martes, julio 07, 2009

Cambiar por más de lo mismo


Las múltiples interpretaciones sobre las causas de la derrota electoral ("por poquito") del gobierno nacional se centran en los aspectos políticos del asunto, si bien es cierto que después de ciertas acciones del oficialismo uno piensa que necesitaría la ayuda de un psicólogo para entender mejor lo que pasa.

Dicho énfasis, aunque comprensible y justificado, deja en segundo plano a una de las motivaciones más importantes de ese resultado, como lo es el modelo productivo iniciado por Duhalde en 2002 y acentuado, con un sesgo tan caricaturesco como brutal, por la administración de los Kirchner.

En efecto, el resultado de esa política económica, que ha desaprovechado circunstancias internacionales favorables al extremo de torpedear el desarrollo del sector más dinámico y moderno de la producción, ha desembocado en un perjuicio para sus propios autores, encapsulados en un autismo del que no atinan a salir.

Pese al dibujo de las estadísticas y los absurdos controles de precios, los sectores con ingresos fijos sintieron en sus bolsillos que las cosas no funcionaban como el gobierno pretendía hacer creer. Sin duda que los segmentos medios de la población expresaron con su voto el rechazo a los rasgos autoritarios, las evidencias de corrupción, el desprecio por la división de poderes y demás estropicios político-institucionales perpetrados por el gobierno. Pero también es cierto que el aumento de la pobreza, la inocultable inflación y la parálisis en las inversiones y en la creación de empleo afectó a amplias capas de los trabajadores, buena parte de los cuales, a la hora de depositar sus votos, procuraron castigar a los responsables de tal estado de cosas.

El kirchnerismo parece estar dominado por una ensoñación que le impide percibir la realidad, mientras el think-tank de Carta Abierta y los amanuenses de Página 12 le doran la píldora con las alusiones a las malvadas "patronales agrarias".

La designación de Amado Boudou en lugar del inoperante Carlos Fernández y la permanencia de Guillermo Moreno en su cargo no permiten abrigar esperanzas de modificaciones. Olvidando el sarcástico dicho popular que dice "Si continuamos haciendo lo que venimos haciendo, seguiremos consiguiendo lo que venimos consiguiendo", la administración redobla la apuesta en el sentido negativo.

(La foto de Boudou pertenece a La Nación)

3 comentarios:

ars dijo...

No entendés, Mike. Ellos no se han equivocado. Simplemente "tuvieron deficiencias comunicacionales". Al menos es lo que le escuché decir esta noche por TV al Sr. Rosi, de Santa Fe, donde perdió por mil puntos y apenas logró "entrar" de casualidad...

Anónimo dijo...

Sr. Pesto, y dale con el ataque al mejor gobierno de los últimos 200 años.
J.F.K

Miguel A. Mastroscello dijo...

@ J.F.K.: cómo, ¿el de Camporita no fue mejor?