martes, julio 07, 2009

Asumir la derrota


No, no me voy a referir otra vez a los K, sino a los H: a los jugadores y, en particular, al Director técnico Angel Cappa de Huracán, equipo que acaba de perder el partido decisivo del torneo Clausura 2008/2009 ante Vélez Sarsfield.

Durante el campeonato, a favor del muy buen juego desarrollado por sus dirigidos, el periodismo especializado fue elevando la imagen de Cappa casi al nivel de un santo laico. La calidad de varias individualidades (en especial, Pastore, Bolatti y Deferico) logró plasmarse en un equipo que daba gusto ver, lo que sin duda acredita méritos para un técnico que propugnó siempre el cuidado de la pelota (merced al ahora famoso "tiki-tiki") y el despliegue de la habilidad en función ofensiva.

Huracán no fue una aplanadora (perdió 5 de los 19 partidos), pero peleó por la punta hasta el final y terminó con la delantera más goleadora.

Su rival en la cuasi final de este domingo se basó en atributos distintos: una defensa muy sólida (la menos vencida del torneo) y la capacidad para mantener siempre el orden, bajo la premisa -no menos clásica que la del oponente- de los equipos que se van armando "de atrás para adelante".

Llegaron a un final casi mano a mano (Huracán llevaba un punto de ventaja) en el que ambos debían revalidar lo hecho hasta entonces. A mi modo de ver, Vélez lo logró y Huracán no. El orden y la capacidad para presionar a los creadores rivales (gran tarea de Razzotti en la media cancha, bien acompañado por Zapata) prevaleció casi durante todo el encuentro, mientras que el "tiki-tiki" no funcionó. Desde ese punto de vista, el triunfo de Vélez me parece indiscutible.

Sin embargo, el resultado fue polémico por los errores del árbitro y sus asistentes. Hubo un gol anulado a Huracán por off-side en una jugada muy rápida, y en el gol de Vélez pareció que hubo foul contra el arquero. Un par de minutos antes de esta jugada, el juez y el linesman ignoraron un claro penal a favor de Vélez.

Esta circunstancia, y el reconocimiento que luego hizo el árbitro sobre sus fallas, habilitaron las quejas de Cappa y varios de sus jugadores (la excepción fue Bolatti, quien admitió que ellos no habían jugado bien), lo cual es algo muy comprensible y frecuente.

Lo sorprendente es que con el transcurso de los días, Cappa haya incrementado la intensidad de sus lamentos, llegando a decir que lo que ocurrió fue "una estafa a la ilusión". A su turno, el periodismo que lo había venido endiosando convalidó, con distintos grados de sutileza, su postura, concentrando los comentarios sobre esas jugadas polémicas antes que respecto del desarrollo global del partido, que nunca favoreció a Huracán. No pude leer ni escuchar una sola referencia a la decisión que Cappa tomó cuando faltaba media hora para terminar y el empate le servía, sacando a su único delantero de punta para meter un volante. Presumo que de no haberse tratado del santo laico, las voces de los especialistas hubieran caído implacabales sobre quien de ese modo pareció traicionar sus fervorosos postulados por el fútbol ofensivo.

En los tramos finales del pasado torneo Apertura, mi querido San Lorenzo de Almagro fue perjudicado por varios errores arbitrales. El DT Russo y los jugadores no se privaron de quejarse por ello, para mi gusto en exceso. Esta actitud mereció la dura y certera crítica periodística, que en el caso del ultraquejoso Cappa no termina de aparecer. Mismo problema, distinta vara. Así es el fútbol.

(La imagen pertenece a Clarín)

4 comentarios:

ars dijo...

Mike: debes admitir, amigo, que este final algún dolorcillo ha dejado en tu alma sanlorencista. Para mí los dos jugaron muy mal y, en el recuento de errores arbitrales, los del Globo llevaron la peor parte. Eso sí, recuerdo habarle dicho a Cata, mi compañera de partidos por TV, "van a perder, se fueron para atrás". Y pasó. Es el fútbol.

Anónimo dijo...

Mastro, no se o me parece a mi que por las venas corre cierto ánimo revulsivo en su comentario; me parece que lo traiciona su condición "cuervista". De todas maneras si bien coincido que se plantearon dos tipos de juego diferente y que ganó uno de ellos (que confieso no me disgusta, pero prefiero el otro), no lo es menos que si en las circunstancias polémicas del juego se hubiese dado en forma contraria, ahora no se afirmaría con tanta ligereza, como escuché en muchos medios, que en las instancias decisivas el "juego bonito" es como que arruga y probablemente dirían que en esas instancias también se sabe poner huevos. En fin, creo que "el globo" no jugo bien; creo que Velez pudo imponer su juego. Pero dame a elegir y me quedo con el globo, aunque ahora se haya pinchado.
FHL

Miguel A. Mastroscello dijo...

Amigos:

En realidad, la sustancia del post apuntaba a la actitud llorona de Cappa y la complacencia periodística. Es más, considero que los prolongados lamentos del DT son humo para ocultar que, por un lado, su equipo no jugó bien y, por el otro, que él le pifió con el cambio "no ofensivo".

A mi me encanta el "jogo bonito" y no me parece que sea inevitable que los que adhieren a ese estilo arruguen en instancias decisivas. Ejemplos: el seleccionado de Brasil del 70, el Huracán del 73, el Barcelona actual, todos campeones y cultores del fútbol bello.

Y sí, la sangre azulgrana que irriga mi cerebro es posible que influya en mis comentarios...

Anónimo dijo...

jaja maestro!! coincido con Ud!!