miércoles, marzo 04, 2009

La leyenda continúa...


La gestión de Mario Jorge Colazo al frente del Poder Ejecutivo provincial (2004-2006) tuvo varias aristas llamativas. La más notable y que será sin duda la más recordada, fue su insólita decisión de incorporar a la planta de personal de la administración a unos 4.000 a 5.000 beneficiarios de los planes asistenciales vigentes en aquel momento, disparate para el cual -al César lo que es del César- contó con la complicidad por acción u omisión de la mayor parte de la dirigencia política y de la totalidad de los líderes sindicales. Las consecuencias de aquella acción se sienten todavía en las arcas provinciales, y es de suponer que continuarán influyendo por bastante tiempo.

Pero hubo otros aspectos del modo de gobernar -es una manera de decir- de Colazo que también dejaron una impronta profunda.

Uno de ellos fue su costumbre de no dejar pasar ninguna efeméride sin referirse a ella. Ya se tratara del día del peluquero, del aniversario de la muerte de Gardel o del primer izamiento del pabellón nacional, allí estaba el gobernador haciendo una declaración, preparando un acto o, por lo menos, enviando una salutación. En octubre de 2005, por supuesto, recibí en mi oficina una notita con su firma, a raíz del día del seguro...

Que esa y otras características aún más criticables de Colazo no son valoradas en forma negativa por buena parte de mis comprovincianos, lo certifica el hecho de haber sido electo senador poco tiempo después de su destitución por parte de la Legislatura.

Lo que no sabía era que su siembra ya había dado frutos. En efecto, ayer encontré en el buzón de mi casa un sobre conteniendo la esquela que ilustra este post, en la que el concejal Damián De Marco saluda a las féminas de la ciudad por el Día Internacional de la Mujer.

De Marco es un hombre joven, por lo que su actitud demuestra que nuestros reclamos de un recambio dirigencial en el ámbito político no debieran centrarse en la juventud como atributo principal.

Desconozco si De Marco imprimió la salutación usando dinero del erario o plata de su bolsillo, pero estoy seguro que debe haber no menos de diez destinos para ese gasto que serían más utiles para la ciudadanía que él representa que esta soberana estupidez.

Link: Colazo sigue haciéndolo.

Bergessio


Amigos riverplatenses: si acaso se habían olvidado de él, hicieron mal...

jueves, febrero 26, 2009

De Krugman a Colazo


El tembladeral provocado por la crisis financiera mundial da para todo en materia de declaraciones. Estatistas y antiestatistas no se dan por vencidos, cruzando argumentos a favor y en contra de la responsabilidad de los gobiernos por el terremoto, aunque el entusiasmo puesto en juego puede hacer derrapar hasta al más pintado.

Fue el caso del último Premio Nobel, adalid neokeynesiano y casi personnal think-tank de Obama, Paul Krugman, cuando expresó días pasados: "Lo que queremos es un sistema en el que los bancos se hagan cargo tanto de las ganancias como de las pérdidas. Y el camino a ese sistema es la nacionalización". Una gaffe notable, ya que mientras el primer tramo de la sentencia indica que lo deseable es que las entidades financieras asuman sus quebrantos, el segundo propone que lo haga la sociedad en su conjunto, a través del presupuesto del Estado.

La posición de Krugman sobre estos aspectos es conocida, por lo cual el episodio sólo marca el cuidado que hay que tener cuando se evalúan las declaraciones hechas al calor de la polémica, incluso en el más alto plano académico.

Otro caso es el del historiador español Lluis María Puig i Oliver, que en un reportaje publicado por "La Nación" afirma que hay que diferenciar el mercado del capitalismo y suelta esta frase: "El mercado es un instrumento y como tal puede ser utilizado desde la izquierda o desde la derecha". La afirmación de este reconocido estudioso es al menos cuestionable, si se entiende por "izquierda" a las concepciones que promueven el rol coactivo del Estado para imponer decisiones económicas a los individuos, y por mercado -como lo explica Martínez Coll- al conjunto de instituciones que facilitan la adopción de decisiones económicas mediante acuerdos entre individuos que defienden sus intereses particulares con mayor o menor capacidad para influir en las decisiones. Esto, antes de hacer un juicio de valor respecto de uno u otro postulado.

Ya bastante lejos de la academia, los políticos no se privan de meter baza, como dicen los españoles. Entre nosotros, el ex presidente Duhalde, cuya gestión de ocho años como gobernador de la provincia de Buenos Aires exhibe el dudoso distintivo de haber incrementado la pobreza en el conurbano bonaerense y llevado al banco provincial a una situación de quebranto técnico (cosa que fue evitada a costa de los bolsillos de los contribuyentes), apareció en los medios para proclamar la necesidad de "meter la deuda argentina en la quiebra mundial" o algo así. Tratándose además de la misma persona que ungió a Néstor Kirchner como candidato justicialista en 2003, uno se siente impelido a desconfiar de sus recomendaciones.

