debía tener arreglos previos. En un momento nos pidió que lo aguardáramos durante unos minutos, mientras iba a una mezquita (las hay por todos lados) a cumplir con uno de los cinco rezos diarios que prescribe su religión.



En los negocios del soq tuvimos oportunidad de practicar el imprescindible regateo de precios, una costumbre que parece estar impresa en los genes árabes. Una vez que uno ha elegido un artículo, el vendedor le preguntará cuánto pagaría por él; como uno no tiene la menor idea, el otro dirá un precio y allí empezará la negociación. El comprador argumentará con un lastimero “eso para nosotros es carísimo”, a lo que el comerciante responderá que en Marruecos también tienen crisis como en España. Al aclarar que uno no es español sino argentino, la respuesta vendrá con una sonrisa “¡Ah, argentinos, Messi!”. Con el clima así distendido, seguirá un ida y vuelta que irá aproximando las posiciones, la transacción se concretará y uno se alejará con la sospecha tan incómoda como inverificable de haber pagado más de lo que el comerciante en realidad pretendía…
El magnífico Palacio al-Bahia, construido a fines del siglo XIX por un Gran Visir también merece ser visitado. Como en la escuela coránica y el museo de arte, las techos y las paredes están decoradas con madera de cedro labrada, estuco de yeso y azulejos, y los pisos son de mármol de Carrara.



El otro gran atractivo del casco viejo es la plaza Jamaa-el-fna, cerca de la Koutoubya, la majestuosa mezquita principal de la ciudad cuyo alminar tiene 69 metros de altura. En la plaza se reúnen cientos (¿miles?) de buscavidas, desde encantadores de serpientes y adiestradores de monos hasta aguateros que tratan de atraer al paseante para cobrarle por una foto con ellos. Por todos lados hay puestos en los que se puede comprar frutas frescas y secas, hortalizas, jugos, kebab y pinchos con pequeñas albóndigas. Pero nosotros preferimos comer couscous o tajin (un guiso de carne de cordero o pollo con verduras, muy aromatizado) acompañado con una gaseosa (en ningún lugar vendían bebidas alcohólicas) y tomar luego un té a la menta, en alguno de los barcitos que están alrededor de la plaza, junto a turistas que parecen venir de todas partes del mundo. No hay feriados ni fines de semana ni horarios, allí la febril actividad no se detiene nunca.



Llama la atención ver a las mujeres vestidas de diversas formas. Están las que se cubren totalmente, dejando ver sólo los ojos (incluso usando guantes, con 30 grados de temperatura), pero son las menos. La mayoría luce sólo la cabeza cubierta y una túnica que puede llegar al piso o hasta la mitad de la pierna, en cuyo caso debajo llevan pantalones. Pero también están las que visten blusas o remeras y jeans, y no son pocas; por lo general, se trata de jóvenes, aunque vimos algunas “chicas” de nuestra edad que no se cubren tanto. Los hombres, en especial los jóvenes, visten al modo occidental, pero también se los puede ver ataviados con largas túnicas. Da la impresión de que coexisten sin problemas las costumbres tradicionales con las modernas, aunque lo corto de nuestra estadía no nos permitió percibir si eso representa un conflicto. Supimos que Mohammed VI, el actual y joven rey que ascendió al trono en 1999, ha venido impulsando una moderada modernización de las costumbres y la integración del país con el mundo, además de retomar el proyecto de conformar una monarquía constitucional, algo que en el largo reinado de su padre Hassan II -señalado como un déspota- había sido abandonado.
No hay inconvenientes para comunicarse, ya que casi “todo el mundo” habla o al menos maneja algunas palabras en español o francés, idioma este último que además de representar un rastro de la época colonial que terminó en 1956, es con el que se imparte la enseñanza universitaria. La gente es amable, la ciudad -pese a tener más de medio millón de habitantes- es tranquila y parece ser segura; como dije, se ve bastante policía en las calles.
Fue nuestra primera visita a África y a un país musulmán, y nos fuimos con ganas de volver.

viernes, diciembre 04, 2009

Una derrota del nacionalpopulismo


La derrota que el kirchnerismo experimentó anoche en la Cámara de Diputados es hija de la que había sufrido en las elecciones del 28 de junio. Por eso, el entramado de leyes que el gobierno se apresuró a instrumentar desde aquel momento, aprovechando agónicamente la composición del Congreso que le era favorable, se parece a los forcejeos disfrazados de negociaciones que precedieron a la sesión de ayer.

El nacionalismo populista de los K se resistió hasta último momento a perder un segmento de la concentración de poder en cuya construcción tanto empeño puso desde que el hoy copresidente asumió en 2003. Desnudó así su esencia antirrepublicana, ya que si la república es la contracara de la monarquía, ello deviene precisamente de la distribución del poder que la caracteriza. Los Kirchner han procurado, desde que empezaron a jugar en las "grandes ligas" de la política argentina, concentrar en sus manos -y en las de sus pocos y selectos amigos- la mayor cantidad de poder posible. Anoche, ese capital empezó a escurrirse entre sus dedos.

Pero esto solamente es el comienzo. Es tan seguro que no han ignorado las numerosas señales de decadencia política (como la quizá tardía pero llamativamente explícita alarma de la Unión Industrial Argentina por el creciente intervencionismo estatal) como que no se entregarán sin dar batalla, para usar la terminología militarista que tanto les gusta a sus partidarios.

La oposición haría bien en no dormirse en los laureles de esta victoria, y prepararse para lo que viene.

(La imagen es de Clarín)

jueves, diciembre 03, 2009

Paro por un premio



Hace poco, trabajadores de la aerolínea LAN hicieron un paro que afectó, por supuesto, el servicio a los pasajeros. Las quejas eran dos: que la empresa estaba ganando mucho dinero, y que el costo de los pasajes estaba fuera del alcance de los más humildes.

Días después, hubo otra interrupción de los vuelos, derivada de un conflicto entre dos facciones de un sindicato de pilotos.

Antes de estos episodios, el gravísimo conflicto (aún irresuelto) en la alimentaria Kraft comenzó porque la comisión gremial interna pretendía que las medidas preventivas por la "gripe A1N1" dirigidas a los trabajadores pertenecientes a los grupos de riesgo, se extendieran a todo el personal.

La propensión al disparate parece ser contagiosa. Ayer, empleados de una cadena de supermercados impidieron a los clientes el acceso a los locales de Ushuaia, protestando por "la remarcación de precios que afecta a todos los trabajadores de la provincia". A esta consigna le agregaban otra: "por un premio de dos mil pesos a cada uno, para pasar unas buenas fiestas".

Convengamos que se trata de una doctrina al menos original: un premio ya no sería una recompensa, galardón o remuneración que se da por algún mérito o servicio, como pretende la Real Academia Española, sino un renglón más del salario, quizá sujeto a aportes.

El asunto admite que imaginemos una vuelta más de tuerca: que la empresa acceda a otorgar el premio, financiándolo... con aumento de precios.

martes, diciembre 01, 2009

Cuidado con las valijas


La kirchnerización que desde hace tiempo se advierte en el discurso del oficialismo fueguino parece acentuarse. Empezó con algunas declaraciones de sus legisladores nacionales y siguió con apoyos concretos en el Congreso (confiscación de los ahorros privados en las AFJPs, estatización de la ruinosa y cuasiquebrada Aerolíneas Argentinas), no comentando asuntos más bien penosos (v.g., el caso Skanska y otros) y tendiendo un piadoso manto de olvido sobre la causa penal que Fabiana Ríos le había iniciado a Kirchner cuando era diputada.

La situación no era demasiado incómoda, puede presumirse, para un grupo que podía justificar esas actitudes con la retórica nac & pop que sus miembros cultivan con un entusiasmo semiadolescente. Por otra parte, y desde una posición pragmática, es preciso reconocer que tratándose de un país fiscalmente unitario como es la Argentina, quizá la administración fueguina se vió de alguna manera obligada a hacer tales guiños al gobierno central para obtener los recursos que le posibilitaran capear la turbulenta tormenta que se abate cada mes sobre el tesoro provincial. De hecho, hace poco nos enteramos de que Tierra del Fuego accedió a un programa de reestructuración financiera del gobierno nacional.

Ahora, la prensa fueguina informa que se va a abrir un proceso licitatorio para explotar un área petrolera (sin cumplir con la promesa de efectuar una consulta popular al respecto), del cual está interesada en participar la venezolana PDVSA. A tal efecto, un importante funcionario fueguino se va a entrevistar en Buenos Aires con autoridades de la empresa estatal caribeña.

Se trata, por decir lo menos, de un terreno fangoso, por lo que bien harían los políticos locales en ver con mucho cuidado por dónde pisan. No sea cosa que alguno de ellos deba cumplir en algún momento el deslucido papel de desmentidor oficial que a nivel nacional suele desempeñar, con suerte esquiva, el inefable Aníbal F.

