sábado, febrero 02, 2008

No apto para estómagos delicados




"Hablen con Julio" es uno de esos libros no aptos para estómagos delicados, que en países en serio suelen provocar verdaderos escándalos y en otros, sólo ocupan un lugar destacado en los anaqueles de las librerías por unas semanas.

Por sus páginas desfilan temas y personajes como los superpoderes, los fondos fiduciarios, los intendentes radicales K, los empresarios K, los barones del conurbano (antes D, hoy K), los subsidios al transporte y otras maravillas de la era productivista en curso.

Si no lo leíste, o decidiste no leerlo para mantener tu presión arterial en niveles que no amenacen tu subsistencia, quizá quieras ver el video que está al pie, que dura poco minutos. Es un reportaje que el economista Roberto Cachanosky hizo a sus autores, Francisco Olivera y Diego Cabot.

(A fin de evitar interrupciones en la reproducción, sugiero cliquear en play y dejar que el video se cargue por completo en la memoria caché de la computadora; luego, cliquear en "again" para verlo. Fuente: "Economía para todos")

jueves, enero 31, 2008

De ley de leyes a decisión administratriva




Hubo un tiempo en que el Presupuesto era conocido como la "ley de leyes", por ser la herramienta central para planificar, ejecutar y controlar la acción del gobierno. Pero en nuestro país y en los tiempos que corren, el Presupuesto ha sido degradado por el propio Congreso que delega año a año sus funciones esenciales al Poder Ejecutivo. Ahora la acción gubernativa depende de unas normas de rango mucho más modesto, las "decisiones administrativas" de la Jefatura de Gabinete.

Tales instrumentos, no obstante su modestia, tienen un enorme poder, ya que -entre otras cosas- asignan las partidas de fondos para obras públicas en las provincias. Es casi lo mismo que cuando funcionaba la ley de leyes, sólo que en el pasado tales asignaciones las definían los representantes provinciales en el Senado luego de agitados debates y negociaciones sobre necesidades y prioridades, y hoy lo hace un funcionario en la tranquila soledad de su despacho.

Pero la soledad no siempre es buena consejera. No es posible pensar otra cosa si, por dar sólo un par de ejemplos, se postergan in eternum las obras que podrían impedir o al menos morigerar los efectos de los desbordes anuales del río Pilcomayo, así como las urgentísimas reformas a la patética red caminera (en el presente mes de enero falleció un promedio de 5 personas por día en accidentes viales). En cambio, los argentinos tendremos un tren-bala sirviendo un corredor que ya es convenientemente atendido por otros medios de transporte, maravilla de la que no dispone ningún otro país en el continente.

Cosas que pasan en un país en serio.

(En la foto: chicos de la localidad salteña de Santa Victoria Este, afectados por la inundación del Pilcomayo. Fuente: blog ¿Estás?, de Juan Carr (click aquí).

martes, enero 29, 2008

La plata no alcanza, versión 2



A esta altura de los acontecimientos, tras el elocuente discurso de la gobernadora Ríos, las declaraciones del ministro de economía Sideris, las desesperadas gestiones de ambos ante el gobierno nacional y las demoras en el pago de haberes del mes pasado, nadie debería desconocer que la situación de las arcas públicas provinciales es cuando menos muy mala. ¿Nadie?

Hoy nos enteramos de que el vicepresidente de la Dirección Provincial de Puertos (¿el presidente andará de vacaciones, como las musas del Nano?) acordó un aumento salarial de 10% con los trabajadores del organismo. Una dirigente gremial (no el funcionario que tomó la decisión) ha salido a defender la medida, aclarando que la DPP "es un ente con superavit" (sic) y que "esto no tiene nada que ver con la provincia en crisis" (resic).

Por otro lado, el ministro de educación ha advertido sobre abusos por acumulación de cargos y horas cátedra (hay al menos un caso de una persona que trabaja más de 16 horas por día), apuntando que ello es injusto para otros docentes que quieren trabajar y por situaciones como esa no pueden hacerlo.

Algunas preguntas:

-¿Por qué motivo, si la DPP tiene excedentes, deben ser volcados al pago de sueldos suculentos a su personal? ¿Porque hay un convenio colectivo? ¿La crisis no es suficientemente grave como para que el gobierno lo denuncie? ¿El vicepresidente de la DPP trabaja para los ciudadanos en su conjunto o para la fracción que está empleada en el DPP?

-¿Al ministro de educación no le importa el perjuicio sufrido por los alumnos , únicas víctimas del fraude producido por esos trabajadores de la educación (ya que según ellos mismos, no son maestros ni profesores)?

Otra más:

-¿Estamos todos locos?

domingo, enero 20, 2008

Recuerdo de un genio



Hace hoy un cuarto de siglo moría Manoel Francisco dos Santos, "Garrincha", integrante del gran "scratch" brasileño que ganó los mundiales de fútbol en 1958 y 1962. Tenía 49 años y se fue de este mundo estragado por el alcohol y en una pobreza casi extrema.

Si su final fue triste, tampoco se puede decir que fue bendecido al nacer. Era patizambo (sus pies estaban torcidos hacia afuera y las rodillas demasiado juntas), padecía una desviación de columna y tenía una pierna 6 cm. más corta que la otra; además, su coeficiente intelectual era bajísimo.

Sin embargo, Garrincha -o "Mané", como también lo llamaban- llegó a ser un fenomenal ídolo popular en un país en el que el fútbol es casi una religión de masas. Se lo considera el artífice del título de 1962, cuando Pelé quedó al magen del equipo por una lesión. Ese año, Mané era el mejor jugador del mundo.

Cuentan que una vez, luego de que el DT del seleccionado, Vicente Feola, explicara a sus dirigidos -con pizarrón incluido- la táctica con la cual iban a derrotar a sus rivales, un distraído Garrincha le preguntó: "Maestro, ¿y Ud. esto ya lo habló con los contrarios?"

Fue uno más de tantos genios del arte y el deporte a quienes parece que la vida les factura una leonina compensación por haberle acordado sus excepcionales dotes.

Tuve la suerte de verlo actuar allá por los comienzos de los sesenta en la cancha de River Plate, jugando para el Botafogo contra el Barcelona en un cuadrangular de verano. Esa misma noche definieron el torneo River y Boca, en un partido en que Amadeo Carrizo le atajó un penal a Valentim.

Comprobé entonces que su indescifrable estilo ejercía un dominio psicológico sobre sus rivales; se me ocurre ahora que era algo parecido a lo que pasaba con Nicolino Locche en su esplendor, cuando convencía a sus rivales de que no podían pegarle.

El pobre tipo al que le tocó marcarlo, de cuyo apellido me olvidé, quería que el partido terminara cuanto antes o que alguien lo sacara de allí. Mané no sólo lo gambetetó de mil maneras: durante un tramo, lo desbordó en cuatro jugadas seguidas haciendo siempre el mismo movimiento (amague hacia adentro, quiebre de cintura, enganche hacia afuera), y el hispano no podía pararlo pese a que "sabía" que el brasileño iba a salir para ese lado. Le tiraba unos guadañazos homicidas y ni siquiera lograba voltearlo.

Les dejo un video para que disfruten su magia y vean, también, con cuánto dolor lo despidió el pueblo brasileño.


viernes, enero 18, 2008

La plata no alcanza



Cuando los egresos superan a los ingresos, hay déficit. Por un tiempo, uno puede financiar el déficit, o sea: tomar plata prestada para cubrir esa brecha.

Pero, atención, que quien presta dinero suele tener la mala costumbre de cobrar un precio por ello, que se llama interés. Así que cuando uno toma deuda, los gastos se incrementan en la misma medida del interés que empieza a pagar, y como el lector ya habrá adivinado, su déficit aumenta.

Además, si uno tiene una tradición, digamos, del tipo "borrachín consuetudinario", los que prestan empezarán a pensar que hacerlo es cada vez más riesgoso. Primero cobrarán un interés más alto, luego le reclamarán a uno que deje de gastarse la plata en vino y, más temprano que tarde, se negarán a seguir prestando.

Por eso, el financiamiento del déficit es una herramienta temporaria.

Entonces, uno tiene que tratar de subir los ingresos. Esto suele ser complejo, y más allá de la voluntad de uno, también puede llegar a no ser suficiente. Si se llega a ese punto, a uno no le quedará más que una opción: bajar los egresos.