En Tierra del Fuego no hemos estado exentos de los consejos económicos de políticos con baja reputacion en la materia. En efecto, el ex gobernador Colazo, principal responsable intelectual y material del "megapase" de 2005 (ingreso de más de 4.000 beneficiarios de planes asistenciales a la planta permanente del gobierno) que asestó un golpe demoledor y de gravísimas consecuencias a las finanzas provinciales, ha salido a promulgar una suerte de frente fueguino anti-crisis, aunque sin dar precisiones sobre cómo se constituiría.

Conclusión: la libertad de expresión es un valor que hay que defender a capa y espada, aunque como todas las libertades, además de beneficios tiene sus costos...




domingo, febrero 22, 2009

Domingo de un verano porteño, con Astor y un lituano

El joven violinista Julian Rachlin nació en Lituana, pero desde muy pequeño se radicó con sus padres en Austria, estudiando en el Conservatorio vienés y tomando lecciones privadas con el gran Pinchas Zukerman. En 1988, con apenas 14 años, ganó una competencia de Eurovisión que le posibilitó el reconocimiento internacional. Poco tiempo después, se convirtió en el solista más joven de la orquesta Filarmónica de Viena.

Como tantos otros intérpretes de la música clásica, se ha sentido atraído y ha tocado temas de Astor Piazzolla. En esta ocasión, P & M arrima a sus lectores un video en el que interpreta "Verano porteño" con su propia agrupación (Julian Rachlin & Friends) en el Festival de Dubrovnic, Croacia, de 2006.

Al tipo le sobra calificación (ha tocado con "nenes" como Gidon Kremer, Marta Argerich y Yeffim Bronfman) y aquí demuestra su calidad, aunque para mi gusto la interpretación tiene un cierto exceso de "floreo" técnico en detrimento de la famosa "roña" que está en la esencia del tango. Las comparaciones, que según el conocido lugar común siempre son odiosas, me llevan a concluir que las interpretaciones de otro músico clásico del Báltico, el nombrado Kremer, me gustan mucho más. De cualquier manera, escuchar "Verano..." por Rachlin y sus boys, con breves pasajes de Vivaldi incluidos, vale la pena. (Gracias Urboterra).


jueves, febrero 19, 2009

Recuerdos del Canadá

Canadá, Australia y Nueva Zelanda eran, cien años atrás, países bastante comparables a la Argentina. Un siglo más tarde, la brecha que nos separa de ellos es abismal, por muchas razones.

¿Determinismo geográfico? Lo dudo, en alguna medida porque este tipo de explicaciones puede llevar a conclusiones equivocadas. Es un factor que tiene su importancia, como lo señala con acierto Il Postino en un muy buen post, pero no es el principal. Me inclino más a explorar cuestiones vinculadas con aspectos históricos e institucionales, como lo hace García Hamilton en su libro "El autoritarismo y la improductividad".

En estas cosas pensaba cuando, en 2007, pude visitar Canadá. Sabido es que el viajero suele caer en una especie de reduccionismo, por el cual tiende a convertir lo que percibe durante su corta estadía en una síntesis abarcadora de la completa idiosincracia de un país. Ejemplo: te toca un mozo parisino que elude hacer un mínimo esfuerzo para entender que le estás pidiendo un café, y concluís que los franceses son todos unos negados.

Con esa auto-advertencia en mente, recorrí Toronto, Ottawa, Montreal y Quebec, condicionado tal vez por el frío y poco afable -aunque correcto- trato que me habían dispensado en la embajada de Buenos Aires al tramitar la visa, imprescindible para entrar al país.

Resultó entonces una agradable sorpresa el comprobar que el desenvolvimiento productivo, en buena medida derivado de la articulación de su economía con la del gigantesco vecino del sur, está matizado por pinceladas de un desarrollo social y cultural muy interesante.

Algunas cosas resaltan con total nitidez ante los asombrados ojos de un argentino, empezando por la conducta urbana y vial. El tránsito, aún tratándose de grandes aglomeraciones, es ordenado y tranquilo: para quien está acostumbrado a manejar en las caóticas condiciones de la Argentina, hacerlo allí es casi placentero. El respeto por el peatón es una premisa central, así como el cumplimiento estricto de todas las normas para circular. Entonces, conducir un vehículo termina siendo algo sencillo.

