domingo, diciembre 13, 2009

La estrella de Buenos Aires

Hoy, en su habitual incursión dominguera por el mundo del tango, P & M homenajea a una cancionista (como se las llamaba antes) que es una de las leyendas vivientes del género: Virginia Luque.

"La estrella de Buenos Aires", tal era el slogan con que se la presentaba en los años sesenta, formó parte del magnífico álbum "Café de los Maestros", publicado en 2005, una producción del multipremiado Gustavo Santaolalla con artistas argentinos y uruguayos mayores de 70 años.

El propio Santaolalla relató en una entrevista su vivencia sobre la grabación que Virginia hizo de "La canción de Buenos Aires", un tango de Manuel Romero y Azucena Maizani:

"Virginia vino durante la grabación de ‘La canción de Buenos Aires’, y puso una voz de referencia. Es un tema que está lleno de lo que en términos musicales se llama calderón, que significa que está todo en el aire, no tiene una rítmica fija, hay espacios totalmente abiertos. La orquesta para, entra la voz (canta: “Buenos Aires, cuando lejos te vi”), y en cada una de esas paradas, la orquesta la va siguiendo a ella para volver a entrar. Yo pensé: ‘Cuando venga a poner la voz definitiva, no la va a poder grabar nunca, ¿cómo sabe cuándo tiene que entrar?’. Al otro día viene a poner la voz definitiva, y yo le digo: ‘Mire, Virginia, no se preocupe que hoy en día con la tecnología que tenemos, el Pro Tools y todo eso, si se llega a equivocar, la voz se puede correr y mover’. Ella me miró con una cara como diciendo no me ofendas, y dijo: ‘Lo voy a hacer en una toma’. Y es la toma que hay en el disco. O sea, entró y la clavó. Cuando terminó de cantar, estaba llorando."

Esto ocurrió en 2004. Cuatro años y medio más tarde, el 11 de diciembre de 2008, ella interpretó esa pieza en una presentación teatral, cuyo video dejo aquí. La calidad técnica de la grabación es deficiente (aunque el archivo está en buenas condiciones), pero tiene un valor especial: Virginia, que en ese momento había cumplido ¡81 años! y venía de estar internada por problemas de salud, demuestra cómo su carismática personalidad y su calidad artística resisten impecablemente el paso del tiempo. Por eso, conmueve escucharla cantar ese tramo de la letra que dice: "Y le pido a mi destino el favor/de que al fin de mi vida/oiga el llorar del bandoneón/entonando tu nostálgica canción".


3 comentarios:

Mastrocuervo dijo...

A quien visite este post:

No puedo evitar, cada vez que veo este video, que se me forme un nudo en la garganta. Insisto en que quince días antes de esa actuación, Virginia coqueteaba con la muerte en una clínica de Buenos Aires.

Al verla cantar, tan entera y bien plantada, me vienen a la memoria las noches en la casa de mis padres hace cuarenta y pico de años, cuando Virginia se presentaba como "La estrella de Buenos Aires" en la pantalla en blanco y negro del Canal 7, que por entonces no necesitaba alardear de ser "la televisión pública".

Puro arte y sentimiento.

Osvaldo dijo...

sencillamente "impagable".

Mastrocuervo, aunque no lo conozco, un gran saludo. El blog es espectacular.
Osvaldo Magi

Mastrocuervo dijo...

Osvaldo:

Muchas gracias por sus elogios, espero más visitas suyas.