Cualquier semejanza de este cuentito con la realidad fueguina no debe ser considerada una mera coincidencia.

Se me ocurren tres preguntas:

¿Qué parte de esta historia no entiende la mayoría de los políticos fueguinos?

¿Qué parte de esta historia no entienden los gremialistas estatales? (click aquí)

Unos y otros, ¿cómo imaginan que puede seguir la película?

Yo prefiero no imaginarlo.


"La economía es un asunto esencialmente político,
así que todos opinan".

Paul Krugman.

lunes, enero 14, 2008

¿Quién debe pagar la fiesta inolvidable?



Están llegando los primeros ecos del reciente discurso de la gobernadora fueguina.

Algunos rebotes reflejan serias dudas, ya que mientras el ministro Sideris había mencionado un déficit mensual de 30 millones de pesos, Ríos en su mensaje habló de 53. Por supuesto que en caso que la cifra correcta sea esta última (que representaría algo así como medio presupuesto anual: ¡mamma mía!) uno debería preocuparse por la calidad de la información que maneja el responsable primario de las cuentas públicas.

Pero lo que me interesa comentar ahora es la reacción de algunos dirigentes, tanto políticos como sindicales y de sectores empresariales, que coinciden en argumentar que dado que sus sectores no habrían participado de "la fiesta", no tienen por qué pagar sus costos. Algo así como decir: "A mí, que me revisen".

¿Lo dirán en serio?

¿Los trabajadores estatales no participaron de ninguna fiesta? Entonces,habría que pensar en cómo calificar el aumento de 200% registrado durante el período 2003-2007 en las remuneraciones de los docentes, según se informa aquí. O los niveles salariales del personal judicial y de los trabajadores del puerto, por dar sólo dos ejemplos. O las condiciones laborales explícitas (sistema jubilatorio, régimen de licencias, etc.) e implícitas (nivel de exigencia en el cumplimiento de horarios, requisitos de idoneidad, compromiso con la atención al usuario, etc.) que caracterizan al sector.

¿Los empresarios no participaron de ninguna fiesta? ¿Ninguno de ellos evadió impuestos? A lo mejor estoy confundido, y ninguno ha formulado a sus clientes la célebre pregunta "¿Necesita un ticket?" Sin olvidar las exenciones arancelarias y del impuesto a las ganancias y a los bienes personales vigentes por el régimen de la ley 19.640...

¿Los políticos no son responsables de la fiesta? Entonces, ¿quiénes dieron luz verde al catastrófico "megapase" en la Legislatura?

¿Tampoco lo son los dirigentes gremiales? ¿Es que alguno de ellos cortó alguna calle para plantear que el "megapase" (ya sé, estoy un poco obsesionado con eso) representaba no sólo una hipoteca gravísima para las arcas fiscales, sino también un triste final para las declamadas pretensiones de una carrera administrativa a la cual debería ingresarse por concurso?

Y, por último: ¿no es responsable el conjunto de la población del cual formo parte? ¿Acaso los gobernantes nos fueron impuestos por el imperalismo yanqui como exitoso producto de un golpe o una operación-basura? ¿Acaso el ex gobernador Colazo no acaba de ser premiado con una senaduría? ¿Acaso la gran mayoría de nosotros no ha dejado de participar del sistema de partidos que configura la esencia de todo sistema democrático, liberando el terreno a clientelistas y sátrapas de toda clase? Sátrapas que, además, al dejar la función se convierten en empresarios de prosperidad instantánea.

Dejémonos de macanas, muchachos. Basta de humo y, como decía creo que Ortega y Gasset, "a las cosas".

Y no olvidemos la frase de Geno Díaz: "No digamos que no podemos estar peor, porque podemos".

viernes, enero 11, 2008

Un pasito adelante



Un par de días después de que su ministro de economía marcara un posible record mundial en materia de brevedad de mensajes televisivos, la gobernadora Fabiana Ríos decidió salir a la palestra para dar a conocer a la población lo que piensa hacer para modificar la muy preocupante situación del sector público fueguino.

Presentó una descripción descarnada del calamitoso estado en que su equipo encontró las finanzas estatales, descargando las culpas sobre su antecesor sin pelos en la lengua y anunciando una batería de medidas. Uno podría señalar que esto se produce cuando ya han transcurrido casi siete meses (seis de la transición y uno de gestión) desde su triunfo electoral, y lamentar el valioso tiempo perdido.

También -por la secuencia de las declaraciones y las acciones registradas en ese período- se podría conjeturar que el ARI local quizá no pensaba ganar; que una vez que ganó, le costó asumir la diferencia entre ser oposición y ejercer el oficialismo; y que recién ahora pone manos a la obra. Pero en todo caso esta es una valoración política del pasado (aunque sea reciente), siendo más importante lo que habrá de ocurrir de aquí en más.

Hay que admitir además que Ríos hereda a la peor gestión de la historia fueguina, y que no corresponde hacerle cargos por sus consecuencias presentes. También es cierto que el conjunto de la clase política (con las excepciones de las dos administraciones municipales de la época) acompañó por acción u omisión el "megapase", nave insignia de la rocambolesca armada colazo-coccarista. Y que su instrumentación contó con el apoyo de la legislatura de entonces, en la que los referentes aristas plantearon sólo objeciones menores y votaron a favor, mientras algún dirigente gremial estatal se regodeaba celebrando la supuesta "redistribución de la riqueza" que según él la medida implicaba.

Más allá de cualquier especulación al respecto, lo cierto es que al gobierno de Ríos le toca afrontar la gravedad del cuadro que ella acaba de describir. En ese contexto, el mensaje de la gobernadora implica un paso adelante: por primera vez se apunta a controlar y reducir el gasto público. Hasta ahora sólo se había planteado la necesidad de incrementar los ingresos aumentando la presión impositiva.

Vuelve a llamar la atención que se confunda "crisis fiscal" con "crisis económica", lo cual no condice con las páginas de los diarios locales pobladas de avisos de empresas que buscan empleados. En una economía en crisis el empleo no crece, sino que disminuye.

Es posible que en las filas oficialistas todavía no se hayan formulado algunas preguntas de cuyas respuestas podrían surgir claves para encarar los problemas. Por ejemplo:

  • Si el Estado debe existir sólo para pagar buenos sueldos a sus empleados, o bien para proveer bienes públicos y servicios como los de salud y educación al conjunto de la población, y hacerlo con eficiencia (lo que implica remunerar en forma adecuada al personal).
  • Si tiene sentido que "empresas" estatales repartan "excedentes" entre sus empleados, en lugar de aplicarlos -en caso de existir realmente- a invertir en el mejoramiento de sus servicios o en abaratar sus costos para los habitantes de la provincia.
  • Si la calidad de los servicios estatales constituye un valor prioritario a atender. Y si la opinión de los ciudadanos al respecto tiene importancia.
  • Si el sector privado sólo existe para pagar el monto de impuestos necesario para financiar cualquier nivel de gasto estatal.
  • Si el excedente del sector empresario es una especie de deleznable pecado mortal o, por el contrario, una fuente de financiamiento de la inversión necesaria para que la economía produzca más y mejores bienes para el consumo de la población.
El tiempo dirá si las medidas anunciadas son eficaces y suficientes. El fiel cumplimiento del octavo mandamiento ("no robarás", remember?) ayudaría mucho a mejorar la atmósfera que respiramos. Y, last but not least, la relación con las autoridades nacionales será una variable decisiva en la resolución de la crisis, terreno en el que resultará más útil la capacidad de negociación que el "ideologismo".

Lo único casi seguro es que las próximas semanas van a resultar muy entretenidas...

martes, enero 08, 2008

La noche del Sr. Lazarescu


Confieso que debido a un prejuicio, no eran muchas mis expectativas cuando alquilé "La noche del Sr. Lazarescu", aún pese a los buenos comentarios que había leído sobre ella. Y es que, no habiendo visto nunca una película rumana, tenía miedo de que me pasara lo mismo que con el cine iraní, tan de moda entre los críticos algunos años atrás pero (después de dos o tres intentos) francamente insufrible para mí...

Sin embargo mis reservas resultaron infundadas por completo. Me pareció una obra excelente, una muestra de cómo se puede hacer cine testimonial, por ponerle una etiqueta, sin caer en el panfleto.