Asimismo, en los quince días en que anduve por allí, no pude ver siquiera un perro suelto en sus calles, y ni una sola de las huellas con que estos animalitos decoran generosamente las veredas de nuestras urbes. De hecho, la limpieza urbana es formidable, como se aprecia en la siguiente foto de un sector céntrico de Ottawa:



El estado de bienestar de tipo europeo funciona, aunque según parece con algunas imperfecciones. Ello no quiere decir que no haya conflictos políticos o sociales, los cuales incluyen a los de las minorías que luchan por mayor reconocimiento a sus derechos. Sin embargo, los segmentos descontentos de la población manifiestan en la vía pública sus reclamos mediante una metodología bastante diferente a la habitual en nuestro país, según lo testimonia la siguiente imagen de un "piquete"obtenida también en la capital canadiense.



Volviendo al tema de la cuestión geográfica, los canadienses han tenido que adaptarse a un clima bastante riguroso, que condiciona en forma muy fuerte las posibilidades del asentamiento poblacional y de las actividades productivas. Ante ello, han desarrollado en Montreal una solución asombrosa, construyendo una increíble "ciudad subterránea" que posibilita a sus habitantes una vida confortable aún bajo los intensos fríos invernales.



Quebec, la provincia francófona en la que una alta proporción de habitantes aspira a la independencia, es probablemente la zona más atractiva de las que recorrí, en especial la Nouvelle France que se extiende hacia el norte entre fiordos, bosques, montañas y lagos. Testimonio del desarrollo turístico de la región, el edificio del hotel Chateau Frontenac, inaugurado por la compañía ferroviaria Canadian Pacific en 1893, provoca admiración por su señorial elegancia.


Ya a punto de emprender el regreso, anduve cerca de Toronto por la región del Niágara, en una de cuyas fincas pude paladear un exquisito cabernet franc. También comprobé que las promocionadas cataratas son bastante menos imponentes que las del Iguazú...



lunes, febrero 16, 2009

MIRANDO A OCTUBRE


La situación fiscal en las provincias argentinas se deteriora con prisa y sin pausa. Un artículo publicado este domingo por “La Nación” da cuenta de los severos problemas de caja que casi todas padecen, empezando por Buenos Aires, cuyo rojo en 2008 se estima que ha sido de alrededor de 800 millones de dólares. Una bicoca.


El panorama, después de la mejora producida en 2002 cuando la devaluación y la inflación licuaron parte del gasto en salarios, comenzó a complicarse para los gobernadores unos tres años más tarde, en parte porque los sueldos empezaron a ajustarse al alza, y también debido a que la distribución de los recursos tributarios sufrió un drástico cambio en su composición. Del reparto más o menos igualitario vigente en los denostados noventa se pasó, según lo señalaba hace unos meses Enrique Szewach, a una relación que se aproxima a 70% para la Nación y 30% para las provincias. Esto, debido al fuerte crecimiento experimentado por las retenciones a las exportaciones, que no se coparticipan.


La consecuencia de este cambio, combinado con los “superpoderes” para el manejo presupuestario, ha sido la instauración de un besamanos (hoy, localizado en la residencia de Olivos donde Kirchner ejerce el poder, no en las sombras sino a todas luces) por el cual todo mandatario provincial debe desfilar si no quiere que la jurisdicción se le incendie. La contraparte actúa entonces con férrea lógica, basada en el célebre apotegma de su no siempre reconocido líder histórico: a los amigos todo, a los enemigos ni justicia.


Tierra del Fuego, que debido a los disparates y las torpezas de Colazo y Cóccaro ni siquiera pudo respirar tranquila –en términos de solvencia financiera- durante el citado período 2002-2005 de relativa bonanza, se encuentra entre las provincias más comprometidas, ya que a su déficit de características estructurales se agrega un nivel de endeudamiento que se intuye monumental, y en ascenso.


Así las cosas, y con los mercados financieros internacionales cerrados por razones obvias, no debe descartarse, como lo señala la nota citada de “La Nación”, el recurso a la emisión de las “cuasimonedas” con que varias jurisdicciones se financiaron una década atrás.


Ante este cuadro, la Nación aparece como una suerte de prestamista de última instancia, aún cuando sus propias cuentas no pasan por el mejor momento.


El asunto adquiere una entidad superlativa en un año electoral como éste, en el cual la administración kirchnerista se juega muchas cosas, por lo que es esperable que esté dispuesta a operar a fondo con su habitual estilo extorsivo de distribución de recursos.