O que, acaso tardíamente, deban recordar aquella letra de una canción del Nano Serrat incluida en su disco "En tránsito": cuídate mucho, Juanito, de las malas compañías...

domingo, noviembre 29, 2009

Cuarenta años de la Balada

La "Balada para un loco" (de cuyo estreno se cumplieron recientemente cuarenta años) es, después de "Adiós Nonino", la creación más popular de Astor Piazzolla. Asimismo, las dos versiones más famosas -hoy, verdaderos clásicos- han sido las cantadas por Amelita Baltar y Roberto Goyeneche.

En aquel Festival Iberoamericano de la Canción y la Danza de Buenos Aires de 1969 donde fue presentada y en el que alcanzó el segundo lugar, tuvo plena manifestación la polémica con los tangueros tradicionalistas que rechazaban de plano la obra de A.P. El jurado de la sección de Tango del festival declaró ganador a "Hasta el último tren", cantado por Jorge Sobral. El autor de la pieza que salió tercera presentó una apelación, negando la condición de tango a la Balada.

Quince años más tarde, esa obra era uno de los puntos más altos en las giras que el Quintento hacía por Europa, cantada por la italiana Milva. Piazzolla comenzaba por entonces a disfrutar de un gran reconocimiento internacional, algo que en su propio país aún le resultaba difícil.

María Ilva Biocatti, "la rossa" (por su roja cabellera) o "la pantera de Gorio" (por contraposición al apodo de su contemporánea Mina, "la tigresa de Cremona") estaba en la década del ochenta en la cumbre de su popularidad. Desde los sesentas se había posicionado como una de las cuatro grandes divas de la canción italiana, junto con la citada Mina, Iva Zanicchi y Ornella Vanoni.

Aunaba a su calidad vocal un gran histrionismo y un repertorio en el que incluía desde textos de Brecht hasta composiciones de Theodorakis. Sus presentaciones con el Quinteto, en especial las que hicieron en el teatro Bouffes du Nord de París, tuvieron un éxito formidable.

P & M está volviendo de a poco al cyberespacio, después de una ausencia algo prolongada. Hoy, presenta a Milva con el Quinteto (Piazzolla, López Ruiz, Console, Ziegler, Suárez Paz) cantando la Balada, descalza -como acostumbraba a hacerlo- y deslizando ese acento italiano ("la cornisas") que hoy, paradójica y también insólitamente, algunos "tradicionalistas piazzollianos" (si cabe el término) le critican.

(Para saber más ver "Astor Piazzolla: su vida y su música" por María Susana Azzi y Simon Collier).


viernes, noviembre 27, 2009

San Martín en el desierto


La noticia no apareció entre las destacadas. Un concurso organizado por la Asociación Cultural Sanmartiniana de Ushuaia, denominado "Conociendo al padre de la patria", debió ser declarado desierto. La convocatoria estaba dirigida a estudiantes del nivel medio, con el propósito de fomentar el conocimiento sobre la actividad del prócer, pero no se presentó ni un solo trabajo...

Las declaraciones de uno de los organizadores dejan trascender cierta decepción por la poco entusiasta difusión que el concurso habría merecido por parte de los docentes. Yo creo que hay que ser comprensivos. Es muy posible que muchos profesores no hayan tenido tiempo para estimular a sus alumnos, ocupados como han estado en sacar cuentas respecto de sus magros salarios y en manifestar en las calles sus reclamos. Después de todo, ello implica una conducta coherente con la ya clásica consigna de los adherentes al sindicato local: "los docentes enseñamos a luchar".

En todo caso, será algo para discutir más adelante, ya que a esta altura del año los educadores fueguinos están concentrados en otro objetivo: organizar sus vacaciones, porque ninguna crisis debe impedir un merecido descanso reparador.

"E la nave va..."

miércoles, octubre 07, 2009

Tomar el mal ejemplo


El conflicto que ha paralizado las actividades del Colegio Nacional de Buenos Aires admite distintas lecturas.

El problema surgió cuando el Colegio sancionó a un grupo de 12 estudiantes que, tras concurrir con autorización a la conmemoración de la llamada "noche de los lápices" (un episodio ocurrido en La Plata en 1976, en que miembros del ejército y la policía bonaerense secuestraron a un grupo de alumnos secundarios, varios de los cuales aún están desaparecidos), regresaron al establecimiento después del horario fijado. La reacción de un grupo de sus compañeros fue la de "tomar" el Colegio.

Una primer mirada, entonces, puede considerar que los chicos han copiado los numerosísimos ejemplos que vienen dando los adultos, desde las huestes de Luis D´Elía o los camioneros moyanistas, pasando por vecinos enojados como los de Gualeguaychú o Lezama hasta llegar a los ruralistas de De Angeli y los sindicalistas de Kraft. Cortar calles y rutas o tomar edificios públicos es casi un rasgo de nuestra nacionalidad, de manera que no puede extrañarnos que los adolescentes reproduzcan con naturalidad esas conductas.

La otra lectura deriva de la actitud de varios padres de esos jóvenes okupas, avalando la lucha de sus hijos. Si una de las funciones de la escuela, además de la básica de brindar una batería de conocimientos, es enseñar los primeros rudimentos de la vida en sociedad, la luz verde a este comportamiento no implica otra mensaje para los chicos que el siguiente: las normas (en este caso, el horario para el regreso) son optativas, por lo que puedo no cumplirlas y, además, no debo hacerme cargo de las consecuencias de ello. Otra vez, una característica argentina...

Mientras tanto, la educación pública sigue hundiéndose un poco más cada día en un pantano asfixiante. Lo que fue una herramienta para el crecimiento económico y una fuente de oportunidades para la movilidad social, es hoy una institución en decadencia que amenaza con convertirse en un reaseguro del retraso. Los funcionarios, así como muchos docentes y dirigentes gremiales, poco o nada hacen para revertir esta tendencia, porque están muy ocupados en dirimir otras cuestiones.

Siendo como soy, con mis falencias y errores, un producto integral del sistema educativo público, no puedo menos que contemplar con dolor el espectáculo presente. Y que algo parecido esté ocurriendo en otros países, según señala Pérez-Reverte aquí, por supuesto que no me sirve de consuelo.

domingo, octubre 04, 2009

In memoriam

Pájaros perdidos en Tokyo

Se sabe que el tango es apreciado en muchas partes del mundo, cosmopolitismo que comparte con otras expresiones musicales, como el jazz y el rock.

Uno de los países en los que se da con mayor fuerza este fenómeno es Japón, cuyo mercado se abrió para los músicos tangueros (y también para los folkloristas) en los sesentas. Importante referente del intercambio que por entonces se generó fue la cantante Ranko Fujisawa, a la que alguno recordará por sus numerosas presentaciones en la Argentina.

En este domingo P & M deja a sus seguidores (???) un video de Anna Saeki, una cantante japonesa que el año pasado hizo una gira por nuestro país. Interpreta "Los pájaros perdidos", el hermoso tema de Astor Piazzolla, con una mezcla de sentimiento y buen gusto muy interesante. Quien busque un poco en la red, encontrará otras buenas interpretaciones de esta ex Miss Saporo que también incursiona en el folklore, y que se ha presentado varias veces en Europa. Una embajadora japonesa de la música argentina: raro, ¿no?



jueves, octubre 01, 2009

Roman, que no es Riquelme


Los personajes populares suelen considerar que no los alcanzan las normas que rigen al común de los mortales. Diego Maradona es un ícono de esta "clase", pero no es el único.

La genialidad que estos individuos manifiestan, o que la sociedad les reconoce, en el ejercicio de determinadas actividades, presuntamente los pondría a cubierto de las penalidades previstas para los casos de conductas punibles. De nuevo, la pretensión maradoniana (tantas veces cumplida) es un ejemplo de esto.

En estos días ha resurgido el caso de Roman Polanski, el director de cine franco-polaco, reclamado por la justicia estadounidense.

¿De qué se trata? No es poca cosa. El gran cineasta Polanski, francés hijo de un matrimonio de polacos que sufrió los rigores del nazismo, está acusado de haber violado en 1977 a una niña (esto último, subrayado y en "negrita") a la que antes había suministrado drogas.

Polanski venía de una historia personal compleja, no sólo por su pasado como víctima del nazismo, sino por las consecuencias del episodio que en 1969 culminó con la muerte de su esposa embarazada, la actriz Sharon Tate, a manos del feroz Charles Manson.

Hoy, cuando el sistema judicial estadounidense pretende ajustar cuentas con él, Polanski (de 77 años) ha recibido el apoyo militante de varias personalidades del ámbito artístico muy renombradas, como Woody Allen, Wim Wenders y Terry Gillian, nada menos.

