viernes, enero 16, 2009

Viejos son los trapos


Con esa frase me contestaba mi mamá cuando, en mi primera adolescencia, me dirigía a ella diciéndole "Vieja".

"Viejo es el viento, y sigue soplando" respondía, siendo ya veterano, el boxeador panameño Roberto "Mano de piedra" Durán cuando algún periodista le hablaba de la necesidad del retiro.

Chesley Sullenberger, "Sully" para sus amigos, piloto del Airbus siniestrado ayer poco después de despegar de un aeropuerto neoyorquino, tiene 57 años. Si en algún momento de, digamos, la última década hubiera sufrido la desgracia de quedar sin empleo, muy posiblemente hubiera tenido el mismo destino de tantos cuarentones y cincuentones (ni hablar de los sexagenarios) a lo largo y ancho del planeta: quedar fuera del mercado de trabajo, por siempre jamás.

Por suerte (para él y el centenar y medio de personas a las que salvó la vida) eso no ocurrió. "Sully" dió una soberbia muestra de presencia de ánimo, idoneidad técnica, solvencia profesional, capacidad de decisión, etc. concretando la hazaña de posar la monumental aeronave sobre las heladas aguas del río Hudson.

Dudo mucho que un piloto joven hubiera tenido esas dotes, que en su mayor parte sólo se obtienen con la experiencia de los años. Está claro, por otra parte, que a su edad actual "Sully" transita por el mejor momento de su vida profesional.

La funesta cofradía de empresarios, especialistas en recursos humanos, jefes de personal, consultores y demás especímenes por el estilo, que suscribe la estúpida idea de que una persona a los cincuenta y pico de años es un inútil sólo merecedor del geriátrico, haría bien en tomar nota de este incontrastable dato de la realidad.

Nota: la foto de "Sully" la obtuve de La Nación.

6 comentarios:

Zorombático dijo...

Pues insisto, yo pongo el tequila para celebrar la hazaña de este hombre que devolvió a la vida a más de 145 almas. Coincido contigo tocayo, muy probablemente alguien más joven no lo hubiera podido lograr.
En noviembre pasado, los mexicanos tuvimos una experiencia similar pero a la inversa;una tripulación joven, sin experiencia y contratada en una subasta por internet, perdió el control por la estela de un avión que volaba adelante de ellos, curiosamente una aeronave de Aerolineas Argentinas. En la grabación de la caja negra, se escucha la conversación del piloto, que al no saber que hacer, pide ayuda al copiloto, pero el learjet ya estaba camino al desastre. En el accidente murieron el Secretario de Gobernación (el segundo hombre después del presidente) y nueve personalidades del gobierno mexicano, además de los civiles que estaban en tierra sin saber que un aparato les caería del cielo, a consecuencia de una tripulación joven e inexperta.

ars dijo...

Hoy cumplo, justamente, 57 años. Coincido con vos, Mike; coincido con el amigo Zorombático. Agrego: ¿Es tan dificil comprender que los jóvenes merecen oportunidad y, ella, se desarrolla al lado de los experimentados?
No hay que ser académico para concluir en esto. Me remito a la sabiduría de nuestros pueblos aborígenes, los pueblos africanos, los originarios pueblos de Occidente.

Miguel A. Mastroscello dijo...

Tocayo y Frankye:

Siempre me acuerdo de una frase que leí hace como mil años: "ah, si la vejez pudiera y la juventud supiera". Se trata quizá de eso, del equilibrio para aprovechar las ventajas de una y otra situación. Pero en la actualidad y en el mundo laboral, eso parece inalcanzable. Pensemos en las búsquedas de empleados que les exigen "tener no más de 25 años y experiencia comprobable"...
Abrazos para ambos.

ars dijo...

25 años y experiencia comprobable. No solo un imposible, sino una estupidez. Así de estúpidos andan los "sistemas". Una lástima, porque los sistemas en sí no son malos, al contrario. El asunto es -para variar- cuando se los distorsiona o pervierte, de modo tal que, en definitiva, nada cambie.

Urboterra dijo...

No será que ustedes son unos viejos de mierda que discuten mucho????
Jajaja! No se enojen: vi tantos mensajes y tenía que joderlos un poquito.
Saludos desde el viejo continente,
E.

Miguel A. Mastroscello dijo...

Urboterra:

Y, sí, eso también...