La pulseada será dura y aquellos que piensan que, por estar debilitado políticamente debido a sus propios errores, Kirchner ya está derrotado, es muy posible que se equivoquen. Por ahora, él sigue teniendo la chequera…


En octubre próximo habrá elecciones legislativas en todo el país. Se trata de una oportunidad para cambiar la configuración de un Congreso cuyo rol, como se ha dicho, se devaluó hasta convertirse en una escribanía que certifica las decisiones del Poder Ejecutivo (recordar que aún después del traspié por las retenciones, el gobierno logró aprobar sin problemas la confiscación de los ahorros privados en el sistema jubilatorio de capitalización y el controvertido régimen de blanqueo a la entrada de capitales).


La semana pasada hubo importantes novedades al respecto en el ámbito de la ciudad de Buenos Aires y las principales provincias, como el alineamiento de Macri y Solá y las negociaciones de Carrió con el radicalismo y el socialismo. Pero nada siquiera parecido a ello ha ocurrido en Tierra del Fuego: aquí, “de eso no se habla”. Tal vez los políticos aún estén de vacaciones o se estén recuperando de ellas, o quizá consideren que hay que “desensillar hasta que aclare”, como decía el General.


Me parece que la resolución de esto va a ser interesante, y al respecto propongo algunos interrogantes.


Uno: los ciudadanos que crean necesario poner algún límite al poder central en el ámbito legislativo nacional, ¿harían bien en confiar para ello en los candidatos del teóricamente opositor ARI local? Al respecto, hay que recordar dos cosas: por un lado, que los senadores y diputados que responden a la gobernadora Ríos no tuvieron empacho en acompañar –según ellos, por conspicuas razones ideológicas- al gobierno central en asuntos como la cuestión de las retenciones, la reestatización de Aerolíneas Argentinas y el ya mencionado manotazo a las AFJPs. Por el otro, que la administración de su jefa depende de un modo dramático de las asignaciones discrecionales del tesoro nacional para pagar los sueldos de los empleados públicos y generar alguna obra pública.


Otro: los intendentes radicales de Ushuaia y Río Grande, que no han dudado en acercarse al “espacio” kirchnerista para buscar también el amparo de la Kaja, ¿estarán dispuestos a avalar al mismo tiempo candidaturas opositoras?


Insisto, el panorama local se va a poner cada vez más entretenido.

domingo, febrero 15, 2009

La escafandra y la mariposa


Esta magnífica película francesa refleja una historia real, que su protagonista convirtió en el libro que le sirve de base al guión.

A los 42 años la vida parece sonreírle a Jean Dominique Bauly. Es un periodista exitoso (editor-jefe de la famosa revista parisiense "Elle"), planea escribir un libro y vive un intenso romance con una mujer más joven, por la que se ha separado de su esposa, con la cual tiene tres hijos. Pero eso que los médicos llaman "un accidente cerebro-vascular" lo expulsa de modo abrupto de tan cómodo escenario.

Despierta en un lugar de rehabilitación cerca de la costa de Calais, paralizado de pies a cabeza: está imposibilitado de hablar, respira con ayuda mecánica y ni siquiera puede comer. El neurólogo le da una cruda descripción del cuadro que no avala el optimismo que él mismo intenta transmitirle.

El único resquicio que le ha dejado la incapacidad motriz es su ojo izquierdo, que gracias a un novedoso sistema desarrollado por una de las terapeutas que lo asisten, se convertirá en la herramienta de comunicación de una mente que no ha sufrido daño alguno.

Lo notable de la película es que la trama se va desarrollando desde la perspectiva del protagonista, quien relata sus vivencias al espectador con su voz en off. Apresado en un cuerpo que siente como una escafandra que lo mantiene hundido en el fondo del mar, Jean Dominique comprende que tiene dos elementos para sobrevivir: su imaginación y su memoria. Ellas lo convertirán en la mariposa que saldrá a sobrevolar su pasado y lo ayudará a vivir su presente. De tal modo, supera la autoconmiseración inicial y simplemente, vive la vida en la forma en que le ha tocado. Termina escribiendo un libro, que dicta a una asistente mediante el parpadeo de su ojo.

El director Julian Schnabel no sólo evita caer en el dramón lacrimógeno, sino que construye una obra memorable, describiendo ese tremendo drama humano con pinceladas de humor y una gran belleza visual. Las actuaciones son excelentes, empezando por la del protagonista Mathieu Amalric.

Creo que es una verdadera joya, imperdible.

viernes, febrero 13, 2009

Vamos bien, pero todavía falta


La combinación de lo que Maradona y Messi representan tiene un efecto mediático que no por previsible, deja de ser impresionante.

A tal punto que se habla de un supuesto debut de "la dupla", cuando en la realidad no son tal cosa por la sencilla razón que uno de ellos actúa dentro de los límites del campo mientras el otro mira desde afuera.

Era de esperar, asimismo, que un resultado positivo en el partido con Francia gatillara la ola de exitismo exagerado que ahora inunda al mundo de los comentaristas, desde la televisión y los diarios hasta las mesas de café.