La pregunta es: ¿hasta dónde puede llegar la "corrección política"? El tipo drogó y violó a una criatura de... ¡13 años!

Hacete cargo, Roman.

¿Quién dijo qué cosa?



Para La Nación, el FMI sigue cuestionando las estadísticas oficiales. Según ese diario, en un informe sobre el panorama económico mundial, el organismo puntualizó que "analistas privados opinan que el índice de la inflación de los precios al consumo ha sido considerablemente más elevado" que el comunicado oficialmente por el Gobierno de Cristina Kirchner.

Impávida, la directora del Indec, Ana Edwin, afirma todo lo contrario en Crítica Digital. Según ella, el FMI "nos felicitó por todo". Agregó, en un alarde de humildad, que en el Instituto "todos tenemos excelentísimos antecedentes académicos", sin dejar de apuntar que "hay intenciones de desestabilizar a este Gobierno".

Mientras los informes del Indec apuntan que baja la pobreza (al tiempo que aumenta el desempleo!!!) y se incrementa el salario real, el acontecer en las calles los contradice de manera flagrante. La sociedad se hunde todos los días un poco más en un fangal de crispación y fastidio, con cortes de calles y rutas, huelgas salvajes y episodios de violencia de distintos tipos. El gobierno, por su parte, está alineado detrás de la enconada disputa de Kirchner con el Grupo Clarín: todo lo demás, no importa.

sábado, septiembre 26, 2009

Piromanía

El video musical que este fin de semana entrega P & M a sus escasos pero fieles seguidores, y que me ha arrimado mi entrañable amigo Zeta, no pertenece al género tanguero que suele abordarse aquí, pero lo lleva en la sangre. Me explico:

  • La cantante es Ligia Piro, hija nada menos que de Susana "la Tana" Rinaldi (una de las voces tangueras más personales) y del bandoneonista, director y compositor Osvaldo Piro.
  • El baterista es Daniel "Pipi" Piazzolla, nieto de Astor y creador del grupo de jazz "Escalandrum".
  • El guitarrista es Ricardo Lew, que en su extensa y rica trayectoria ha abarcado el jazz, el tango y el folklore. Tocó, entre otros, con el Gato Barbieri, Domingo Cura y Mercedes Sosa, e integró el sexteto de Dante Amicarelli, "La banda elástica" de Ernesto Acher, y el Quinteto Suárez Paz.
  • El contrabajo está a cargo del virtuoso uruguayo Daniel Maza, quien ha sido acompañante por veinte años de Luis Salinas. También ha tocado con Celia Cruz, el Mono Isaurralde, Rubén Rada y "Los auténticos decadentes".
Con semejantes antecedentes, el resultado no podía ser menos que excelente.

Ligia tiene una voz y una manera de cantar que trasuntan una personalidad a la vez fuerte y delicada, una verdadera maravilla.

Dura más de diez minutos. Sugiero tener paciencia para dejar que el archivo se descargue por completo y así poder paladearlo con plenitud.

(Gracias Zeta).



Links para informarse más:

Sitio oficial de Ligia Piro

Sitio de Daniel Maza

Sitio de Ricardo Lew

Sitio (en inglés) de Escalandrum

Sitio de Susana Rinaldi

Página de Osvaldo Piro en TodoTango

jueves, septiembre 24, 2009

El dilema de la inmigraciòn (2da. parte)


El caudaloso flujo migratorio que, a partir del último cuarto del Siglo XIX, posibilitó a la Argentina disponer del capital humano necesario para impulsar una etapa de gran expansión económica que se extendería por cincuenta años, no fue un fenómeno espontáneo. En efecto, los gobiernos de la llamada “Generación del Progreso”, no obstante haber pasado a la historia etiquetados como cultores del libre mercado, no sólo estimularon -mediante medidas que hoy llamaríamos “políticas activas”- las inversiones en infraestructura y la incorporación de nuevas tecnologías (que eso eran, por aquellos años, el alambrado, el tanque australiano, el tractor y el silo), sino también el ingreso de población.

Desde el alojamiento temporario gratuito en Buenos Aires hasta el reclutamiento para trabajar en los planes de obras públicas y las desgravaciones para las colonias agrícolas de Santa Fe, por dar sólo algunos ejemplos, muchas y muy concretas fueron las señales muy atractivas para los millones de europeos que querían escapar de una tremenda crisis agrícola en sus lugares de origen. Ellos también valoraban la calidad institucional del país, cuya organización constitucional y jurídica de principios amplios era complementada por un sistema financiero y un régimen fiscal e impositivo modernos.

En el extremo austral, y para la misma época, las cosas no se dieron exactamente de la misma manera. La zona norte de la isla se fue poblando en forma muy lenta, ya que tanto la actividad de las estancias como la del frigorífico, basadas en la ganadería ovina, tenían una fuerte estacionalidad. Su desarrollo inicial, partiendo del programa de arrendamiento y venta de tierras fiscales del gobierno de Pellegrini, fue producto de la iniciativa privada. No hubo allí programas de obras ni tendido de líneas férreas a cargo del Estado; no se construyeron puertos, ni se concedieron empréstitos o avales con cargo al fisco, como ocurrió en la región pampeana. Al sur de la cordillera, en cambio, el gobierno encaró, mediante la instalación del presidio, un plan de colonización penal que consiguió el objetivo de aumentar la población, en una magnitud que si bien fue importante en términos relativos, alcanzó guarismos absolutos muy bajos. En 1914 la población total censada apenas superó las 2.500 personas.

Desde entonces y por casi cuarenta años la isla sufrió las consecuencias de un estancamiento demográfico y económico, que sólo empezó a cambiar con el auge petrolero iniciado en el gobierno de Frondizi. Debieron transcurrir casi dos décadas más para que, mediante la herramienta de un régimen impositivo promocional, Tierra del Fuego comenzara a incrementar fuertemente su población, al tiempo que se transformaba su atrasada estructura productiva.

A partir de ese momento pasaron otros treinta años y cambiaron muchas cosas. La inmigración, antes objetivo principal de una política oficial, se fue convirtiendo en un serio dilema, no sólo para las autoridades sino para el conjunto de la sociedad. Una sociedad, por cierto, conformada por inmigrantes y sus descendientes.

Y es que la inercia del fenómeno migratorio (combinada con el crecimiento vegetativo potenciado por una estructura demográfica “joven”) amenaza con convertir en estructurales a los indicadores negativos que hoy registran variables como la demanda de fuerza de trabajo y el stock de unidades habitacionales y de tierras aptas para la construcción de viviendas. La prestación de los servicios estatales, por su parte, también sufre los efectos de esta presión, y en muchos casos aparecen síntomas alarmantes que se asemejan a los que prologan un colapso.

Ahora, bien: ¿cuáles son las causas para que el flujo migratorio no se detenga? Por un lado, observando su composición, se puede concluir que muchas de ellas se explican por la grave situación económica vigente en un importante conjunto de provincias argentinas, así como, también, por las dificultades existentes en países limítrofes. En cualquiera de esos casos, se trata de problemas cuyas soluciones escapan al alcance de los gobernantes fueguinos.

“Fronteras adentro” de la isla, en tanto, es posible que la expansión de las actividades vinculadas con el turismo (a partir de 2002) y también de la industria (desde el año siguiente) hayan alentado expectativas optimistas que hoy, cuando esos rubros sufren la retracción provocada por la crisis financiera global, no encuentran respaldo en la realidad.

Además, podemos presumir que en el imaginario de muchos inmigrantes -recientes o potenciales- persiste la fe en una suerte de El Dorado austral, personificado en un Estado espléndido que puede ofrecer múltiples e inagotables puestos de trabajo sin oponer casi requisito alguno de ingreso ni exigencias de desempeño. Un Estado capaz de pagar a sus empleados unos sueldos formidables; de aumentárselos aunque su productividad se estanque o disminuya; y de garantizar una estabilidad laboral a prueba de fallos. Un Estado que puede sostener un régimen jubilatorio excepcional que hasta resarce los padecimientos invernales; un empleador tan magnánimo como para posibilitar en algunos casos que los hijos hereden el cargo de los que se jubilan o abandonan este valle de lágrimas, y en otros de solventar los gastos de traslado aéreo del grupo familiar cuando se van de vacaciones.

Un Estado al que, por si todo esto fuera poco, le sobra capacidad para brindar educación, salud y seguridad de alta calidad, así como para atender sin inconvenientes la creciente demanda de servicios básicos como la provisión de electricidad y agua potable. Un Estado preparado asimismo para asistir con eficacia y prontitud a los carenciados, mientras proporciona viviendas baratas y otorga créditos blandos a todos quienes los pidan. Un Estado, en suma, capaz de llevar a la práctica con suma eficiencia unos loables principios fraternos por todos compartidos, sin prestar atención a las limitaciones económicas que sólo se atreven a plantear los insolidarios, o los canallas.

