viernes, julio 10, 2009

Visita inesperada


Creo que "The visitor" (tal su título original) es una joyita del cine independiente estadounidense, por varias razones.

Un tramo de la anécdota me hace acordar a la de "La tregua", aquella excelente película de los años setenta dirigida por Sergio Renán: un hombre maduro que, tras enviudar, apenas soporta su soledad y la monotonía de un trabajo que desde hace tiempo no le interesa. Richard Jenkins compone en forma brillante a ese aburrido profesor de economía en una universidad de Connecticut, mediante una magnífica sucesión de miradas, pausas y gestos leves que trasuntan con admirable precisión la profunda tristeza y la falta de ilusiones que embargan al personaje.

Walter Vale, el profesor, se ve obligado a trasladarse por unos días a Nueva York para presentar un "paper" debido a que una colega no puede hacerlo. Se alojará en un departamento de su propiedad al que no va desde hace tiempo. Cuando entra, se topa con una pareja de inmigrantes ilegales, un joven sirio, Tarek, y su mujer senegalesa, a quienes un estafador les ha "alquilado" el lugar. Tras el obvio "shock" del inesperado encuentro, logran dialogar y Vale acepta que se queden allí por unos días.

La relación entre ellos va creciendo, hasta que el muchacho es detenido por la policía en el metro y su situación empieza a complicarse, ya que corre peligro de ser deportado. El profesor se involucra en el caso, y lo hace aún más cuando a los pocos días conoce a Mouna, la madre de Tarek que ha viajado para tratar de ayudar a su hijo.

La compleja problemática del inmigrante, acentuada tras la paranoia derivada del 11-S, es uno de los ejes del film, que aborda la cuestión sin siquiera rozar lo panfletario. El otro centro creo que es la fuerza de la comunicación entre personas que provienen de ámbitos muy distintos, con profundas diferencias culturales, en la medida en que consiguen escucharse. También está el tema del amor, que resultará para Walter una especie de tregua.

Cabe destacar que, así como es excelente la actuación de Jenkins, es muy bueno el desempeño del resto del elenco, en especial el de Hiam Abbass, una actriz nacida en Nazaret, en el papel de Mouna. En esto hay, por supuesto, un gran mérito del director, Tom McCarthy, que es también el autor del guión.

El desenlace no es complaciente, redondeando una obra muy recomendable.

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