Por mi parte, me cuesta subirme a ese carro triunfal. La selección le ganó merecidamente a un equipo del que se puede decir tanto que es el subcampeón mundial vigente, como que afronta un difícil proceso de transición a partir del retiro de grandes figuras como Zidane, Vieira o Thuram, de las que no se avizora un recambio consistente. Les bleus no son hoy lo que eran dos años y medio atrás, eso está claro.

A esa versión devaluada de Francia le ganó la Argentina, con una producción de la que sólo creo destacable un cambio de actitud por parte de los jugadores, que contrasta con la imagen poco comprometida que dejaron en los últimos partidos en que fueron dirigidos por Basile. Pero de fútbol puro, creo que hubo poco para rescatar.

Un excelente funcionamiento defensivo, sí, con la solvencia de un Demichelis que se consolida como baluarte y referente de la última línea. También un buen trabajo de Mascherano y Gago en la contención y la distribución primaria. Y una promisoria aparición de Papa como marcador lateral izquierdo, un puesto que hacía tiempo no estaba bien cubierto en el equipo. Eso y muy poco más.

Insisto, ante un conjunto francés apenas discreto, Argentina mostró solidez defensiva pero poco volumen de juego de mitad de cancha en adelante. La elaboración ofensiva que todos esperábamos no apareció. El primer gol llegó tras un pelotazo muy largo que el Kun Aguero capturó contra la línea de fondo, con una actitud que no mostró en la era Basile. El segundo, en un contraataque en el que Tévez aguantó la pelota con su típica firmeza, y que Messi coronó tras una apilada con su sello. No hubo, en ninguno de los dos casos, jugadas colectivas hilvanadas, progreso en el terreno mediante asociación con toques precisos.

Después de cada uno de los goles, el equipo mostró confianza para controlar el trámite manteniendo la posesión de la pelota, para ir desmoronando al rival. En el primer caso, haciendo transcurrir los cinco minutos que faltaban para completar el primer período y así marchar al descanso en ventaja; en el segundo, para cerrar el partido sin sobresaltos. Ese es un mérito atribuible a la experiencia y jerarquía internacional de los jugadores.

Pero lo que logró Maradona hasta aquí no es poca cosa. El equipo estaba desmoralizado o, más que eso, desmotivado. El DT parece haber logrado transmitir -a partir del magnetismo de su formidable trayectoria como jugador- el significado de vestir la celeste y blanca a algunos jóvenes para quienes los logros de los equipos del '78 y el '86 quizá resultaran algo así como una historieta bella pero lejana. Es algo muy valorable, porque en el nivel de la alta competencia, el compromiso es una condición sine qua non.

Sin embargo, el equipo deberá crecer mucho para sostener sus aspiraciones ante rivales más sólidos que los franceses. Las grandes individualidades -debe haber pocos países que puedan elegir entre una constelación de estrellas como las que tiene la Argentina- son un buen punto de partida, pero uno no puede menos que exigir a la selección que no sólo "aguante" al rival, sino que lo domine y se despliegue en el campo contrario cubriendo todo el ancho de la cancha, explotando diferentes variantes de ataque. Eso, en Marsella no se vió.

lunes, febrero 09, 2009

Defensores de Moreno


El estado en que se encuentra el Indec, organismo encargado de llevar la base estadística oficial, desde su intervención de facto por parte del secretario de comercio interior Guillermo Moreno, es sin duda el peor desde que se reinstauró la democracia un cuarto de siglo atrás.

La grosera manipulación de los indicadores le ha venido quitando al ente la confianza del público, deterioro cuya progresividad parece coincidir con un incesante incremento de la cerrada defensa que desde la corrección política se ha venido haciendo, de un modo quizá desconcertante para un observador desprevenido, de la gestión del funcionario del gesto adusto.

En ese contexto, resulta casi anecdótico que el correo electrónico interno sea el medio utilizado por una "Agrupación Peronista Evita Inmortal" para tratar de percudir (*) su adoctrinamiento cerril en las conciencias de los agentes del Indec. Todavía no es obligatorio afiliarse al Frente para la Victoria para conservar el puesto de trabajo, pero sí lo es el descubrir cada mañana en la bandeja de entrada uno de esos mensajes en los que se polemiza con Beatriz Sarlo o se abomina del "mito de la construcción neutral del conocimiento" (sic).

La barbarie tiene también modos más elegantes de expresión. Es el caso de Rafael Bielsa, personaje que tras trajinar el funcionariato en el temprano kirchnerismo, mantiene su carácter de autoproclamado soldado de su jefe, pese a que este último lo ninguneó y maltrató, a su turno, como dicen suele hacerlo con todos sus colaboradores.