Aunque, pensándolo bien, quizá ese pagano Dios-Estado omnipotente no exista sólo en la imaginación de los inmigrantes.

Link: El dilema de la inmigración (1ra. parte)

Imagen: retrato de Carlos Pellegrini.

jueves, septiembre 17, 2009

Ley de medios


Entiendo muy poco, casi nada, de medios de comunicación, de manera que no puedo dar una opinión fundada sobre la polémica ley que el kirchnerismo está impulsando -aparentemente, con altas posibilidades de éxito- en el Congreso.

Sólo transcribo aquí algunas cosas que se me ocurren al respecto, en mi condición de ciudadano común.

  • Es una guerra que, a esta altura, nos tiene hartos a muchos argentinos, la que están protagonizando el gobierno y el Grupo Clarín. Es comprensible la posición de cada parte, en defensa de sus intereses. Sin embargo, hay una diferencia. Los intereses por los que puja Clarín son los relacionados con su actividad empresarial: se trata de una empresa que actúa para defender su posicionamiento particular. Comprensible, más allá de que uno comparta o no su actitud. Los intereses que el gobierno pone en juego, en cambio, no son lo que deberían ser: no se trata del bien común, sino apenas de una venganza personal del ex presidente y su mujer, combinada con elementos que le posibilitarían al gobierno pulsar con mayor firmeza ciertos resortes del poder y, de paso, allegarle nuevos negocios a empresarios amigos.
  • Difícil es creer en la profesión de fe democrática de un gobierno que, por ejemplo, ha modelado el Consejo de la Magistratura para que le sirva como disciplinador de jueces presuntamente adversos. Del mismo modo, ahora se dispone a avanzar en el control de contenidos con la definción del rol de la autoridad de aplicación de la ley. No es poca cosa.
  • Clarín abusa de su posición dominante para operar en su favor. Satura las pantallas de Canal 13 y de la señal de videocable TN, así como las tapas de su diario y los programas de Radio Mitre, con una superabundancia de noticias teñidas de un sesgo muy crítico hacia el gobierno. Y no se limita a discutir el proyecto de ley, sino que enfatiza la cobertura de toda y cada situación en la que el gobierno aparece comprometido (cuestión a la cual, por cierto, el gobierno contribuye casi a diario). El kirchnerato hace algo parecido, a través de su Canal 7 (la "televisión pública" que en realidad no es tal, ya que el elenco gobernante la considera un bien propio), la señal Encuentros y un staff de comunicadores aliados.
  • El estilo de Clarín y del gobierno es parecido al de Hugo Moyano y sus adláteres del sindicato de camioneros (junto con sus aliados taxistas, tranviarios, etc.) cuando abusa de su posición dominante paralizando rutas, calles o actividades productivas, en defensa de intereses que no siempre (¿casi nunca?) son los de sus representados. La presión extrema, el "apriete", la consigna flamígera o la amenaza lisa y llana en reemplazo del argumento, son moneda corriente en nuestra decadente Argentina.
  • No me causa pena ver cómo se quejan, por ejemplo, Marcelo Bonelli y Gustavo Sylvestre por esta avanzada gubernamental. Tras varios años de operar complacientemente para el gobierno, ahora están probando dosis de su propia medicina. Los muchachos del blog ¿Quien lo paga? lo apuntaron con acierto acá.
  • Claudio Lozano lo hizo de nuevo. Tiempo atrás, según lo señalamos aquí, apoyó a los K en la confiscación de los ahorros previsionales, para quejarse luego con amargura por los desmanejos gubernamentales de los fondos de la Anses. Ahora, votó el proyecto del oficialismo. Mañana no nos vengas con que te desilusionaron, Claudito, ya sos grande.
  • El patetismo de cierta izquierda, tiene el cruel rostro de las penurias fiscales. Los socialistas del gobernador santafesino Binner, como los progresistas diputados fueguinos, se alinearon con los K. Curiosa coincidencia, las finanzas de sus provincias acusan una fragilidad que tal vez sólo la generosidad del gobierno central podría reparar. Eso sí, el discurso antimonopólico les sirve de escudo y, quizá, para aliviar conciencias.
  • ¿Tendrán lugar en los medios normados por la ley en ciernes, noticias como las de la valija venezolana, el caso Skanska, los avatares de los empresarios K, los negocios inmobiliarios en El Calafate, etc.?

domingo, septiembre 13, 2009

Cine en cines

Un viaje a Buenos Aires me posibilitó despuntar el vicio del cine visto en cines, algo que para los residentes en Ushuaia (donde hay sólo una sala) suele ser difícil, por lo que debemos recurrir al DVD. Aquí van mis impresiones.

  • El secreto de sus ojos


A esta altura de su trayectoria ("El mismo amor, la misma lluvia", "El hijo de la novia", "Luna de Avellaneda" son sus principales obras) José Luis Campanella es casi una garantía de cine bien hecho, rico en contenido y, además, entretenido, una amalgama no muy frecuente. Me corrijo: no sólo en cine aflora su gran calidad artística, ya que también está presente en la magnífica serie televisiva "Vientos de agua".

"El secreto de sus ojos" es un thriller que se puede abordar desde varios ángulos. La indagación de una intriga policial, que tiene como telón de fondo una historia de amor postergado entre los protagonistas del film, es relatada con admirable precisión, sin baches ni desbordes. El recurso al flashback (el crimen y la investigación original ocurren en 1974, y una nueva investigación comienza veinte años más tarde) es utilizado con maestría, e incluye una impecable reconstrucción de época. Hay alardes de producción llamativos tratándose de cine argentino, como la secuencia en el estadio de Huracán en que Darín y Francella buscan al criminal entre el público asistente a un partido de fútbol.

Los vínculos entre los dos personajes centrales, actuados por Ricardo Darín y Soledad Villamil, no constituyen la única apelación a la cuestión del amor, ya que está también el perenne sentimiento que siente por su mujer (una joven actriz llamada Carla Vázquez) víctima del asesinato, el viudo protagonizado por Pablo Rago. Todas las actuaciones, incluyendo las de Guillermo Francella y la del actor español Javier Godino, así como las del resto del elenco, son muy convincentes.

Cumpliendo la ley del thriller, la trama da un par de giros sorpresivos en sus últimos tramos. El trasfondo de la grave situación política del país (el apogeo del lopezrreguismo durante la presidencia de María Estela Martínez de Perón) aparece sin caer en el panfleto. El final es, en cierto modo, "feliz", pero no hay por qué cuestionar esto: como dice la letra de Serrat, "de vez en cuando la vida toma contigo un café".

  • Anita

Desde que concí su maravillosa "Elsa & Fred" me convertí en admirador del director Marcos Carnevale. Hay que destacar mi fidelidad, ya que hasta ahora era la única película de su autoría que había visto.

"Anita" lo vuelve a acreditar ante mis ojos como un artista de fina sensibilidad. Así como en la obra anterior había logrado que viéramos a la querible octogenaria China Zorrilla como una diva brillante en la Fontana de Trevi, aquí nos entrega sentimiento puro y una actuación sorprendente de Alejandra Manzo en el personaje protagónico, una chica con sindrome de Dawn.

La anécdota gira en torno a las penurias de Anita luego del brutal atentado contra la sede de la AMIA en Buenos Aires, ocurrido en 1994, en el cual fallece su madre (Norma Aleandro). Incapaz de comprender lo que sucede, ella deambula totalmente desprotegida, conectándose con un fotógrafo que se derrumba entre el alcohol y el drama de una pareja destruida (Luis Luque), quien termina abadonándola ante su imposibilidad de contenerla. Tras otros duros avatares, encontrará a una enfermera que vive en un barrio muy humilde (Leonor Manso), que se transformará en su protectora.

Es una película conmovedora, que logra denunciar sin acudir a golpes bajos, y con muy buenas actuaciones.

  • Cocó antes de Chanel



La moda, según los entendidos, tuvo un antes y un después de Cocó Chanel, una diseñadora francesa. Pero parece que hubo también un "antes de Chanel", el período de su vida que transcurrió a partir de una niñez en la que sufrió, junto con su hermana, el abandono de sus padres, hasta que comenzó a hacerse conocer en el mundo de la alta costura.

Aunque la trama se desarrolla con fluidez, las actuaciones son sólidas (está muy bien Audrey Tautou) y hay una buena fotografía, el producto considerado en su conjunto no terminó de convencerme. En líneas generales, no me parece que la directora Anne Fontaine haya logrado reflejar el espíritu innovador del personaje central, si es que ese fue su propósito. Algo falló, en mi humilde opinión.

jueves, septiembre 10, 2009

Podemos estar peor


La selección se hundió anoche un poco más en el pantano. Tras diez o quince minutos en que intentó controlar la pelota para atacar, fue cayendo poco a poco en un desorden generalizado, empezando por la defensa. Asustaba ver la lentitud de Sebastián Domínguez y su falta de acople con el rústico Heinze, quien además se empeñaba en dirigir sus rechazos de cabeza hacia los jugadores rivales. Extrañaba comprobar la desorientación de Mascherano, dubitativo como nunca antes, quizá arrastrado por el tembladeral que sentía a sus espaldas.