Dante Remus Lazarescu, un ingeniero viudo y jubilado, vive en un departamento de Bucarest con la sola compañía de tres gatos. Se siente mal, le duelen las piernas, ha vomitado muchas veces y pide ayuda a unos vecinos. Su única hija reside en Canadá, su hermana vive en otra ciudad. Llaman a una ambulancia, y la enfermera que lo atiende presume, con acierto, que el cuadro es grave, por lo que decide tratar de internarlo. Lazarescu, además, se cae en el baño y se golpea la cabeza. Entonces empieza la que será su última noche.

Creo que es una película sobre varios temas.

El más evidente es el de la salud pública. Desde dicho ángulo el patético peregrinar de ese hombre, sin familiares ni amigos cercanos, por cuatro hospitales -para peor, desbordados por las víctimas de un terrible accidente de tránsito- nos remite a los argentinos al drama de nuestro propio sistema sanitario. Problema que no es exclusivo de los países ex comunistas ni de los latinoamericanos, al menos si uno se atiene a las falencias del "estado de bienestar" canadiense que muestra Denys Arcand en la magnífica "Las invasiones bárbaras".

Otro eje, se me ocurre, es el de las miserias humanas. Algunos médicos atienden a Lazarescu con abierto desdén y desinterés, varios lo maltratan de modo sutil con esa especie de tuteo irrespetuoso que pretende disfrazarse de afabilidad, otros dos (más preocupados por sus teléfonos celulares) eluden atenderlo con un cinismo que exaspera al espectador, mientras derraman soberbia sobre los seres inferiores: los pacientes, los enfermeros, el resto del mundo. Ninguno se priva de recriminarle sus pasados excesos con el alcohol, cuando es evidente que el enfermo -condenado por un cáncer hepático y una hematoma subdural que a cada minuto lo va incapacitando en forma inexorable- sólo necesita lo que ahora llaman contención y algo así como una ayuda para morir en paz.

También hay corazones tiernos. La paramédica que lo traslada en ambulancia a los distintos hospitales, al principio fría y distante, es una de las pocas personas que se compromete con el ser humano sufriente, insistiendo con terquedad para que alguien haga algo. Un neurólogo logra que le practiquen una tomografía computada mintiendo que se trata de un pariente suyo. Sobre el final, la veterana enfermera que lo prepara para una cirujía craneana, lavándolo (por entonces, hace rato que el pobre Lazarescu no controla esfínteres) y afeitándolo con tanto profesionalismo como sensibilidad, le dedica las únicas palabras afectuosas, que él ya no puede escuchar.

No hay héroes, no hay un médico apuesto y abnegado que salve la situación. Tampoco hay clima de epopeya, ni siquiera de drama. La cámara austera registra los hechos casi en tiempo real, desde una distancia, diría, periodística: no se ven primeros planos en las dos horas y media de duración. Esto y las magníficas actuaciones dan como resultado un clima de realismo atrapante.

Hay otro tema. Se ha dicho que el de la muerte es el momento en que nos encontramos más solos que nunca. No parece exagerado pretender que quienes deben (por elección profesional) acompañar a una persona hasta ese instante final e inevitable, lo hagan con algo de calidez, por más que los sueldos sean bajos, las condiciones pésimas y los gobernantes corruptos.

jueves, enero 03, 2008

Keynesianismo del Siglo XXI




Las delicadas maneras del secretario Guillermo Moreno parece que continúan siendo aplicadas con el propósito de que la realidad, tergiversada por una furibunda campaña antiargentina, termine de una buena vez por todas adaptándose a las estadísticas oficiales.

Al menos es lo que se deduce al conocerse el traslado de Luciano Belforte, técnico del Indec, al ministerio de Economía, o, mejor dicho, a un limbo sin tareas asignadas. Un destino similar a los asignados antes a Graciela Bevacqua, Cyntia Pok y María Angélica Barrientos.

Que Belforte haya sido encargado del ingreso de datos para el cálculo del Indice de Precios al Consumidor y, también, testigo en la causa judicial sobre manipulación de ese indicador debe ser, sin dudas, una mera coincidencia.

También ha de ser casualidad que la renuncia del economista Federico Dorin a la Dirección de Cuentas de la Producción del organismo, se haya producido mientras empleados del área denuncian presiones de las autoridades para manipular las estimaciones del PBI.

Es curioso que estos episodios se verifiquen en el curso de una administración que de manera reiterada ha hecho profesión de fe estatista.

Dorin, por ejemplo, no es -como decía Chiquito Reyes, el personaje del Negro Olmedo- "ningún gil de goma". Profesor de las Universidades de Buenos Aires, de Tres de Febrero y de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES), ha sido consultor de la CEPAL, el BID y el FMI (con perdón de la palabra) y exhibe una rica trayectoria profesional y académica desplegada en el país y en el exterior. Es decir que como consecuencia de este increíble forcejeo entre realidad y números oficiales, el "staff" del Estado pierde a otro profesional calificado y experto.

¿Serán estas señales de que marchamos hacia un "keynesianismo del Siglo XXI"?

sábado, diciembre 29, 2007

Brindo por eso


Por los seres queridos, los que están conmigo y los que añoro. Porque espero que a ellos les vaya bien, que disfruten momentos de felicidad y puedan llevar adelante sus proyectos, que es lo mismo que deseo para mí.

Por los que ya no están, a los que recuerdo con cariño y sin tristeza, porque me dieron mucho sin pedir nada a cambio.

Por los que tienen que tomar decisiones que nos afectarán a todos, para que aumente su hasta ahora magro porcentaje de aciertos.

Por que haya menos sufrimiento a causa de la violencia, la discriminación, la falta de oportunidades. Es decir, y aunque para algunos suene cursi, por que haya algo más de paz y amor en este mundo que se obstina en parecer cada día más brutal.

Por eso brindo. Por un buen 2008 para todos.


domingo, diciembre 23, 2007

Aforismo: dólar alto, peso bajo




El ministro de economía Martín Lousteau ha hablado poco desde que fue designado por el gobierno anterior para ejercer el cargo en el gobierno actual.

Ahora ha dado un par de reportajes, simultáneos, a Clarín y P/12, donde -palabras más, palabras menos- ha mostrado su pensamiento sobre algunas cuestiones controvertidas de la política económica oficial.

En materia de inflación, admitamos que no la ha negado como suele hacerlo el jefe de gabinete (ese creador de eufemismos a una velocidad superior a la empleada por José Narosky para crear sus aforismos). Hay inflación, pero ello sólo "ocupa" al gobierno, no lo preocupa.

Además, confirmando el atrevimiento que exhala su imagen, Lousteau ha desmentido al ex presidente ("los números del Indec son perfectos"), diciendo que la medición oficial está en una etapa de modificación (equipo que anda bien no se cambia, es un clásico aforismo de los futboleros sabios).

Supongo que estas dos pequeñas gaffes le serán perdondadas, ya que también ha explicitado el axioma preferido por el productivismo en el poder: "Necesitamos un tipo de cambio competitivo. Siempre. (...) Hace que nos reindustrialicemos." Aclaración para despistados: tipo de cambio competitivo significa dólar alto, o sea peso bajo.

Acabáramos, era eso. Ud. devalúa, el país se torna competitivo y se reindustrializa. Haberlo dicho antes, y nos hubiéramos evitado muchos males.

(¿En la época de Alfonsín el tipo de cambio no era alto? No puedo asegurarlo, el alemán hizo estragos en mi memoria.)

Entonces, sólo es cuestión de devaluar, digamos, una o dos veces por año, y en menos que canta un gallo estaremos en condiciones de repetir la consigna del gobierno peronista 1973-1976, "Argentina potencia".

¿Calidad, eficiencia, productividad? Esas son macanas de los neoliberales, simples operaciones-basura.

Devaluar es ser productivo y, encima, nacionalista. Que el bajo valor del peso posibilite que empresas argentinas sean compradas desde el exterior (Loma Negra, Alpargatas, QuickFood, y siguen las firmas) es sólo un efecto colateral.

Y que el tipo de cambio alto sea la garantía de una caja robusta, con la cual se puede "hacer política" (subsidios cruzados, disciplinamiento de gobernadores, fondos para las Madres de Plaza de Mayo, etc.) es una idea ridícula.

"Dale nomás, que allá en el horno..."

miércoles, diciembre 19, 2007

"Y lo dijo sin ponerse colorado"



"Mi deber no es aferrarme a cargos ni mucho menos obstruir el paso a personas más jóvenes". Fidel Castro, jefe del Estado cubano desde el 1º de enero de 1959.

