jueves, enero 28, 2010

La quinta mujer


Las novelas negras de autores escandinavos parece que se pusieron de moda en Europa a partir del éxito de la trilogía Millenium, del malogrado sueco Stieg Larsson, cuyo primer libro se publicó en 2005. Sin embargo, para esa época su compatriota Henning Mankell ya había escrito una docena de obras, en su mayor parte integrantes de la serie protagonizada por el inspector Kurt Wallander.

"La quinta mujer", editada en 1996, es la segunda novela de Mankell que he leído, y me temo que voy en camino de convertirme en un seguidor de ese policía sagaz con matices de antihéroe, que mientras enfrenta los dilemas planteados por los criminales, tiene dificultades para relacionarse con sus afectos (su padre, su hija adolescente, su ex esposa, su novia residente en el extranjero) y percibe con preocupación ciertos cambios que van conformándose en la sociedad de su país.

Con admirable minuciosidad, el autor relaciona los asesinatos de tres hombres en apariencia pacíficos (aficionado uno a la ornitología, otro a las orquídeas y el tercero a la poesía) que en principio no parecen tener vinculación alguna entre sí. El inspector Wallander se desespera por encontrar el hilo conductor entre los tres episodios, convencido de que detrás de los crímenes hay una trama tenebrosa y una profunda sed de venganza de alguien que planea sus acciones con una frialdad y una precisión sorprendentes. A medida que se indaga en el pasado de las tres víctimas, empiezan a surgir elementos significativos, aunque la investigación por momentos parece estancarse, para desesperación de Wallander y sus colaboradores.

El protagonista, entre tanto, comprende que Suecia está cambiando. Ya en la excelente "Asesinos sin rostro", primera obra de la serie (1991) el objeto de sus desvelos era una xenofobia aún incipiente, a la que ahora se agregan las manifestaciones en favor de una suerte de justicia por mano propia con que demasiados ciudadanos suecos pretenden responder a la creciente sensación de inseguridad que los sacude. Esto último, me apresuro a aclarar, planteado en términos escandinavos, con lo que quiero significar que el asunto dista bastante de la realidad que sufrimos en la Argentina de nuestros días...

La trama policial, al igual que en las obras del italiano Andrea Camilleri, sirve de vehículo para reflejar los problemas que aquejan a la comunidad en la que se desarrollan los acontecimientos. Kurt Wallander es un hombre común y corriente que trata de hacer su trabajo lo mejor posible, lo cual le exige un compromiso y una dedicación enormes. Su vida familiar sufre las consecuencias de esa entrega profesional, y aunque los problemas cotidianos lo distraen por momentos (desde la necesidad de cambiar un auto que cada tanto lo deja de a pie hasta el sueño de volver a formar un hogar), no cejará en su empeño por descubrir las claves de esas muertes.

Insisto, creo que voy a leer más libros de Mankell.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Me dieron ganas de leerlo, viejo. Me lo traes cuando vengas?
Yo terminé hace poco "El Chino", que si no me equivoco es el último libro de Mankell, de 2008. No está protagonizado por el inspector Wallander pero es muy interesante también.
Besos!
Lau

Mastrocuervo dijo...

Bueno... te lo cambio! ;-)

Fendetestas dijo...

Buena reseña. Te la copio si no te importa. Saludos

Mastrocuervo dijo...

Amigo Fendetestas: el material del blog es de libre disposición. Gracias por tu visita, saludos.

Mariasun dijo...

Bonita entrada, yo leí el libro hace tiempo y me gustó mucho. Cuando he leido la trilogía de Millenium me he acordado de este libro. He leido 2 libros de Mankell y he decidido leer alguno más

Mastrocuervo dijo...

Coincidimos, entonces. Saludos.