Pero del medio hacia adelante, nada era mejor. La ubicación de Verón, abierto por la derecha, no se entendía, no sólo porque no tiene el "recorrido" necesario para ese puesto, sino porque desde esa posición no lograba generar un circuito de fútbol elaborado, que se supone era lo que se esperaba de él. Por el otro lado, Dátolo aportaba al menos atrevimiento y ganas, ingrediente este último que entre sus compañeros no aparecía. Sin embargo, sus centros no encontraban una referencia en el área, por la sencilla razón de que el equipo no contaba con un delantero de esas características.

Sólo el arquero Romero transmitía seguridad y decisión, lo cual no deja de ser un paradoja, tratándose de un muy joven debutante en un equipo plagado de estrellas. Además, los palos lo salvaron en dos oportunidades, hasta que no pudo impedir el gol luego de una muy buena combinación de los delanteros paraguayos, bajo las atentas miradas de Domínguez, Heinze y Zanetti.

Parecía estar todo dado para una goleada en contra. Para colmo, a poco de empezar el segundo tiempo Verón se hizo echar en una jugada intrascendente. Sin embargo, el desastre no ocurrió, porque Paraguay padeció lo que Jorge Valdano denomina "miedo escénico". Tenía todo servido para florearse, y terminó comprometido y aferrado al golcito de ventaja contra un rival disminuído y sin ideas. Faltando treinta segundos, el empate se le escapó a Schiavi por unos centímetros.

Esto es lo desesperante: tal como ocurrió en el partido con Brasil, el rival no mostró demasiadas virtudes. Apenas un gran fervor y mucha decisión para aprovechar las innumerables ventajas dadas por Argentina. Su defensa también mostraba flaquezas, pero los nuestros nunca estuvieron siquiera cerca de aprovecharlas. Una vez más, Messi deambuló como perdido, sin encontrar socios ni espacios.

Tengo la sensación de que las culpas son compartidas. Maradona, cuyas carencias como conductor de un grupo son evidentes, no ha encontrado el equipo, como se suele decir, y parece desconcertado. Los continuos cambios de jugadores son un síntoma de esa confusión. Pero los jugadores, en su enorme mayoría con gran experiencia en ligas muy competitivas, tampoco logran sacudirse la mediocridad que los domina. Como resultado de todo esto, el equipo no tiene una línea de juego y flota en la intrascendencia.

Me siento tentado a establecer un paralelo entre la realidad de nuestra selección y la decadencia que muestra el país en todos los órdenes, pero trato de evitar el ejercicio de una especie de filosofía de café. Lo único que se me ocurre es recordar otra vez aquella frase de Geno Díaz: "Muchachos, no digamos que no podemos estar peor, porque podemos..."

(La foto es de La Nación)

martes, septiembre 08, 2009

El dilema de la inmigración


"Da igual en qué parte del mundo vivamos: todos somos africanos". Al abrir con esta contundente frase el primer capítulo de su libro "Historia del hombre", el británico Cyril Aydon nos recuerda la importancia que las migraciones han tenido para la evolución de la especie humana, desde el éxodo iniciado por algunos habitantes del África oriental, hace más de 60.000 años, hasta la actualidad.

Los sociólogos y los demógrafos han estudiado las diversas motivaciones que impulsan a cambiar de lugar de residencia, tanto a individuos como a grupos de personas. Algunas causas se relacionan con las condiciones en el ámbito de origen y otras con las del destino. En términos generales, la escasez de recursos, la superpoblación y una baja calidad institucional constituyen expulsores de población, mientras que la existencia de mejores condiciones económicas y de buenos estándares de servicios sociales son elementos que la atraen.

Las corrientes migratorias, tanto las que fluyen dentro de un mismo país como las internacionales, reflejan y expresan de un modo u otro las situaciones económicas relativas. Para no ir demasiado atrás en el tiempo, recordemos por ejemplo que la crisis agrícola verificada en la Europa de fines del Siglo XIX determinó que entre ese momento y 1930, migraran unos cuarenta millones de personas a América del Norte, y que otros quince millones marcharan a América del Sur. La pujante Argentina de entonces, mal que le pese a cierto "progresismo" anacrónico, atrajo a unas multitudes compuestas por españoles e italianos, en su gran mayoría, pero también por franceses, alemanes, ingleses, rusos, etc.

El hecho migratorio tiene por lo general una cierta tonalidad épica, incluso cuando se trata de personalidades destacadas que lo llevan a cabo desde posiciones favorables. Ello deriva de lo difícil que suele resultar la adaptación de los inmigrantes al nuevo ámbito, un proceso en el que además de la cuestión económica, inciden con mucha fuerza tanto las consideraciones de naturaleza social como las culturales y hasta las religiosas.

Es obvio que para quienes han emigrado bajo condiciones precarias las dificultades para integrarse son mayores, con un agravante: en caso de no lograr adaptarse, les resultará imposible volver al origen, por razones económicas. Pero en ocasiones, aún cuando el inmigrante haya conseguido integrarse, las desavenencias pueden surgir en las generaciones siguientes, incluso bajo formas muy violentas. Algunos de los terroristas que produjeron los graves atentados de Londres en julio de 2005, eran jóvenes descendientes de pakistaníes prósperos que se habían asentado en Inglaterra un cuarto de siglo atrás.

El cambio tecnológico también ha ejercido influencia, con resultados diversos. La invención en 1944 de la recolectora mecánica de algodón provocó la migración a lo largo de las tres décadas siguientes de unos cinco millones de personas de color, desde las zonas rurales del sur estadounidense hacia ciudades como Nueva York, Boston, Chicago, Detroit y otras. Esa gente completó de tal modo una infausta parábola: mientras sus ancestros habían sido llevados desde África para trabajar en los campos algodoneros en estado de esclavitud, ellos tuvieron que emprender un nuevo éxodo, en la mayoría de los casos para enfrentar contextos muy adversos en suburbios pauperizados.

El presente nos muestra otras paradojas. Muchos descendientes argentinos de aquellos inmigrantes españoles e italianos, encuentran grandes y crecientes obstáculos para establecerse en las patrias de sus abuelos. Es cierto que las condiciones son diferentes: mientras nuestro país hace cien años necesitaba y, por lo tanto, estimulaba la inmigración, la Unión Europea -agobiada por los problemas económicos, en particular en materia de empleo- tiende a rechazarla, temiendo un desborde.

En Tierra del Fuego, como todos sabemos, hubo una inmigración de proporciones notables, que arrancó en los años ochenta del Siglo pasado, a consecuencia de un sistema de promoción económica cuya instauración apuntaba a resolver los históricos problemas de la escasez poblacional y el retraso relativo. El factor de atracción constituido por el auge derivado del régimen de la ley 19.640, fue potenciado por el pobre desempeño de la economía nacional en esa época.

La oleada de inmigrantes fue percibida por muchos residentes fueguinos como una verdadera invasión, por lo que el proceso de adaptación sin duda resultó arduo para ambas partes. Lo cierto es que aquel flujo disparó una profunda transformación regional, tanto en el aspecto económico como en el plano social.

Sin embargo, la situación ha venido dando un giro copernicano en los últimos años, hasta mostrar ciertas semejanzas –salvando las distancias- con lo que ocurre contemporáneamente en Europa. Por diversas causas, las condiciones para el asentamiento de nuevos inmigrantes ya no son favorables sino todo lo contrario, y las evidencias de ello están a la vista. Aunque no hay datos oficiales al respecto, es muy posible que muchos inmigrantes recientes que no han logrado insertarse en el medio, padezcan además la imposibilidad material de regresar a sus lugares de origen.

Para peor, mientras en el resto del país la crisis refuerza los elementos expulsores, la isla sigue ejerciendo en el imaginario colectivo de los potenciales inmigrantes un atractivo que no condice con la deprimida situación en el ámbito local, tanto del nivel de actividad como de la demanda laboral. De tal modo, lo que en términos de desarrollo económico y social fue una oportunidad se ha convertido en una fuente de conflictos y en uno de los dilemas más complejos que los gobernantes fueguinos deben afrontar.

(La imagen, que muestra a unos migrantes subsaharianos, fue tomada por el fotógrafo francés Roberto Neumiler)

domingo, septiembre 06, 2009

La selección a paso de cangrejo


El problema no es haber perdido con Brasil, una de las opciones más factibles tratándose de fútbol y de semejante adversario, al menos en teoría. Lo preocupante es que el equipo sigue sin aparecer, por más que suma figuras casi indiscutibles a nivel individual.