"El gobierno nacional apoya a quienes fueron legitimados por las urnas". Florencio Randazzo, ministro del Interior, tras asistir al acto de asunción de la gobernadora Fabiana Ríos.

"Los argentinos estamos siendo manoseados por una banda de mafiosos". Néstor Kirchner, ex presidente.

"Decidimos darnos una impasse hasta febrero". Norita Bustos, combativa dirigente del combativo sindicato de los docentes de Tierra del Fuego, al ser consultada sobre los reclamos del gremio justo antes de salir de vacaciones.

sábado, diciembre 15, 2007

El nuevo Marxismo-Vuittonismo



El socialismo y el comunismo fueron definidos (mucho más el primero que el segundo) en el plano teórico por el filósofo y economista alemán Karl Marx (1818-1883), por lo cual la escuela de pensamiento que él creó ha sido denominada "marxismo". Quizá porque sus escritos no fueron lo suficientemente claros, o tal vez por esa manía de los discípulos de interpretar a sus maestros, lo cierto es que a lo largo de la historia esa denominación ha recibido aditamentos que se aplicaron a diversas corrientes.

Entonces, encontramos en la Rusia de Lenin al marxismo-leninismo, desginación que luego -con la ascención al poder del casi angelical Stalin- se amplió a la de marxismo-leninismo-stalinismo. En China, entre tanto, estaba la vertiente maoista, mientras que al tiempo surgía en América Latina el guevarismo. Y así por el estilo.

El fuerte compromiso, tanto del iniciador como de sus seguidores, con la causa de la clase trabajadora ha servido para crear la imagen de que los socialistas -y los izquierdistas en general- son individuos ascéticos, no contaminados por las frívolas prácticas propias del capitalismo, su enemigo mortal.

De hecho, las biografías de Marx resaltan las privaciones y los padecimientos que él y su familia sufrieron a lo largo de sus vidas, atenuados por el mecenazgo de su amigo y colaborador Friedrich Engels con los recursos que obtenía de la capitalista industria textil que su padre poseía en Manchester y que él gerenciaba.

Por eso me sorprendí hace un par de años cuando, de viaje por la República Checa, supe que Marx solía concurrir con cierta frecuencia a la bellísima localidad balnearia de Karlovy Vary en busca del relajamiento que proporcionan sus aguas termales y su entorno paradisíaco. Testimonio de ello es el monumento que lo recuerda en uno de sus parques, cuya foto ilustra este post. Supongo que los gastos serían sufragados por Engels, o, mejor dicho, por una parte de la plusvalía que él extraía a sus obreros.

De manera que el marxismo y los placeres mundanos no estuvieron divorciados siquiera en sus orígenes. Por ello, no debería extrañarnos el simpático episodio protagonizado recientemente por el bolivariano Ministro del Poder Popular para las Relaciones Interiores y Justicia, don Pedro Carreño, donde se develó su condición de usuario de una marca de accesorios para la indumentaria que es casi un ícono del capitalismo y la globalización. Es más, en el video que encontrarán a continuación, él explica con una claridad meridiana y un énfasis revolucionario, las razones de ello. Sólo le faltó decir que el chavismo venezolano está pariendo una nueva corriente de pensamiento, que quizá termine llamándose marxismo-vuittonismo.

Pasen, vean y escuchen (es cortito), luego hago un comentario final.





Una interesante conclusión que los argentinos podemos sacar de este divertido incidente, es que la costumbre de los gobiernos K de no dar conferencias de prensa resulta muy acertada. Imaginen Uds. lo que sucedería si en una ronda con periodistas, a alguno de los más incisivos -como Gustavo Sylvestre, Rosario Lufrano o Marcelo Bonelli- se le ocurriera preguntarle a nuestra Presidenta por la relación entre su evítico gesto crispado y la marca de su cartera.

lunes, diciembre 10, 2007

Ahora, Fabiana


La semana próxima dará comienzo en Tierra del Fuego la gestión de gobierno del ARI, encabezada por Fabiana Ríos y Carlos Basanetti, respecto de la cual es posible identificar algunas características particulares.

Será el primer experimento provincial de una concepción que asigna al Estado un rol preponderante, por no decir excluyente. Lo diferencio en este sentido de lo actuado por administraciones anteriores, las cuales -lejos de abrevar en ideología alguna- usaron el poder y el gasto público con el más crudo pragmatismo, oscilando entre el clientelismo y la corrupción pura y dura.

En el caso del elenco entrante, se trata más bien de una convicción aparentemente muy firme, sobre el infalible criterio de los funcionarios estatales no sólo para proveer bienes públicos (ver definición cliqueando aquí) sino para decidir sobre cuestiones tan diversas y complejas como la cantidad, precio y calidad de los bienes que consumirá la población; el destino, el momento y el valor de las inversiones en infraestructura y equipo productivo; los niveles razonables de ingresos (rentas, salarios, alquileres) de personas y empresas; etc.

Posiblemente este sesgo tan marcado tenga relación con las historias personales de los principales exponentes del gobierno que asumirá el 17 de diciembre. En efecto, leyendo en Internet los CV de la futura gobernadora Ríos (ver acá), del legislador provincial Marcelo Raimbault (ver), del diputado nacional Leonardo Gorbacz (buscar acá) y del senador nacional José Martínez (aquí), se comprueba que las respectivas experiencias laborales de cada uno de ellos están restringidas al ámbito estatal o, como en el caso del abogado Raimbault, a lo sumo extendidas al asesoramiento profesional a sindicatos estatales.

También resulta claro que una alta proporción del caudal electoral de la agrupación proviene de los empleados públicos, y que varios de los futuros funcionarios estuvieron vinculados de una manera muy fuerte a los planteos y reclamos de ese sector en los últimos años. El rechazo de varios de sus dirigentes gremiales a la "tregua" planteada por Ríos es entonces un dato relevante.

Otro elemento importante es la posición antagónica que mantiene el ARI fueguino con el gobierno nacional, dato que no deja de ser muy significativo si se tiene en cuenta el rudo criterio con que desde Buenos Aires se vincula al ejercicio del poder con la caja. Por un lado, la ley de presupuesto -convertida por los "superpoderes" en poco más que letra muerta- se combina con la de emergencia económica, conformando una formidable herramienta para disciplinar opositores. Por el otro, el desborde en que incurrió la administración saliente le deja a Ríos un panorama fiscal durísimo, por el que deberá recurrir al auxilio federal.

Y también habrá que considerar ciertos indicios, aún no demasiado evidentes, de interna propia, que en caso de confirmarse harían dudar sobre las posibilidades de articulación entre el ejecutivo provincial y sus legisladores, tanto locales como nacionales.

El panorama, entonces, es incierto. La difícil coyuntura requerirá de las nuevas autoridades una sintonía fina en el diseño de las primeras medidas.

Por ahora, el aullido de los lobos no es audible, pero se sabe que están ahí.

Link: se puede leer un interesante comentario del economista español Juan Carlos Martínez Coll sobre la influencia del Estado en la actividad económica pulsando aquí.

martes, diciembre 04, 2007

Grandes demócratas


En Venezuela, los comicios del pasado domingo determinaron el fracaso de la propuesta de Hugo Chávez para modificar la Constitución.

Como el líder bolivariano ha aceptado su derrota, nuestro Presidente se apresuró a decirnos, desde su atril, que ello demuestra que se trata de un gran demócrata.

Tiene razón. Respetar el resultado de las urnas es un rasgo esencial de toda democracia que se precie de tal. Esto está claro, aunque a mi me queden algunas dudas respecto del personaje.

Me podrán decir que soy un desconfiado, y es posible que así sea.

Me acuerdo de otro gobernante que aceptó el resultado adverso de un plebiscito que él creía tener ganado de antemano. Ocurrió hace casi 20 años, el 5 de octubre de 1988. El hombre se llamaba Augusto Pinochet, y pese a ese acto -digamos- de pudor democrático, jamás se me ocurrió calificarlo como un gran demócrata.

sábado, diciembre 01, 2007

El cambio ya empezó




La consigna del Frente para la Victoria (de paso, nombre que es toda una definición de objetivos) en la campaña electoral por la presidencia era algo así como "El cambio recién empieza". La candidata triunfó pero los partidarios del cambio no han tenido que esperar a su asunción, ya que el mismo empezó casi al día siguiente del acto eleccionario. Como para muestra basta un botón, ahí está el nuevo gabinete ministerial.