En un reciente reportaje, el hermano del ex DT de la selección nacional de fútbol ensayó algunos argumentos de antología para defender al morenismo estadístico. Transcribo a continuación los imperdibles párrafos a que me refiero:

- ¿Y la manipulación de los índices del Idec?

- Se armó un gran escándalo. Pero, ¿qué empresa hace sus cálculos en función de lo que dice el Indec? Nadie toma esos números en serio.

- ¿Le parece serio que las estadísticas oficiales no sean confiables?

- No, no me parece serio. Pero tampoco me parece letal como se lo quiere plantear.

- Pero el Gobierno las anuncia y las considera, al menos públicamente, ciertas?

- Insisto, me parece un problema serio, pero no letal.

- ¿En qué medida contribuye lo que pasa en el Indec a espantar inversiones?

- Si la Argentina es un país dificultoso para que venga una inversión extranjera masiva, no es por el Indec.

- Y ¿por qué es?

- Por nuestra larguísima historia de permanentes cambios de reglas de juego.

- ¿El Gobierno no cambia las reglas?

- Sí, pero en el buen sentido.


Que un tipo capaz de argumentar de esta manera sea aún considerado como un intelectual de fuste es, sin duda, una elocuente muestra del estado actual de las cosas en nuestro país.

Pero, volviendo al tema específico del Indec, hay una conclusión bastante obvia que surge de la observación de estos acontecimientos, que fue expuesta con acierto por Víctor Beker en un muy interesante artículo publicado por La Nación: si el gobierno no duda en falsificar las estadísticas económicas, ¿por qué no va a hacerlo con los resultados de una elección en la que se juega su futuro político?

(*) Percudir - Dicho de la suciedad: penetrar en algo. Fuente: Diccionario de la Real Academia Española.

Link: artículo de Víctor Beker.

Actualización de las 23:48 (hora del Oeste): ahora, también hay afiches pro Moreno firmados por la Agrupación Evita Inmortal en las paredes del Indec. Pasen y vean.

domingo, febrero 08, 2009

Cafetín de Buenos Aires

Desde mi adolescencia estuve vinculado, de un modo u otro, a algún café. El antecedente más remoto que recuerdo es de mis tiempos de estudiante secundario, cuando a la salida del colegio "Hipólito Vieytes" de Buenos Aires, con mis compañeros íbamos a un bar ubicado frente al monumento al Cid Campeador, en "las diez esquinas" del barrio de Caballito. Cuando el mozo nos veía entrar en tropel el gesto se le transformaba, porque además de invadir el lugar con nuestro barullo, éramos capaces de consumir apenas una gaseosa entre siete u ocho, mientras concretábamos la transgresora aventura del cigarrillo.

Pocos años después fue el turno del "Café Bar El Parque", en la esquina de la avenida Rivadavia y el pasaje Florencio Balcarce. En tiempos en que esos bares de barrio permanecían abiertos las veinticuatro horas del día, probé por primera vez las "bebidas blancas" que mi padre me recomendaba evitar. Fue Manolo, el mozo gallego de infalible buen humor, quien me sirvió mis primeras ginebras (ya que el flaco contenido de la billetera pocas veces alcanzaba para un whisky). Pero, más importante que eso, en "El Parque" -un lugar con cierta historia, en el que habían parado deportistas conocidos como el futbolista Frassoldatti o el automovilista Rodríguez Canedo, y en cuya ventana se había tomado la fotografía del cantante Horacio Molina que ilustraba la tapa de uno de sus discos- empecé a desarrollar junto a mis amigos del alma esa costumbre de la tertulia interminable: sabido es que en torno a una mesa de café los argentinos podemos conformar el mejor equipo para la selección de fútbol, solucionar los más graves problemas del mundo y superar -o al menos "contener"- cualquier dificultad sentimental, por compleja que parezca.

En la época universitaria, el bar "Los estudiantes" de la avenida Córdoba albergaba mis angustias previas a los exámenes, situación que compartí también con quien luego sería mi esposa. Íbamos allí los que seguíamos la carrera de economía, para desmarcarnos de los que estudiaban para contador, que paraban en el "Facultades" de la esquina de Uriburu. Esa tajante división no impedía, claro, que peroráramos en contra del sectarismo...

Con el traslado a Ushuaia sufrí una especie de crisis, ya que por demasiado tiempo no encontré el lugar apropiado para continuar con aquella costumbre. Hasta que hace unos quince años abrió el "Café de la Esquina", en San Martín y 25 de Mayo, al que casi desde el comienzo frecuenté con mis amigos. Hasta que cerró hace un par de meses. La piqueta del progreso va a demoler el antiguo edificio, para permitir la construcción de uno nuevo en el que, posiblemente, David abrirá otra vez las puertas del boliche. Por supuesto que esperamos con ansiedad el momento en que Ariel vulelva a dejar sobre nuestra mesa, como sólo él sabe hacerlo, esos humeantes pocillos.