Porque lo que distingue a esta selección de otras, es que hay pocas discusiones sobre sus integrantes. Incluso en el caso del partido de ayer, tampoco parece desatinada la elección de la dupla defensiva Domínguez-Otamendi, pese a la escasa experiencia internacional de ambos, en la medida en que se conocen muy bien y fueron el más firme pilar del reciente campeón doméstico, Vélez Sarsfield.

Hay otro elemento alarmante a considerar. Esta selección de Brasil no es, ni por asomo, un equipo deslumbrante, pese a tener a figuras como Kaká, Robinho y Luis Fabiano. A los que anoche, subiéndose con apuro al carro del vencedor, los alababan como "los mejores del mundo", cabe recordarles que ese título pertenece al campeón vigente, Italia, consagrado en el último Mundial en el que las rutilantes estrellas brasileñas cumpleron un muy penoso papel.

Anoche, el DT Dunga volvió a oponernos un esquema defensivo, como ya resulta habitual en estos enfrentamientos. En el partido de ida de estas eliminatorias le salió mal, pero en la final de la Copa América 2007 y anoche le dio buenos resultados. Dos líneas de cuatro bien pegaditas y mucha pierna fuerte (al terminar el primer tiempo la mitad del scratch estaba amonestada) para asegurar el cero en el arco propio; las posibilidades de meter un gol quedaban limitadas a algún contragolpe o a las consecuencias de una pelota parada. Eso es Brasil hoy: la negación profunda de su legado histórico.

Por eso la premisa de "ahogarlo", enarbolada a los cuatro vientos por Maradona, no fue difícil de cumplir, porque Brasil esperaba justamente eso, que Argentina viniera. Después de la primera jugada del partido donde Tévez casi convierte, nuestro equipo no pudo encontrarle la vuelta al planteo rival, más allá de los intentos de Verón por hacer circular la pelota con toques de primera. Los volantes laterales (qué mal anda Maxi Rodríguez!) no desbordaron, Messi empezó a tirarse atrás para tratar de juntarse con la pelota, y poco a poco nos fuimos diluyendo. La falta de gente con peso y oficio en el área comenzó a hacerse sentir.

Así las cosas, el amarrete Brasil llegó al área rival recién a los 23 minutos (perdónalos, Tostao, no saben lo que hacen!) con un tiro libre que terminó en gol, después de que Luisao apareciera increíblemente solo para cabecear. Y aquí me parece que hay un punto importante. En cualquier partido de barrio, o de solteros contra casados, si un equipo tiene gente alta, los rivales se preocupan por marcarlos en las jugadas con pelota parada; después, un grandote podrá imponer su aptitud para el salto y cabecear, pero nunca dispondrá de la libertad de Luisao, que anoche ni siquiera tuvo que saltar para producir el impacto. Es una falla imperdonable, que marca, además, una grave carencia de la dirección técnica. No fue que los sorprendió un jugador de baja estatura apareciendo por sorpresa, sino que uno de los candidatos al cabezazo estaba más sólo que Kirchner en el día del amigo.

Y el 2-0 tras otra pelota detenida y una serie de rebotes, nos terminó condenando, mucho más por fallas propias que por méritos del rival.

En el segundo tiempo fuimos a buscar el empate, con más corazón que juego, mientras los brasileños se refugiaban de manera desvergonzada dentro de su área. Sin despliegue por los costados, caimos en la trampa del embudo propuesta por el rival, y Messi temrinó enredado en su propio fastidio. El zapatazo de Dátolo alentó esperanzas, pero una obra maestra del contraataque pergeñada por el gran Kaká (qué pase milimétrico!) y definida con sutileza por Luis Fabiano resultó el tiro del final. Un detalle fue el contraste entre la exquisita manera en que el delantero brasileño picó esa pelota ante Andújar con la ceguera de Milito, poco después, estrellando su remate en el pecho de Julio César.

Seguimos caminando para atrás, y la clasificación al Mundial (acontecimiento para el que faltan 9 meses...) está comprometida. Lo peor es quenos estamos acostumbrando a perder y los rivales nos han perdido el miedo.

Tal vez estemos pagando el precio de la designación de un DT sin antecedentes en la función, que prioriza el fetichismo de jugar en tal o cual estadio o ciudad sobre los aspectos esenciales de su trabajo.

jueves, septiembre 03, 2009

Un argentino representativo


Lo leí y pensé que estaba entendiendo mal. Lo releí y comprendí que no era así.

Según La Nación de hoy, el ciclista Walter Pérez fue detenido por efectivos de la Gendarmería el martes pasado cuando -junto con otros 70 deportistas- pedaleaba por la Autopista del Oeste.

La ley de tránsito, Nº 24.449, establece que en las autopistas "No pueden circular peatones, vehículos propulsados por el conductor, vehículos de tracción a sangre, ciclomotores y maquinaria especial". Ergo, los gendarmes cumplieron con su obligación.

Sin embargo, Pérez anunció que se propone iniciar acciones legales. Y basó su propósito con estos argumentos: "Sabíamos que estábamos fuera de la ley, porque la concesión prohíbe que se circule a tracción a sangre, pero lamentablemente no tenemos otra alternativa. Por la colectora nos han robado muchas veces y las lomas de burro nos impiden ir a la velocidad que necesitamos para entrenarnos, entonces nos vemos forzados a subir a la autopista. Entiendo que hacemos peligrar la vida, ya que los autos circulan a mucha velocidad".

Walter Pérez ha ganado varias medallas olímpicas (incluyendo una de oro), lo que sin duda constituye un motivo de legítimo orgullo para el ciclismo argentino. Es posible que en algunos meses más se inaugure un monumento con su efigie, aunque no por sus méritos deportivos, sino por haber logrado representar con su actitud una de las características más notables de nuestro pueblo: la de considerar a las leyes como algo optativo. Ese mismo día, quizá, un par de gendarmes comiencen a purgar alguna pena por actuar como represores.


martes, septiembre 01, 2009

Presupuesto fueguino 2010


Este post no puede ser otra cosa que muy corto. Ello, porque se refiere al presupuesto del gobierno provincial, un tema del que P & M ya se ha ocupado varias veces y respecto del cual, las cosas parece que no van a cambiar.

Hoy se supo que el Ejecutivo elevó ayer a la Legislatura el proyecto de ley para el ejercicio 2010, el cual contempla un déficit de $ 500 millones. Si recordamos que el entonces ministro Croccianelli confesó, allá por marzo de este año, que la administración sufría un déficit mensual de $ 35 millones, concluiremos en que para las autoridades no hay otro camino que el que han venido recorriendo hasta aquí. Según la información, lo único destacable es que el presupuesto de erogaciones no contempla incrementos salariales para el año próximo.

De manera que, en el mejor de los casos, el escenario que resulta dable esperar es el de un agravamiento de los conflictos con los gremios estatales, en un contexto de empeoramiento en la ya baja calidad de los servicios prestados por el Estado. Para afrontar ese cuadro, no parece haber otra estrategia que la de alinear a los legisladores fueguinos (que desde el 10 de diciembre próximo serán sólo dos senadores, ya que Gorbacz perdió su banca en diputados) con los planteos del gobierno nacional, esperando que a cambio la caja de Cristina contemple los imprescindibles auxilios. Martínez y Belous, entonces, no tendrán más remedio que reforzar su rol de "kirchneristas críticos", que caracteriza a los Lozano, Macaluse y demás propiciadores de la estatización de las pérdidas de Aerolíneas Argentinas, la confiscación de los ahorros de los individuos en las AFJPs y otros logros de un kirchnerato cuyo "progresismo" sólo persiste en las imaginaciones de los intelectuales de Carta Abierta.

viernes, agosto 28, 2009

El conflicto como algo natural


El conflicto está en la propia naturaleza del elenco que nos (des)gobierna, como en la vieja fábula del escorpión y la rana.

Quizá sea por los motivos que apunta Marcelo Gioffre en un artículo publicado hoy por La Nación: "Quienes se criaron políticamente en los años 70 (más allá de haber sido combatientes o de no haberlo sido) tienen una cosmovisión castrense de la vida: matar o morir, amigo o enemigo. Para ellos, la política es lucha, arrodillar al otro. Ignoran la noción de compartir o alternarse en el poder. Todo debe ser épico, nada puede ser matizado u opaco. "

Estamos asistiendo, entonces, a los intentos de Kirchner y su núcleo duro de la pingüinera (¿alguien sabe en qué andan los ministros?) por cobrar cuentas pendientes a sus enemigos: antes fueron los militares, los tardíamente repudiados noventistas, ciertos empresarios (no los amigos), las AFJPs, hoy son el campo y el Grupo Clarín. Mañana, quién sabe.