Ah, sí, habrá un ministro de economía distinto. El actual parece que no sintonizaba con cierto funcionario de modales un tanto... particulares. Entonces, lo reemplazará el bombón egresado de la Universidad de San Andrés. Es un cambio.

El que continuará es Moreno, ¿lo recuerdan? Es el secretario de comercio interior, un hombre tan trabajador que es capaz de ocuparse, además de sus tareas específicas, de conducir oficinas que no están dentro del organigrama de la Secretaría a su cargo. Como el Indec.

A propósito, en este organismo los cambios continúan con el mismo vigor. Ahora, fue desplazada María Angélica Barrientos (ver crónica clickeando aquí).

Antes de que el fárrago de las noticias arrastre su nombre al olvido, quiero dejar acá un par de comentarios al respecto. Se trata de una economista con una trayectoria tan extensa como sólida en el sector público, primero en el Consejo Federal de Inversiones (allí la conocí, hace más de dos décadas, cuando ella integraba los equipos que asistían a las provincias en los cálculos del Producto Bruto) y luego como funcionaria del sistema estadístico.

Cuando años después actuó como Directora de Estadística de la Provincia de Buenos Aires, tuve oportunidad de compartir diversas actividades con ella, ya que yo ejercía un cargo similar en Tierra del Fuego (aclaración necesaria: similar no quiere decir de la misma complejidad, ya que dirigir la oficina bonaerense -por obvias razones de escala- es posiblemente más arduo que hacerlo con el propio Indec). Así es que puedo afirmar con conocimiento de causa, que reúne idoneidad profesional con integridad personal.

Pero lo grave de su desplazamiento radica, más allá de lo anterior, en el puesto que venía desempeñando. María Angélica era la responsable del Censo Nacional Económico. Así como el censo de población es la madre de toda la información demográfica y social de un país, los datos del CNE conforman la base imprescindible de las estadísticas macroeconómicas. En mi humilde opinión, la evidente decisión de meter mano (léase: adulterar, dibujar, mentir) en esta área es tanto o más peligrosa que los atropellos cometidos respecto del cálculo de la inflación y en el sector de la encuesta de hogares.

La presidente electa ha dicho que la realidad no es la que describen los medios. Uno supone que no se estaba refiriendo, por caso, a Página/12 ni a las afiladas dos voces del Grupo Clarín. De todos modos. se la puede parafrasear diciendo que la realidad no es la que muestran las estadísticas oficiales. Y que no lo será mientras el Indec, otrora uno de los organismos más prestigiosos de América Latina, siga cayendo por el abismo del descrédito.

La atmósfera orwelliana continúa densificándose. Los jóvenes que crean que Gran Hermano es sólo un programa de televisión, harían bien en leer "1984".

lunes, noviembre 26, 2007

Ni olvido ni perdón


Las verdaderas razones por las cuales Ramón Díaz se quedó en San Lorenzo es muy posible que no se conozcan nunca. De lo que no cabe duda es de que los invictos no lo van a perdonar.

La cosa parecía muy fácil. Para el club poderoso, que todavía luce el apodo de millonario pese a indicios que hacen dudar de la justicia del mismo, llevarse al DT iba a ser poco más que un trámite. La oposición que podía plantear la institución azulgrana a ese designio inevitable, tanto en términos económicos como deportivos, lucía extremadamente frágil.

Entonces, casi la totalidad del periodismo se tiró a la pileta: "Ramón Díaz vuelve a River", palabra más o menos, titularon casi todos. Estaba tan clarito todo que varios de ellos (quizá por inexperiencia) ni siquiera recurrieron al tradicional recurso de usar el condicional. Nada de "volvería": "vuelve". La primicia, ante todo (basada en el concepto "Mitre informa primero", que prevalece en lugar de "Mitre informa bien", y no sólo en los medios del Grupo Clarín).

Y de pronto, de un día para el otro, quedaron expuestos. Habían mandado fruta, como dicen los pibes.

Salvo Daniel Arcucci en "La Nación", no hubo mea culpa. Todo lo contrario. En ese mismo diario, por ejemplo, un tal Martín Castilla que había firmado el día anterior la "noticia" del regreso, escribió una patética autojustificación, quizá por exigencia de su jefe, con un absoluto desprecio por la autocrítica que él y sus colegas suelen reclamar a jugadores, técnicos y árbitros. Su colega Ariel Ruya, en otra columna, expresaba una sorprendente preocupación por el futuro de las finanzas sanlorencistas: el artículo destilaba despecho a torrentes.

Ahora sólo es cuestión de esperar. En cuanto San Lorenzo pierda un par de partidos en el próximo torneo Clausura, los invictos caerán sobre Ramón sin piedad. El paroxismo llegará en caso que el Ciclón no gane la Copa Libertadores: entonces, lo despellejarán antes de despedazarlo. Claro que si la ganamos...

Por mi parte, confieso que disfruté de la definición del episodio, al punto de creerme con gusto que fue por el compromiso con la gente. Están los que opinan lo contrario, pero cada uno puede pensar como quiere. Ahora sólo espero que San Lorenzo gane la Copa, y si ello no ocurre, masticaré mi bronca. No será la primera vez, es el destino del hincha cuervo; en mi caso, empezó con la final que nos ganó Peñarol en 1960 (yo era chico, pero la espina todavía la tengo atravesada).

Entre tanto, nadie me quitará lo bailado. Por una vez, la corporación periodística (esa que suele afirmar que "no hace periodismo de periodistas") quedó groseramente desairada.

domingo, noviembre 25, 2007

Woody, sobre la muerte y el legado


  • "Soy un firme creyente de que, cuando estás muerto, nombrar una calle en tu honor no ayuda a tu metabolismo"
  • "He visto lo que pasó con Rembrandt y Platón y toda esa linda gente. Simplemente están enterrados"
  • "No es que crea que carezco de talento, pero no tengo el suficiente como para lograr que mi sangre siga circulando cuando me llegue el rigor mortis"
  • "Más que vivir en los corazones de mis hermanos, preferiría vivir en mi departamento"
(Fuente: Diario "La Nación" del 25/11/07. Frases extractadas del libro "Conversaciones con Woody Allen")

jueves, noviembre 22, 2007

Crisis fiscal, no económica


La Provincia padece una grave crisis económica. Ese es el mensaje que los fueguinos recibimos en forma cotidiana, desde todos los puntos del arco dirigencial. Políticos (salientes y entrantes), dirigentes sindicales (perennes), empresarios y periodistas coinciden en el diagnóstico apocalíptico.

Por mi parte, no estoy de acuerdo: la situación no se parece en nada a la de una crisis, al menos como la entendemos los economistas. No estamos en una aguda recesión, ni tampoco se ha interrumpido de modo abrupto un proceso de expansión.

Pruebas al canto. Por el lado de las empresas, la industria electrónica, la misma que con el colapso de 2002 había casi desaparecido, sigue mostrando interesantes niveles de producción y de demanda de mano de obra, mientras desarrolla importantes planes de inversión. Para comprobarlo, sólo hay que dar una vuelta por el parque industrial de Río Grande. Y el crecimiento podría ser mayor, de no mediar el "lobby" de ciertos grupos en contra de la concreción de algunos proyectos importantes.

El comercio y la hotelería también muestran señales de expansión. Han madurado inversiones en infraestructura que mejoraron la calidad de los establecimientos: locales bien presentados, así como hoteles y restaurantes de diferentes categorías, están en condiciones de atender a los distintos segmentos de un turismo extranjero que esta temporada ya ha "invadido" a Ushuaia. En la calle San Martín de la capital provincial, el núcleo de negocios que antes se restringía a cuatro cuadras céntricas se ha expandido hasta cubrir casi toda su extensión, y algunas inversiones en marcha sobre la avenida Maipú parecieran querer cambiarle el rostro a esa arteria, incorporándola en el futuro al circuito comercial.

Todo esto ha generado una recuperación del empleo y del consumo de las familias, lo que a su vez retroalimenta el proceso de recuperación. En Río Grande, por ejemplo, ello ha obrado como un revitalizante para el sector del comercio minorista, tras largos años de recesión.

Algunos indicadores indirectos apuntan en el mismo sentido: en las dos ciudades principales crece el consumo de energía eléctrica (tanto de las empresas como de las familias), mientras el índice de creación de empresas no decae. En el mercado laboral, bajan las tasas de desempleo y de subocupación, y aumenta la de actividad.