"El Parque" tampoco existe ya, pero Buenos Aires conserva aún varios cafés míticos, como el "Tortoni" de la avenida de Mayo. Sin embargo, no se trata de un patrimonio exclusivo de esa ciudad. Ejemplo: "El Cairo" de Rosario, inmortalizado por la obra literaria de Roberto Fontanarrosa. La afición por la charla de café es, sin duda, una marca registrada de cobertura nacional.

Quizá por ello el tango se ha ocupado con frecuencia de esa preferencia argentina. Dos que me gustan mucho son "Un boliche", de Tito Cabano y Carlos Acuña, y "Café La Humedad", de Cacho Castaña. Pero creo que ninguno supera a "Cafetín de Buenos Aires", con letra del gran Enrique Santos Discépolo y música de Mariano Mores, que en la interpretación del "Polaco" Roberto Goyeneche llega en este domingo a P & M, para que no lo extrañemos a Astor.





jueves, febrero 05, 2009

Lós-mu-chachós-disideeentes, tó-dosuní-dostriun-faréee-mós...


Se juntaron en Mar del Plata a comer un asado, como cualquier grupo de amigos. El ex jefe partidario dijo, a los postres y sin ruborizarse ni un poquito, que "el país no es difícil, sino que lo hacen difícil los burros que no saben cómo se gobierna".

Disidentes del peronismo, se postulan como la opción al oficialismo en las próximas elecciones.

Mirá un momento esas caritas...

¿Le comprarías un auto usado a alguno de ellos?

(La foto es de Clarín)

miércoles, febrero 04, 2009

Tarde piaste


Anoche veía en televisión al periodista Nelson Castro, entrevistado por su colega Ernesto Tenembaum.

Castro es uno de los profesionales más respetados en el medio, tras haber construido una imagen de seriedad y objetividad que no registra objeciones.

Otra tema es el de su perspicacia.

Él mismo reconocía ayer que el Kirchner "de la primera etapa" le parecía muy "eficaz", pero que ha advertido que eso "era una pantalla".

Hay que admitir que la pantalla ahora descubierta por Nelson Castro (ahora, digo, cuando se quedó sin trabajo, despedido por una radio adquirida por una empresa filokirchnerista) era bastante amplia, porque le impidió al periodista recordar en el momento oportuno el pasado menemista de Kirchner, y/o las particularidades de su gestión como gobernador de Santa Cruz. Particularidades que incluían lindezas bastante conocidas, tales como la manipulación de la Suprema Corte provincial, la transferencia y el manejo como mínimo poco transparente de fondos públicos a bancos del exterior y el acoso a medios periodísticos no muy complacientes con su gestión.

Ahora, el bueno de Nelson parece arrepentirse de su escasa perspicacia pasada. "Lamentable", titularía tal vez el finado Julio Ramos en Ámbito...

martes, febrero 03, 2009

2 al precio de 1

Van dos posts al precio de uno.



1) El autor de este blog está en contra de los escraches, los cortes de calles o rutas y, en general, de todo acto de violencia. Esto debiera ser un principio de toda persona civilizada, y como tal no tendría que ser relativo.

Por eso, que desde este blog se adopte una postura muy crítica respecto de la política del actual gobierno nacional, no es óbice para deplorar el reciente escrache al diputado santafecino Agustín Rossi. Son tan criticables los cortes de ruta de una horda choripanera a sueldo de D'Elía como los impulsados por productores rurales; tan censurables los escraches a la ministra Alicia Kirchner en Santa Cruz como los del grupo Barrios de Pie a la casa de Luciano Miguens. No tienen justificación cuando vivimos bajo un estado de derecho, por más que las autoridades lo desvirtúen casi a diario con su comportamiento. Los productores rurales que acosaron a Rossi (presumo, con arbitrariedad, que varios de ellos tal vez lo votaron) tendrán en octubre la oportunidad de expresar su repudio a través del sufragio. Así se actúa en democracia. Ergo, es repudiable el ensayo de justificación elaborado por el presidente de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, admirador confeso de Evo Morales.

Además los escraches, bueno sería recordarlo, reconocen su antecedente moderno en los que llevaban a cabo los nazis alemanes contra las viviendas de familias judías. Es decir, se inspiran en una de las peores lacras que azotaron a la humanidad.