Blandiendo la espada flamígera de las reivindicaciones democráticas, Cristina arremetió ayer contra la prensa. ¿Es posible creer en la sinceridad de sus propósitos? ¿Alguien realmente pensará que sus objetivos son los de transparentar el sector de las comunicaciones?

Mientras los intelectuales kirchneristas se mezclan, ebrios de gozo, con los piqueteros liderados por el revolucionario sindicalismo camionero, la oposición debería estar tomando debida nota de los acontecimientos, para cuando en diciembre les llegue el momento de conformar el nuevo Congreso.

Hoy, Reutemann se preguntaba si el gobierno no está copiando a Chávez. Ya que piensa en Venezuela, al ex piloto le vendría muy bien estudiar el papel que en ese país desempeñó una oposición que, con sus graves errores, no hizo más que asfaltar el camino del bolivariano hacia su perpetuación en el poder.

lunes, agosto 24, 2009

Entre secuestros y fusilamientos


La impronta setentista del gobierno nacional, lejos de atenuarse, tiende a ser cada vez más profunda. Por supuesto que cuando digo "gobierno" me refiero al reducido núcleo duro del mismo, que abarca al matrimonio Kirchner y al consejero Zanini.

Sabido es que el desempeño "militante" del santacruceño y su esposa en los años de plomo fue entre escaso y nulo, y que en esa carencia es dable buscar las motivaciones (¿remordimiento?) del recurrente uso de interpretaciones y metáforas emparentadas con "la causa", entendiendo por esta última a la abrazada por la Juventud peronista de aquellos tiempos.

En este contexto deben entenderse dos apreciaciones efectuadas por la Presidenta la semana pasada. En una de ellas, se consideró víctima de un "fusilamiento" mediático, aprovechando además para compararse con Manuel Dorrego, un militar y político asesinado por Lavalle en 1828.

La otra declaración tuvo lugar a propósito del contrato suscripto por el gobierno y la AFA para la televisación del fútbol profesional, trazando un lamentable paralelismo entre los desaparecidos durante la última dictadura militar y los goles supuestamente "secuestrados" por la empresa privada que detentara con anterioridad una suerte de monopolio de esas transmisiones. La comparación no hizo mella en la sonrisa ganadora de Julio Grondona, quien -para seguir con las similitudes siniestras- había sido algo así como el entregador de esos vituperados goles.

La liviandad, o peor aún, la frivolidad de esas declaraciones presidenciales sólo fue opacada por la obsecuencia justificadora de la Sra. Estela de Carloto, que las consideró "sólo una frase más". Una comprensión por demás llamativa, viniendo de alguien que siempre ha mostrado una alta irritabilidad ante cualquier mención a aquellos desgraciados episodios.

Fusiles, secuestros, una retórica característica de quienes consideran al ejercicio de la política como una lucha por el poder a cualquier costo. Y en este último sentido, es necesario reconocer que los K tienen muchos puntos de contacto con sus referentes de antaño, aunque algunos de ellos no les reconozcan ese dudoso mérito.

(La imagen pertenece a Clarín)

lunes, agosto 17, 2009

Finanzas públicas fueguinas: la solución existe


A esta altura de los acontecimientos, no escapa a nadie en Tierra del Fuego que la situación financiera del gobierno provincial es complicadísima. Así lo ha dicho la gobernadora, mientras que el ministro de economía declaró estar abierto "a que nos digan cómo se sale de esto", confesión angustiante, más que por su contenido, por confirmar el grado de improvisación predominante en el elenco gubernamental.

Sin embargo, el desesperado pedido de Rubén Bahntje ha sido escuchado, afortunadamente. En efecto, el máximo dirigente del sindicato docente local, Raúl Arce, ha declarado que la solución es "aumentar los ingresos que le corresponden por ley en cuanto a la coparticipación nacional". Era eso, muchachos, y nadie se había dado cuenta. Así es la vida: muchas veces tenemos las soluciones al alcance de la mano, pero no las vemos. Arce informa también cuál es la herramienta para alcanzar esa solución: el gobierno debería, sencillamente, "hacer un reclamo tan efusivo como el maltrato que ha hecho a sus empleados".

El gremialista debería ampliar el alcance de su sabiduría, avisándole a Daniel Scioli dónde está la solución a sus penurias. En efecto, desde hace bastante tiempo los sucesivos gobernadores de la provincia de Buenos Aires -desde Duhalde en adelante- vienen pugnando sin suerte por aumentar la alícuota de coparticipación. Y ello, pese a tratarse del principal distrito del país que, por eso mismo, tiene en el Congreso una nutrida tropa de avezados representantes. De conocer la panacea recetada por Arce, entonces, los gobernantes bonaerenses resolverían su desfinanciamiento con el simple expediente de hacer un reclamo efusivo, aunque sin necesidad, claro, de maltratar a sus empleados.

Resulta comprensible que los docentes fueguinos sigan en pie de guerra: su principal dirigente gremial le enseña el camino correcto al gobierno, que con inexplicable obcecación se rehusa a seguirlo.

Así estamos.

domingo, agosto 16, 2009

Adiós muchachos por Satchmo



Este es un tango de César Vedani (letra) y Julio César Sanders (música) que Carlos Gardel grabó en 1928 con acompañamiento de guitarras. La tristeza un tanto melodramática de la letra justifica en cierta forma la fama de "llorón" que se asigna al género, pero la melodía le otorgó a la obra su popularidad

Treinta y un años después de la grabación gardeliana, el trompetista Louis Armstrong lo interpretó en el curso de una presentación en la ciudad alemana de Stuttgart. Dejo aquí el video, que para mí es una curiosidad pues desconocía que el famoso "Satchmo" hubiera incursionado en el tango.

(Gracias Juancho)

Link: Todotango.com

P.S.: y ya que estamos con el tango y la trompeta, recomiendo darse luego una vueltita por el blog Ars para escuchar una muy linda versión del tango "Gricel" por el talentoso argentino "Fats" Fernández.



miércoles, agosto 12, 2009

Pasión de multitudes


Es el tema mediático del momento en la Argentina, postergando al tarifazo y a las habituales evidencias de la creciente inseguridad. La transmisión televisiva del fútbol va a cambiar de manos, y el gobierno está metido en medio del embrollo.

Es una de esas típicas situaciones en las que uno siente que no puede tomar partido por ninguno de los involucrados. El negocio televisivo del fútbol nació bajo la sospecha, allá por 1991, cuando Julio Grondona -presidente vitalicio de la AFA- y Carlos Ávila, por entonces dueño de la señal TyC, firmaron un contrato de exclusividad y nada menos que por veinticuatro años. Pese a las críticas, la cosa continuó a través del tiempo. TyC pasó a manos del poderoso Grupo Clarín y el contrato sufrió revisiones periódicas; la última fue hace un par de años, cuando Grondona calificó como excelente al mismo convenio que hoy va a desconocer por inconveniente, según él, para los intereses de los clubes.

Unos clubes, dicho sea de paso, manejados por una dirigencia impresentable, sospechada también por las turbias negociaciones en materia de pases y contratos de jugadores, cuya mezcla de incompetencia y satrapía pone cíclicamente a las instituciones al borde del colapso. No obstante lo cual, siempre han contado con la complicidad del poder: hace pocos años, nada menos que la ley de quiebras fue modificada para evitar la desaparición de Racing.

Ahora tercia el gobierno, primero a través de la AFIP (que tiene bajo su mira a varios dirigentes) y luego, según todos los indicios, mediante el accionar de Néstor Kirchner, a quien el asunto parece caerle como anillo al dedo para ejecutar una venganza contra el Grupo Clarín. Entre tanto, muchos periodistas se rasgan las vestiduras, tras descubrir quizá algo tardíamente los pecadillos de "Don Julio", como antes lo llamaban con afecto casi de hijos pródigos.

Hay, por supuesto, amenazas cruzadas de juicios multimillonarios, y la posibilidad hasta ahora no confirmada, de que el gobierno ponga algo así como 150 millones de dólares por año. Tambien priman muchas dudas sobre cómo se materializará el nuevo esquema, dadas las carencias en infraestructura de los canales oficiales, el abierto Canal 7 y la señal Encuentros. No los veo a Enrique Vázquez o Juan P. Feinmann relatando las andanzas de Riquelme & Cía.

Entre tanto, uno no puede menos que imaginar que anoche, en la reunión que los dirigentes de los clubes mantuvieron en la AFA, el capo di tutti cappi haya dicho en cierto momento: "Que parezca un achidente"

lunes, agosto 10, 2009

Tarde piaste, V


El tono de su queja ni siquiera trasunta indignación. Más bien, parece decepcionado, como si quisiera decir: "Cómo me hacen esto a mí, muchachos".