En síntesis, el sector privado de la economía (empresas y hogares) no está en crisis, sino todo lo contrario. En cambio, es el sector público el que muestra signos preocupantes, con un gobierno provincial que tiene inocultables dificultades para cumplir sus compromisos, mientras su endeudamiento crece cada día...

De manera que, para ser más precisos, deberíamos decir que hay una crisis fiscal que, en caso de no resolverse, puede arrastrar al sector privado y desembocar, entonces sí, en una crisis global. De hecho, los retrasos que vienen sufriendo los acreedores del Estado (en especial, los contratistas de obras) ya están haciéndose sentir en muchas pequeñas empresas, y extendiéndose a su vez hacia sus empleados y proveedores

Cuando se identifica de ese modo al sector público con el conjunto, se pierde de vista el rol estatal de proveedor de bienes públicos, mientras se olvida de manera definitiva la cuestión de la calidad de los servicios que los administrados reciben. En cambio, pareciera que el Estado sólo existe para inventar y mantener puestos de trabajo asignados por "motivos políticos", y que su finalidad última consiste en pagar muy buenos sueldos a sus empleados, a toda costa.

Así se explica que, por ejemplo, con tan tremenda crisis fiscal (que no empezó por cierto el día en que Cóccaro perdió las elecciones) la "empresa" dedicada a brindar el servicio de energía eléctrica en Ushuaia continúe repartiendo cada año entre su personal sus supuestos excedentes, en lugar de dedicarlos a infraestructura o a bajar la tarifa que cobra a los usuarios. Y digo que esos excedentes no son reales, ya que la "empresa" (insisto en el entrecomillado) jamás generó los recursos necesarios para financiar sus inversiones, como lo tiene que hacer cualquier empresa privada en condiciones normales. Algo parecido sucede con la Dirección de Puertos, que también distribuye "beneficios" a sus empleados mientras la obra de Caleta La Misión sigue parada por falta de financiamiento.

La administración que se hará cargo del gobierno en menos de un mes tiene un desafío muy complejo, quizá gigantesco, por delante. La expectativa popular está razonablemente centrada en una mejora de la calidad institucional, expresada en la necesaria erradicación de prácticas corruptas y del clientelismo; sin embargo, es muy posible que en el plano económico ello no sea suficiente. Y que tampoco lo sea la llamada a la solidaridad que ha expresado el futuro ministro de economía, en la medida en que los contribuyentes no vean que su aporte solidario no tiene una contrapartida.

lunes, noviembre 19, 2007

Más bebé era Jesús


La designación de Martín Lousteau como ministro de economía del próximo gobierno, efectuada - según todo parece indicarlo- por el actual gobierno (...), tomó bastante desprevenida a la prensa en general.

Encima, cuando el futuro funcionario apareció en público, mantuvo un prudente silencio de radio sobre lo que piensa hacer. Eso determinó algunos sucesos.

Por un lado, las librerías plumerearon rápidamente y repusieron en sus anaqueles los ejemplares de "Sin atajos", el libro que escribió en colaboración con Javier González Fraga y que hasta ese momento, dicen las malas lenguas, se había vendido poco y nada.

Por el otro, los periodistas se dedicaron a leerlo con urgencia (algunos recurrieron a la solapa), de manera de estar en condiciones de decir algo más o menos coherente sobre el pensamiento del designado. Tal vez de haber leído en su momento en "El Economista" el comentario de Miguel Olivera (disponible aquí), no hubieran tenido que atosigarse de esa forma, pero allá ellos.

De todos modos, algo había que decir. Con la formación del susodicho mejor no meterse demasiado, ya que el tipo no había tenido mejor idea que graduarse en una universidad privada (vade retro); encima, pronto se supo que entre sus profesores había estado Ricardo López Murphy (vade retro x 2)...

¿De qué ocuparse, entonces? A ver, el hombre va a cumplir 37 años y gasta un look juvenil (con cierto toque sauvage) que algunos maledicentes atribuyen a su soltería. Entonces, a alguien se le encendió la lamparilla y lo proclamó "el más joven ministro de economía de la historia".

Lamento decirlo, señoras y señores, pero estoy aquí para desmentir de un modo terminante e irrefutable esa antojadiza afirmación.

En efecto, me veo en la obligación de señalar que mi antiguo compañero de facultad (¡éramos tan jóvenes...!) y de sufrimiento cuervo (¡qué poco hemos cambiado...!), además de bandoneonista aficionado, Jesús Rodríguez -a quien hace más de treinta años que no veo- fue designado ministro por Raúl Ricardo Alfonsín el 26 de mayo de 1989, es decir cuando contaba con apenas 33 pirulitos (sí, la edad de Cristo, llamándose Jesús).

El entonces joven Jesús duró en el cargo menos de un mes y medio, pero está claro que las circunstancias eran muy distintas: aquel tiempo era el de la agonía de un gobierno que no llegaría a completar el período establecido. Este no.

Queda hecha la salvedad histórica correspondiente. No me lo agradezcan, los revisionistas estamos al servicio de la verdad.

martes, noviembre 13, 2007

Retirarse a tiempo


Suele suceder con los deportistas, en especial con los boxeadores. Hay infinidad de casos de tipos que, después de campañas brillantes pero durante las cuales debieron soportar terribles batallas, prolongan su carrera de un modo incomprensible. Hasta que una mala noche, un pelagatos cualquiera que en los buenos tiempos no les hubiera durado más de tres rounds, les da una tunda y los obliga al retiro.

Casi nunca ocurre con los políticos: la mayoría de ellos jamás se retira, aún después de una paliza demoledora. Ahí los tenemos tanto a Carlos Saúl de Anillaco como al ex bañero de Lomas, que ya avisó que vuelve.

El de los ministros de economía es un caso especial. Empiezo por decir que en nuestro país resulta muy difícil, por no decir imposible, encontrar "campañas brillantes". Y se me ocurre que el desempeño de los ministros, grosso modo, ha oscilado entre dos tipologías: la del sofocador de incendios, que trata de corregir con instrumental técnico los disparates del jefe y sus acólitos, y la del gurú enamorado de su éxito (sea esto realidad o no: Martínez de Hoz sostenía que como le llovían críticas desde todos los sectores, eso demostraba el acierto de su política).

El gurú Cavallo quizá se fue a tiempo, pero cometió luego otro error común en los boxeadores: tratar de volver. Le pasó como a Ray Sugar Leonard.

En Tierra del Fuego hubo casos interesantes. Ruggero Preto, ministro del primer mandato de Estabillo (1991-1995) no se encasilló en ninguna de las dos categorías, alejándose a tiempo del despacho. En efecto, el segundo período de ese gobierno terminaría con un déficit crónico (aunque su tamaño, comparado con la situación presente, parezca una nimiedad).

Juan Manuel Romano se enteró de pronto, a través de los medios, que su jefe Jorge Colazo había decidido incorporar a la planta permanente de la administración provincial nada menos que a 4.000 perceptores de los llamados "planes de empleo". Trató de controlar los efectos de las llamas con un frasquito de Pancután, procurando que ingresaran con el salario de la categoría más baja, pero fracasó. Posiblemente quedará en la memoria colectiva como el ministro que avaló el disparate más grande perpetrado por un gobernador en la provincia, o tal vez no: Colazo ha sido elegido recientemente senador. Pensándolo bien, quizá Romano sea muy pronto reivindicado junto al "Potro" como "redistribuidores de la riqueza".

Raúl Berrone, tras una fugaz gestión con Colazo, volvió como ministro de Hugo Cóccaro, para terminar renunciando al cargo después de agotar los esfuerzos por dotar a la errática gestión de una mínima dosis de racionalidad financiera, causa a mi modo de ver perdida de antemano. Después del enésimo aumento de sueldos inconsulto concedido por un gobernador obnubilado por la búsqueda de su reelección, Berrone se fue a su casa muy cascoteado.

Toda esta perorata viene a cuento por el anuncio sobre la decisión que habría tomado Miguel Peirano, de no continuar como ministro a partir de la asunción del nuevo gobierno. Si esto se confirma, indicaría que el funcionario ha comprendido la importancia del retiro a tiempo. Además, una cosa es tener que soportar los desplantes del actual Presidente y/o de la Señora del gesto crispado, y otra los de su supuesto subordinado "Lassie" Moreno, interventor de facto del Indec.

