miércoles, noviembre 05, 2008

Argentino hasta la médula


Aunque apenas un año y medio atrás estaba más muerto que vivo, con el hígado colapsado por una desmesurada ingesta alcohólica, a nadie sorprendió su designación como Director Técnico del seleccionado de fútbol. Es que en el mundo-Maradona todo, pero todo, es posible.

No sólo lo hemos visto hundirse en el Averno de los excesos hecho una piltrafa para resurgir casi enseguida una y otra vez, fresco como una lechuga. También alternó momentos de amor y odio con Menem o Duhalde, así como con Julio Grondona, hasta hoy mismo. Su picardía callejera es tan característica como la ingenuidad patética que lo lleva a permitir que su figura sea usada por personajes nefastos. ¿Cuánto subirá el cachet internacional de la selección con él en el banco, para satisfacción de la empresa World Eleven que comercializa los partidos amistosos del equipo?

No es posible ser optimista sobre el resultado de su próxima gestión, lamentablemente. Su inestabilidad emocional será su principal enemigo. Además, el entendimiento del juego y la capacidad para transmitir conceptos son condiciones necesarias pero no suficientes para una función que, para colmo, en el fútbol actual ha adquirido una dimensión desmesurada. Conducir un grupo, planificar el trabajo, encauzar los conflictos, son aspectos primordiales para un DT en la actualidad, y mucho más cuando en el plantel hay varias estrellas más propensas al hedonismo que al rigor.

El amor por la camiseta es un argumento a su favor. Un sentimiento que demostró de manera conmovedora siendo jugador, pero que quizá no sea totalmente compartido por más de uno de esos jóvenes adoradores de la play-station que habrá de dirigir.

De algo estoy seguro: esa Ave Fenix del deporte, ese chiquilín-grandulón caprichoso e inconstante, ese hombre capaz de concentrar las más brutales contradicciones, adorador de Fidel y Chávez pero funcionario de Menem, nos representa a los argentinos, cabalmente.

3 comentarios:

ars dijo...

Mike: Lo siento, pero a mi me jode que Maradona "me represente".

Miguel A. Mastroscello dijo...

Frankye:

Lo que digo es que Diegote representa al argentino promedio.

Mike.

Martin dijo...

Coincido. Es más, por ejemplo, Diego representa más al argentino promedio que el "Manu" Ginóbili.