Es un pionero del transfuguismo político. Supo ser funcionario presidencial de Menem, luego lo fue del enemigo de éste, Duhalde, en la gobernación bonaerense y, tras acompañar a Cavallo (enemigo de los dos precitados) en una lista electoral, recaló como jefe de gabinete de Kirchner, enemigo de tutti cuanti. Continuó en ese cargo con Cristina, hasta que los vientos dejaron de hinchar su velamen y volvió al llano.

Hoy avisa que el gobierno lo espía interviniendo su teléfono y su correo electrónico. Dice que le molesta, que lo lamenta. Agrega, cuando un periodista le advierte que estas cosas ya ocurrían en épocas en que él formaba parte del actual oficialismo, que eso no le consta. Se revindica como un hombre "del proyecto".

Me temo que es, como diría el Negro Dolina, demasiado tarde para lágrimas. No obstante, y como en toda crisis hay una oportunidad, quizá Alberto F. podría dar un cauce a sus dotes de organizador, apuntando a la fundación del "Club de los Desilusionados K". Me parece que ya hay una "masa crítica" para eso.

Links:
Tarde piaste
Tarde piaste II
Tarde piaste III
Tarde piaste IV

La imagen es de Crítica digital.

viernes, agosto 07, 2009

Una visión agotada


Es algo aceptado en Tierra del Fuego que el elenco de Fabiana Ríos no esperaba ganar las elecciones de 2007 que le permitieron llegar al gobierno. Lo grave es que, tras seis meses de transición y a un año y medio de haber asumido, siga sin dar señales de tener un programa económico, cuando la situación en esta materia empeora a ojos vistas y día a día.

Tras la olvidable y efímera gestión (es una manera de decir, ya que renunció a los pocos meses de asumir sin haber propuesto ninguna medida) de Eugenio Sideris, la cartera pasó a manos de Roberto Croccianelli, cuya actuación quedará en la memoria colectiva por haber arrimado el cuestionado contrato con una empresa china para la explotación de hidrocarburos y por manifestar, sin ambages, que el gobierno sólo pretendía "flotar".

Luego de la abrumadora derrota de su candidato en las recientes elecciones legislativas, Ríos aceptó la renuncia de Croccianelli y, tras quince días de interregno, designó a Rubén Bahntje. A diferencia de sus antecesores, Bahntje es dirigente del partido de la gobernadora y se había desempeñado como director del banco oficial.

Sus primeras declaraciones, referidas a una propuesta para sancionar una nueva ley tarifaria, resultaron algo petardistas, y recayeron en el remanido discurso antiempresario. A continuación, el nuevo ministro no tuvo más remedio que viajar de urgencia a Buenos Aires para pedir oxígeno financiero. Da la impresión de que no tuvo demasiado éxito en la tramitación, o que el agujero fiscal tiene la profundidad de la fosa de las Marianas, porque la administración pagará los sueldos de este mes en forma escalonada y sin cronograma cierto. De paso, ello ha puesto nuevamente en pie de guerra a los siempre beligerantes gremios estatales.

Ahora, Bahntje dice que el gobierno está abierto a que le digan "cómo salir de esto". Diremos aquí que, por cierto, "esto" es un monstruo que nació en la catastrófica administración de Colazo y creció con la errática gestión de su sucesor y ex aliado Cóccaro, pero que la anomia del gobierno de Ríos sólo atinó a continuar alimentando. "Salir de esto" era algo que la administración debió haberse planteado la misma noche en que supo que había ganado las elecciones. En este momento, la apelación del ministro se parece, antes que a una postura dialoguista, a un intento desesperado de poner la pelota fuera de su campo.

Las soluciones no están a la vista. En cambio, lo que resulta evidente es el agotamiento de una visión "estadocéntrica" que considera que el sector público existe sólo para tener empleados muy bien pagos y con condiciones de trabajo privilegiadas respecto de quienes laboran en el ámbito privado. La expresión económica de ese modelo es a todas luces infinanciable. Cualquier decisión correctiva que se tome tendrá consecuencias dolorosas.

miércoles, agosto 05, 2009

Aprender de Lula


Un interesante informe del periodista Diego Valenzuela en "Telenoche", dio cuenta esta noche de los avances de Brasil en la lucha contra la pobreza.

El país muestra desigualdades sociales pavorosas, pero la situación está cambiando. En los últimos años, nada menos que 27 millones de personas dejaron de ser pobres para engrosar una "nueva clase media". En Río de Janeiro, la población que aún se encuentra por debajo de la línea de la pobreza representa un 13% del total, cifra bastante por debajo de las registradas en la Argentina kirchneriano-distribucionista.

Según el informe, las palancas que comenzaron a movilizar este cambio fueron dos: la incorporación de los niños pobres al sistema educativo y el programa de asistencia "Hambre cero". Ambas políticas fueron inciativas del gobierno de Fernando H. Cardoso, pero resultaron continuadas por su sucesor y opositor, Lula. Además, claro, de la racionalidad macroeconómica mantenida también a lo largo del tiempo, que ha posibilitado el crecimiento sostenido del nivel de actividad y del empleo formal, y ha servido de base para el protagonismo que el país tiene en el consenso internacional.

No voy a pretender que la cleptocracia gobernante en la Argentina mire un poco más allá de sus narices, pero sería bueno que la oposición -a la que por momentos se ve tan desorientada- tome debida nota de este ejemplo.

lunes, agosto 03, 2009

Justicia adicta II


Mientras el proceso para cubrir una vacante en el Superior Tribunal de Justicia fueguino amenaza convertirse en una saga plagada de aclaraciones que oscurecen y desmentidas que confirman, el periodista Gabriel Ramonet ha publicado una nota que lo reivindica, al menos para P & M, que lo mencionó en vinculación con su libro "Justicia adicta" en un post reciente.

En el artículo, publicado en El Diario del Fin del Mundo, Ramonet plantea con claridad y, lo que me parece más importante, con honestidad intelectual, sus fuertes desacuerdos con la forma en que el ministro Aramburu se ha desempeñado en el caso.

Ramonet recuerda, de paso, los vicios del sistema de selección, más allá de este episodio, cuya modificación no ha sido impulsada por el gobierno pese a que sus miembros, como él mismo lo refiere, habían adherido a esas críticas tras la publicación de su obra.

Sin embargo, en su análisis deja fuera de la crítica a la actitud de la gobernadora, quien hasta el momento -por acción u omisión- aparece avalando el cuestionable comportamiento de su funcionario. Nada dice, tampoco, acerca de los malabares dialécticos del legislador (y virtual vicegobernador) Raimbault para justificar lo que dijo o dejó de decir el ministro, ni se pregunta si es posible creer que las máximas autoridades del gobierno podían desconocer las aristas más notables de un asunto tan importante como el de marras.

Link:

"El hermano de mi socia", nota de Gabriel Ramonet en El Diario del Fin del Mundo

sábado, agosto 01, 2009

Volver a matar


Juan Bautista "El Tata" Yofre completó la trilogía iniciada con "Nadie fue" y continuada con "Fuimos todos" (que no leí) con este libro al cual debieran prestar atención los jóvenes, hoy atosigados por la visión que el progresismo a la moda despliega aquí y allá, de Felipe Pigna a Cristina Fernández, pasando por Hebe de Bonafini, Horacio Verbitsky y los intelectuales de Carta Abierta, acerca de los trágicos episodios acaecidos en los años sesenta y setenta del siglo pasado en nuestro país.

La Cámara Federal en lo Penal no sólo combatió al terrorismo guerrillero con la ley en la mano, sino que desmintió de antemano con el accionar de sus miembros a quienes -más tarde- impusieron su demencial criterio de combatir a la violencia de los irregulares con la ilegal violencia del Estado. En otras palabras: proceso judicial con garantías constitucionales y cárcel vs. guerra sucia, asesinatos y torturas...

El autor despliega, una vez más, una abundante y documentada información, para demostrar que los acontecimientos de esa etapa histórica pudieron haberse desarrollado de una manera muy distinta. Hay testimonios de ex guerrilleros e información sobre la decisiva influencia del gobierno cubano, así como semblanzas de personajes que protagonizaron aquellos hechos desgraciados y hoy ocupan cargos públicos de relevancia en la estructura gubernamental. Es notable la imagen de un juez que pasó la noche en una comisaría para salvaguardar la integridad de un detenido.

También adquiere relevancia el relato de las circunstancias que, con la asunción del gobierno de Héctor Cámpora, rodearon a la disolución de la Cámara mientras se dictaba la amnistía de todos los presos denominados "políticos". Los integrantes del tribunal terminaron asesinados, exiliados o desplazados "in eternum" de la carrera judicial, acusados de haber formado parte -ironías de la retórica militante- de la "Cámara del terror".

Un año más tarde, Perón pedía "exterminar a los guerrilleros uno a uno", mientras la sociedad argentina veía cómo avanzaba una enfermedad que la puso al borde de la desintegración.