Sin embargo, cabe otra interpretación. Quizá a Peirano no le molesten demasiado los desplantes del Secretario de Comercio ni el rigor de la familia gobernante. Tal vez esté viendo más lejos, como decía Reutemann, y lo que ve no le gusta, o al menos le provoca suficientes dudas como para tentarlo a volver a su puesto de economista jefe en la UIA.

El tiempo dirá.

martes, noviembre 06, 2007

El voto popular o la vida por 50 pesos

¿Debate de ideas? ¿Confrontación de propuestas? ¿Coaliciones? ¿Militancia? ¿Política?

¡No, papá: es la economía! (estúpido).

Si no me creés, mirá este video.

lunes, noviembre 05, 2007

Mi amigo Adolfo presenta su libro

"He soñado que en el día del Juicio Final, cuando legisladores, conquistadores y hombres de Estado acudan a recibir sus recompensas -coronas, laureles, lápidas con sus nombres indeleblemente inscriptos en mármol-, el Todopoderoso le dirá a Pedro, no sin cierta envidia al vernos llegar con libros bajo el brazo: -Pedro, éstos no necesitan recompensa. Aquí nada podemos darles. Son los amantes de la lectura." Virginia Woolf


Mi querido amigo Adolfo presenta hoy en Buenos Aires su primer libro. La cita es para las 19:00 horas, en el Paseo La Plaza. Les dejo acá la imagen del aviso (cliquear sobre ella para verla mejor):

lunes, octubre 08, 2007

CAMPAÑA CONTRA LOS TOMATES ASESINOS


En su práctico y útil -tanto para el bolsillo del caballero como la cartera de la dama- Diccionario de economía y finanzas anotó hace ya bastante tiempo Carlos Sabino: "... (los precios)
cumplirán el papel de racionar los bienes entre los consumidores, de modo que éstos los escojan no sólo de acuerdo a sus preferencias, sino en relación a la escasez relativa de los mismos."

Este texto no es más que una gota en los varios océanos de tinta escritos al respecto.

Entonces, y teniendo en cuenta las consecuencias del peor invierno en décadas sobre la horticultura de la Pampa húmeda ¿a qué viene tanta bambolla por la esperable conducta de los consumidores?

¿Será que algunos medios se suman de ese modo, digamos, subliminal a la kampaña?

Link al Diccionario de Carlos Sabino.

jueves, octubre 04, 2007

EL REINO DEL REVÉS, VERSIÓN 2007


Vamos a ver cómo es
el Reino del Revés


Los robos de equipajes en el Aeroparque de Buenos Aires y otras terminales aéreas de nuestro país son moneda corriente. Hace poco, una investigación del programa televisivo "Telenoche" reveló cómo operan quienes -en lugar de controlar- se apropian de toda clase de objetos, a los que seleccionan con total tranquilidad valiéndose de los scanners que les deberían servir para detectar irregularidades.

Hoy, la Policía Aeroportuaria demoró a personal de rampa sospechado de estar involucrado en el faltante de unos 100.000 dólares de una saca de dinero transportada en un vuelo desde Washington.

Ahora, el gremio inició un paro reclamando que "cese la caza de brujas" y (lenguaje típico) "la política represiva".

¿Terminará algún policía imputado por "represor"?

Me dijeron que en el Reino del revés
nadie baila con los pies
que un ladrón es vigilante y otro es juez
y que dos y dos son tres


En un hospital de Corrientes, un enfermo de leucemia necesitaba una urgente transfusión de sangre. Mandaron personal en una ambulancia a buscar el vital elemento a la vecina ciudad de Resistencia, pero cuando el vehículo -con la obvia premura del caso- trató de acceder al puente que une ambas ciudades atravesando el río Paraná, se encontró con un piquete que lo mantenía cortado. Hubo un incidente, el chofer terminó internado y la sangre jamás llegó al hospital. El paciente falleció.

Un dirigente (?) piquetero acusó al conductor de la ambulancia con una lógica que él debe suponer irrefutable: "No quisieron usar el camino alternativo y se vinieron directo al piquete".

¿Terminará el chofer imputado de "atropello a la protesta social"?


Me dijeron que en el Reino del Revés
cabe un oso en una nuez
que usan barbas y bigotes los bebés
y que un año dura un mes.


Última pregunta de este post: ¿a algún lector se le ocurre otro ejemplo? Los "comments" están a disposición.

P.S.: María Elena Walsh (Ramos Mejía, 1930) publicó "El reino del revés" en 1964.

sábado, septiembre 29, 2007

PACHANGA

Hay un simpático anciano que cada tanto aparece en los medios dando a conocer sus opiniones. ¿Debería uno creerle?

Tal vez sería conveniente, antes de hacerlo, acudir a los archivos que hoy están disponibles en Internet.

Como, por ejemplo, el video que puede verse haciendo click en el siguiente enlace. Vale la pena prestarle atención, dura apenas 1:08"

http://www.youtube.com/watch?v=ytmVs2eGD4s

martes, septiembre 25, 2007

MÁS DE LO MISMO, Y EN ASCENSO




El asunto no parece estar terminado, sino atravesar por un momento de plenitud.

Primero fueron los aprietes a empresarios -aunque no reconocidos en forma pública por ninguno de ellos- por parte de un Secretario de Comercio que, según trascendió, no se destaca por la sutileza de sus modales.

Después, desplazaron a funcionarios técnicos del Indec, y se manipuló de manera burda la confección de los indicadores. La renuncia de su titular, en medio del manoseo, pasó casi inadvertida, así como el rápido reemplazo de su sucesor por una persona con... mayor capacidad de adaptación, por decirlo así.

A continuación, se acordaron de uno de los apotegmas del líder histórico (aunque renieguen de él de un modo más o menos soterrado) y crearon una comisión para estudiar el problema.

Después, recurrieron a la ingeniería semántica, disciplina en la que desde hace años se ha especializado el Jefe de Gabinete. Entonces, dijo que no hay inflación sino "movimientos razonables de precios". Y luego agregó que no hay controles sino acuerdos.Brillante, no me digan que no.

Pero van por más. Ahora, según publica la prensa, en la redacción de un comunicado oficial le metieron mano al índice de precios que había calculado la oficina estadística de Mendoza. Así nomás.

¿Pueden incrementar desde el gobierno central la presión a las Direcciones Provinciales (DPE)? Bueno, la pregunta suena una tanto ingenua, lo acepto.

La formulo mejor: ¿cómo pueden incrementar esa presión? Con la chequera, por supuesto. Las DPE dependen en buena medida del financiamiento del Indec para llevar adelante sus programas de trabajo.

En realidad, hay otra pregunta más importante: ¿hasta dónde pensarán avanzar?

miércoles, septiembre 19, 2007

EL CONFLICTO ESTATAL DE CADA DIA


Los fueguinos nos hemos acostumbrado a desayunar cada día entre los ecos de un conflicto estatal. Cada mañana las radios, las primeras planas de los diarios y los portales de Internet locales nos dan cuenta de la protesta gremial cotidiana. Acusaciones tremebundas, posicionamientos cambiantes, aprietes y forcejeos más o menos violentos se entrecruzan ante la mirada entre adormecida y estupefacta del ciudadano común.

Es el emergente de una crisis que uno presume gravísima (porque información fidedigna sobre las cuentas públicas no hay), que viene de lejos y no cesa de aumentar. Los últimos baldes de nafta fueron arrojados a la hoguera primero por el pésimo gobierno de Colazo, con su "megapase" a planta permanente de 4.000 beneficiarios de planes tipo "Trabajar", y luego por su sucesor Cóccaro, con sus aumentos salariales seriales durante la campaña electoral (que perdió).

La cuestión resalta más porque el sector público es el único actor de la economía provincial que está en crisis. La industria sigue en auge al compás del aumento del consumo del mercado interno argentino, mientras que en el turismo se ven los efectos de las inversiones y del incremento en la demanda externa. Y ambas actividades traccionan al resto.

Además, la coparticipación federal de la que somos "free-riders" (sacamos plata de un pozo al que no contribuimos) también crece en función del alza en el nivel general de actividad.

La pregunta es obvia: ¿qué pasaría si ese escenario favorable trocara en otro menos alentador? Por ejemplo, si el gobierno nacional decidiera atacar la inflación por medios más efectivos que el mero maquillaje de indicadores y se atemperara el ritmo de crecimiento, pasando de las mentadas tasas chinas a otras más moderadas, con su correlato de una menor recaudación impositiva.

