sábado, agosto 01, 2009

Volver a matar


Juan Bautista "El Tata" Yofre completó la trilogía iniciada con "Nadie fue" y continuada con "Fuimos todos" (que no leí) con este libro al cual debieran prestar atención los jóvenes, hoy atosigados por la visión que el progresismo a la moda despliega aquí y allá, de Felipe Pigna a Cristina Fernández, pasando por Hebe de Bonafini, Horacio Verbitsky y los intelectuales de Carta Abierta, acerca de los trágicos episodios acaecidos en los años sesenta y setenta del siglo pasado en nuestro país.

La Cámara Federal en lo Penal no sólo combatió al terrorismo guerrillero con la ley en la mano, sino que desmintió de antemano con el accionar de sus miembros a quienes -más tarde- impusieron su demencial criterio de combatir a la violencia de los irregulares con la ilegal violencia del Estado. En otras palabras: proceso judicial con garantías constitucionales y cárcel vs. guerra sucia, asesinatos y torturas...

El autor despliega, una vez más, una abundante y documentada información, para demostrar que los acontecimientos de esa etapa histórica pudieron haberse desarrollado de una manera muy distinta. Hay testimonios de ex guerrilleros e información sobre la decisiva influencia del gobierno cubano, así como semblanzas de personajes que protagonizaron aquellos hechos desgraciados y hoy ocupan cargos públicos de relevancia en la estructura gubernamental. Es notable la imagen de un juez que pasó la noche en una comisaría para salvaguardar la integridad de un detenido.

También adquiere relevancia el relato de las circunstancias que, con la asunción del gobierno de Héctor Cámpora, rodearon a la disolución de la Cámara mientras se dictaba la amnistía de todos los presos denominados "políticos". Los integrantes del tribunal terminaron asesinados, exiliados o desplazados "in eternum" de la carrera judicial, acusados de haber formado parte -ironías de la retórica militante- de la "Cámara del terror".

Un año más tarde, Perón pedía "exterminar a los guerrilleros uno a uno", mientras la sociedad argentina veía cómo avanzaba una enfermedad que la puso al borde de la desintegración.

7 comentarios:

Luiggi dijo...

Efectivamente Mike concuerdo que la trilogía brinda al lector actual un panorama documentado de lo que sucedió en la Argentina en la década del 70. Más aún permite ver, a los que no tengan vendados los ojos, como actuaron cada uno de los personajes que, guerrilleros en aquella época, hoy son funcionarios públicos, y lo que es peor aún, férreos defensores de los derechos humanos.

Miguel A. Mastroscello dijo...

Luiggi:

Pues, la leyenda continúa. Está por salir la revista "Repensar" en la que escribirán firmas ilustres como Firmenich y Perdía. Su objetivo declarado es "revalorar y defender un patrimonio histórico de combates por la liberación nacional y social de Argentina, así como también de proyectar los ideales de los 70 hacia la realidad del país y el mundo”. Sugiero leer, previa ingestión de un buen antiácido, la nota del diario Perfil que está en http://www.diarioperfil.com.ar/edimp/0388/articulo.php?art=15998&ed=0388

norma dijo...

Este libro aún no lo leí, agradezco los comentarios y lo incluiré en mi larga lista de " no leídos".
Para ver el tema " de adentro" aconsejo leer LA VOLUNTAD .
Son 5 tomos escritos por Eduardo Anguita y Martín Caparrós acerca de la Historia de la Militancia revolucionaria en la Argentina.
La recopilación de datos es buenísima y, habiendo leído muchísimo de lo que se escribió sobre el tema, pienso que esta compilación es la fuente donde se han abrevado muchos de los trabajos hoy conocidos.
Se van a encontrar coon muchos de los personajes vigentes hoy en día (menos con los K, claro...que estaban debajo de la cama).A veces hay que taparse la nariz.pero la info es muy completa

Norma

francisco javier arqueros dijo...

Fernando Savater decía en uno de sus libros (ahora no recuerdo cual, son varios los que he leído de este notable pensador), más o menos lo siguiente:
"Hombre, estás en tu derecho a defender tus creencias y convicciones, sean éstas religiosas, políticas o de cualquier índole. Luego, si matas en nombre de ellas eres una asesino y el asesinato es punido por la Ley, al menos en el mundo civilizado." Creo que está claro el concepto.

Miguel A. Mastroscello dijo...

@ Norma:

¿Cinco tomos? Mmm, no sé, lo voy a pensar, no sea cosa que contraiga una gastritis...

De Caparrós leí hace poco un artículo en Crítica Digital, muy revelador de lo que pensaba aquella "juventud idealista" que él integró.

@ Francisco:

Lo de Savater tiene doble valor, ya que está en la lista de amenazados por los "idealistas" de la ETA, que no suelen limitarse a las palabras...

francisco javier arqueros dijo...

Por eso lo traje a cuento. No lo dijo en una entrevista cualquiera. Lo publicó en uno de sus ensayos. Como para que no quedaran dudas.
Yo yo, que soy un ignoto habitante de estos lares, lo apoyo. Piensa lo que queiras pero si matas, eres un simple asesino. Y debe haber Ley que juzgue el asesinato, una Ley omnidireccional y no, como aquí conocemos bien, unidireccional.

francisco javier arqueros dijo...

Por eso lo traje a cuento. No lo dijo en una entrevista cualquiera. Lo publicó en uno de sus ensayos, como para que no quedaran dudas.
Yo comparto plenamente su opinión. "Piensa lo que desees, pero si matas eres un asesino". Y si eres un asesino debes ser punido por la Ley, una Ley omnidireccional y no "unirireccional", como aquí se conoce.
Y ni siquiera lo dijo Savater. Vayamos a Hoobs o Loocke. A rousseau y su bendito contrato social.
Nada, que no se mata, porque el matar es un delito.