domingo, junio 14, 2009

Muchas gracias (por nada)


Hilda Molina ha ocupado las primeras planas de los diarios este fin de semana, desde el momento en que el gobierno cubano decidió autorizarla a viajar a la Argentina por un plazo de tres meses, prorrogable a once.

Pongamos las cosas en perspectiva: se trata, apenas, del viaje de una persona que en el país donde reside no tiene causas judiciales pendientes ni ha sido acusada de ningún delito. Alguien que desde hace varios años quería visitar a su único hijo y conocer a sus nietos, todos residentes aquí, al igual que su anciana madre a la que pretende acompañar en el tramo final de su vida.

Imagínese el lector en una situación parecida: necesita viajar a otro país por cuestiones familiares y dispone de los recursos necesarios, pero no puede hacerlo porque carece de "autorización". No es Ud. un delincuente ni adeuda condena alguna, pero el gobierno no le permite moverse.

Lo farsesco del asunto no termina ahí. La familia de Molina ha sido recibida por la Presidente Crstina Fernández, para tomarse la consabida fotografía, porque sin duda el espisodio es valorado por el oficialismo -en el marco de la campaña electoral en curso- como algo que le suma puntos.

Hilda Molina fue, a partir de sus méritos científicos, una funcionaria de alta jerarquía en la estructura del régimen cubano, hasta que -como tantos otros- cayó en desgracia. Desde entonces no se le había permitido viajar, hasta ahora, porque "su cerebro pertenece al pueblo cubano" (sic). Afortunadamente para ella, las autoridades isleñas le han permitido trasladarse sin retenerle ese objeto del patrimonio nacional y revolucionario.

(La imagen pertenece a Perfil.com)

3 comentarios:

ars dijo...

Mike: Me permito una leve corrección. Funcionaria médica que alcanzó una alta jerarquía por sus méritos científicos que "cayó en degracia" por ser simplemente coherente, esto es libre, y permitirse una mirada crítica (no "opositora") a los procesos (y retrocesos) de la burocracia en el poder.
No hay caso, así dan gusto las revoluciones liberadoras de las "masas populares" ¿no?

Miguel A. Mastroscello dijo...

Frankye:

Es que en los países donde hay "revoluciones liberadoras", pensar distinto es peligroso, al igual que en los fascismos que dicen denostar. En Cuba hay más de setenta disidentes presos por delitos de opinión. Venezuela y Bolivia van por ese mismo camino, y en Ecuador el presidente ya se ha definido en favor de una ley que castigue a las opiniones opositoras de la prensa. Gobiernos, todos ellos, muy queridos por nuestra presidencia bicéfala.

Anónimo dijo...

¿Qué presidencia? ¿Vos te referís a Míster Chasman y Chirolita? Que yo sepa la Argentina es un país sin presidente. Hay, sí, una marioneta al parecer amaestrada que cada día se parece más a Moria Casán... por lo de las siliconas los implanes, digo. Pero esa persona no preside nada.