Es inevitable mirar a las autoridades electas, que hasta ahora no han enviado a la sociedad señales fuertes sobre lo que piensan hacer, y en cambio dan la impresión de estar más preocupados por desmarcarse de las salientes. Para ellos llegará también el momento de las "efectividades conducentes". Entonces, en la cancha se verán los pingos.


(La foto es de "La Nación". Las caras, conocidas...)

lunes, septiembre 17, 2007

"A CONFESIÓN DE PARTE..."




"Es una maravilla que nos sigan votando, si nunca les dimos una mierda"
. Alberto Balestrini, ex intendente de La Matanza, diputado nacional del PJ y candidato a vicegobernador de la provincia de Buenos Aires. Barón del conurbano.

"Duhalde vuelve a la política para promover los saqueos, como hizo en 2001 contra Fernando De la Rúa". Edgardo Depetri, diputado nacional del PJ por la provincia de Buenos Aires y Jefe del "Frente Transversal Nacional y Popular". Dirigente social.

Al menos ahora está claro que Luis Barrionuevo no está solo en el mundo...

lunes, septiembre 10, 2007

ESTADISTICAS OFICIALES: NO TODO ESTA PERDIDO



Las tropelías que el gobierno nacional viene perpetrando en perjuicio de las estadísticas socioeconómicas oficiales desde comienzos de este año han dado abundante material para el comentario. Lo grave es que en esta materia pasa lo mismo que sucede con las relaciones de pareja averiadas: mientras que la confianza, el basamento esencial, se pulveriza con una rapidez formidable, su reconstrucción -si es que alguna vez se logra- demanda muchísimo tiempo.

Hoy no sabemos si en algún momento aparecerá un funcionario interesado en reparar el profundo daño ocasionado. Sólo tenemos claro que mientras, como decía el General, los precios suben por el ascensor y los salarios por las escaleras, la credibilidad en los números oficiales está en el quinto sótano, y en descenso. Descreen de ellos desde los organismos internacionales, la banca inversora, los empresarios de cualquier nacionalidad y los "sectores concentrados" (para usar un término de moda entre la corrección política) hasta la mítica Doña Rosa que ya no va a la feria sino al super.

(Nota: recomiendo leer un excelente artículo que sobre esto escribió Roberto Cachanosky en su sitio web).

Uno de los mecanismos utilizados por los economistas para aproximarse a la magnitud del dibujo oficial en materia de inflación es comparar los datos del IPC calculado por el INDEC con los que elaboran las oficinas provinciales para sus respectivas jurisdicciones. Es decir, se contrastan informaciones oficiales sobre un mismo asunto, unas "toqueteadas" y las otras no, con lo que quedan en evidencia las diferencias que muestra el cuadro que pego a continuación y que tomé prestado de un "blog amigo".

Esto es lo que me ha llevado a escribir este post y titularlo como lo titulé. Mi intención es expresar que en las Direcciones provinciales de Estadística (las DPE, en la jerga) todavía se trabaja, en términos generales, con premisas de calidad y profesionalismo, a pesar de las múltiples dificultades que a sus integrantes se les presentan en el accionar cotidiano. Con unas limitaciones presupuestarias durísimas, a las que se suman las enormes restricciones para reclutar y/o mantener recursos humanos de buen nivel técnico y -last but not least- el clásico desinterés, cuando no encono, de los políticos locales por todo lo que implique transparencia, el sistema de las DPE continúa produciendo información confiable en tiempos razonables.

Para muestra, dos botones.

La Dirección de Estadística de Tierra del Fuego (que se liberó de mí hace ya tres años y medio: ¡snif!) ha construido y mantiene contra viento y marea un website excelente, que se puede visitar cliqueando acá y luego pulsando en "Ir a menu general". Además de la abundante información allí disponible (se puede bajar los archivos zippeados, y está el Anuario 2006) la oficina brinda a los usuarios interesados un caudal adicional de datos de gran valor y utilidad sobre las temáticas económica y social. Al respecto, paso este aviso: un par de semanas atrás pude escuchar una interesantísima conferencia que dio Juan José Llach en Ushuaia, quien no se privó de comentar la excelencia y pertinencia de la información sobre Tierra del Fuego que había conseguido en la DPE (de nada, amiguita).

Otro sitio muy bueno que suelo visitar es el de la DPE de Chubut, disponible pulsando aquí. De nuevo, mucha información actualizada y útil, incluyendo datos sobre municipios y comunas, informes económicos de coyuntura y cifras de cuentas regionales (de nada, amiguito).

No son los únicos ejemplos, por cierto, sólo dos que tengo a mano.

Termino contando una anécdota que me tocó vivir. En octubre de 2001, mientras el país se aproximaba a velocidad vertiginosa al precipicio que un par de meses más tarde terminaría devorándolo, había que hacer el Censo Nacional de Población en el que se venía trabajando desde varios años antes. En aquel clima irrespirable tan parecido al de Saigón 1975 (con las tropas norteamericanas emprendiendo la retirada) (de Saigón, digo), el INDEC convocó a Buenos Aires a los directores provinciales para ver si seguíamos adelante con el operativo, para cuyo momento culminante (la "salida a campo", es decir, de los censistas a censar) faltaban escasos días.

Debo decir que Héctor Montero, a cargo del Instituto por entonces, demostró tener la determinación necesaria para llevarlo a cabo, pero también hay que señalar que pese al escenario caótico y a la incertidumbre generalizada (encima, los docentes liderados por Marta Maffei se mantenían en un tan ardoroso como incomprensible pie de guerra contra el Censo), los representantes provinciales nos juramentamos hacerlo. Y eso fue lo que ocurrió: el operativo se hizo con un nivel de calidad irrefutable, según lo verificaron las auditorías posteriores, en muy importante medida merced al compromiso y dedicación de las DPE y de su personal. Por ello es que hoy el país dispone del sustancial acervo de datos que provee un censo, en lugar de otra carencia vergonzante.

¿Reservorio estadístico de la Patria? Suena como una calificación grandilocuente y exagerada, pero...

jueves, septiembre 06, 2007

¿GUSTOS PARECIDOS?



¿Habrá sido en homenaje? ¿O una mera casualidad? ¿Una cuestión de moda, tal vez?


Ud., lector, ¿qué opina?

martes, septiembre 04, 2007

UNA DE REHENES


Un par de meses atrás, los usuarios de Telefónica en Tierra del Fuego estábamos casi acostumbrándonos a sufrir la mala calidad en los servicios de esta empresa monopólica, en especial el de Internet y el que funciona como soporte de los sistemas de tarjetas de débito, que se cortaban dos por tres. Más de una vez, la isla quedó por entonces desconectada del resto del país y del mundo...

La empresa jamás creyó necesario emitir un comunicado refiriéndose al asunto, ni autoridad alguna de la misma se dignó a brindar explicaciones a sus clientes por estos problemas.

En forma paralela, los empleados de la firma venían sosteniendo un conflicto salarial del que daban cuenta los medios de difusión locales.

El grupo de usuarios-rehenes del que formo parte no necesitó despabilarse demasiado para vincular un hecho con el otro. El rumor, por llamarlo de alguna manera, hizo que surgiera el desmentido por parte de un representante de los empleados. De ninguna manera, dicen que dijo. Pero, cómo a alguien se le puede ocurrir semejante cosa, parece que agregó molesto el fulano, para explicar enseguida: lo que pasó fue que se cortó un cablecito nosedónde...

En cuanto a los funcionarios, ni se enteraron. No hubo intervención de Lealtad Comercial, Defensa de la Competencia o como se llame la repartición provincial que debería entender en esta materia.

Por supuesto que tampoco se registraron amenazantes truenos desde el atril magno, ni hubo apriete moreniano seguido de piquete d'elíaco (o porteliano) ante la sede de la empresa, quizá porque esta lejana ínsula es insignificante para esos niveles o porque la elección acá ya la habían perdido.

Pero como nos ha enseñado el filósofo de Sarandí, todo pasa. En este caso, pasó el tiempo, el conflicto se solucionó y ¡oh, milagro! no hubo más cortes de Internet.

Hasta hoy, o hasta el próximo reclamo gremial. Cuando llegue ese momento, propondré que lo llamen a Chávez para que oficie de mediador...