jueves, julio 19, 2007

SE FUE EL NEGRO


Hay noticias que uno nunca hubiera querido conocer. Como la que hoy da cuenta de la muerte del Negro Fontanarrosa.

Los que amamos la literatura y el fútbol lo vamos a extrañar, pero más que por sus excelsas dotes de escritor y sus agudos comentarios futboleros, por esa sencillez y la cálida bonhomía que emanaban de él.

Me acuerdo, por ejemplo, cuando dijo que sólo pretendía que sus hijos fueran buenas personas.

Al saber que se había ido, me pasó por delante una película con nítidos fotogramas, desde sus dibujos de hace treinta y pico de años en "Hortensia" y sus tiras y cuentos en "Satiricón", hasta los chistes de "Clarín" y su ponencia en el Congreso de la Lengua de Rosario.

Me da mucha bronca que haya partido tan temprano...

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Terrible.
Pa, lo comparto con vos, de la misma manera que compartimos juntos a Inodoro y Mendieta, Boogie, los chistes de fútbol, sus cuentos, su agudeza para ver las cosas cotidianas y dejarlas tan increíblemente claras (y graciosas) en apenas un cuadro de historieta.
Nunca en la vida lo vi de cerca, pero siento como si se hubiera muerto un amigo.
No lo puedo creer, y me pone muy mal.
Honremoslo entendiendo sus grandes frases que lo marcaban. Una es la que vos dijiste de los hijos. Yo simepre me acuerdo de su prólogo en un libro de chistes sobre "el más popular de los deportes": El Fútbol es Sagrado. Así lo entendía él, y así me pasa a mi.
Hasta la próxima,
Esteban

Miguel A. Mastroscello dijo...

Rescato un par de frases que hoy se dijeron acerca de él:

-Probablemente uno de los tipos más queridos de la Argentina

-Ahora lo va a hacer cagar de risa a Dios

Anónimo dijo...

Una triste noticia que, aunque la "esperàbamos", nunca la deseamos conocer.
Se nos fue un valor. Se queda su obra, la que refleja su espìritu, quizàs lo màs imporntante.
Lo vamos a extrañar, amigo Mike.
Franc.

Anónimo dijo...

"que alguien me explique porqué los hijos de puta son longevos y los buenos tipos se marchan pronto" estas palabras las dijo Joaquín Sabina cuando falleció Adolfo Castelo, creo que tienen plena vigencia.
Pato.