ººº



2) Muy interesante (y polémico) el artículo de Daniel Montamat en La Nación de hoy, sobre la crisis económica internacional. Recomiendo su lectura, mientras reproduzco aquí algunos pasajes:

El sobreconsumo bulímico americano que fue funcional a la economía internacional era, a todas luces, insostenible en el largo plazo. En una cultura posmoderna que vive el presente como devenir, hubiera tocado al Estado ocuparse de los desequilibrios que ponían en jaque la supervivencia futura del sistema económico. Por el contrario, con su rol y sus políticas, los Estados exacerbaron el ciclo y los desequilibrios. Había que complacer las preferencias por el consumo adictivo.

El capitalismo no está jaqueado por la crisis financiera, sino por la dictadura del presente que imponen las preferencias posmodernas.
Así como en el presente las preferencias posmodernas son refractarias a la inversión del Estado en bienes públicos, en el largo plazo resisten todo esfuerzo generacional tendiente a sustentar la reproducción económica, social y ambiental del sistema.

domingo, febrero 01, 2009

Quinteto Suárez Paz

Hoy es domingo, y P & M vuelve a su costumbre de traer tango, y en particular música de Astor Piazzolla, a su página web.

El blog es -además de tanguero y piazzollista- furioso hincha del "Negro" Suárez Paz, un violinista que integró por varios años el Quinteto Tango Nuevo del marplatense. Tiempo atrás, dimos cuenta aquí de la admiración que Astor tenía por su talento.

En 1996 el Negro constituyó un quinteto excelente, con el que grabó al menos dos CDs muy recomendables. Lo integran Ricardo Lew, un guitarrista virtuoso de valiosísima trayectoria en el ambiente del jazz; el refinado pianista Nicolás Ledesma, músico desde el '92 de la orquesta de Leopoldo Federico; Horacio Romo, en mi humilde opinión uno de los mejores bandoneonistas de la generación joven; y el contrabajista Daniel Falasca, hermano de la malograda Rosana, quien toca desde hace más de veinte años en la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires.

En el video que les dejo aquí, el quinteto hace una excelente interpretación de "La muerte del ángel". Además de los superlativos desempeños individuales, y de alcanzar aquella "roña" que tanto reclamaba Piazzolla, el grupo logra algo que Natalio Gorín en su libro "A manera de memorias" señala como una consecuencia de la calidad de los arreglos del Maestro: sonar por momentos como si se tratara de una orquesta completa.

A ver qué les parece.


Mi hermano es hijo único


Esta es una película italiana que al momento de su presentación en los cines de la Argentina, fue bastante mimada por la crítica. La idea ha sido retratar a la sociedad italiana de los años sesenta y principios de los setenta (del siglo pasado), que estaba muy polarizada en términos políticos, enfocando a una familia obrera de Sabaudia, pequeña ciudad situada unos 100km. al sur de Roma que fue construida a principios de la década de 1930 por el gobierno de Mussolini.

Los conflictos entre Accio, un joven algo violento que simpatiza con el neofascismo del MSI, y su hermano mayor Manrico, militante del PC que se convierte en el líder combativo de los obreros de la única fábrica del pueblo, son planteados como una metáfora de las confrontaciones sociales de la época. La figura de Francesca, la novia de Manrico de la que Accio se enamora, aporta el componente romántico.

Uno siente que la película amaga sin concretar, porque no termina de delinear a los personajes ni de redondear la argumentación. Da la impresión que el director trata de mostrar que las diferencias, en apariencia muy profundas, pueden terminar siendo puntos de contacto, pero creo que no lo logra. La trama se desarrolla de una manera bastante desvahída e inconexa, desembocando en un desenlace que me pareció forzado.

El producto, en suma, es bastante flojo.

jueves, enero 29, 2009

Dulces nostalgias de verano


El verano es una linda estación en Ushuaia, por varios motivos. El clima se torna menos riguroso (aunque mantiene su inestabilidad), el monte circundante aporta su verdor y, desde los jardines y las plazas, plantas como lupinos, retamas y muchas otras regalan el colorido de sus flores.

Es la época en que arriban los cruceros turísticos, esas naves gigantescas desde las cuales descienden unos visitantes ávidos por conocer las peculiaridades del lugar en el que pasarán sólo unas pocas horas. También llegan muchos por vía aérea, así como por tierra: hay familias que vienen en sus casas rodantes o en camionetas 4x4, tipos con apariencia ruda en sus formidables motocicletas y hasta ciclistas sobre los que uno se pregunta cuántos sacrificios habrán hecho para devorar pedaleando las interminables y ventosas rutas patagónicas.

El centro de la ciudad se llena de paseantes y a los lugareños eso nos gusta, porque sentimos que contribuyen a nuestra evolución económica, aún cuando como este año -por la crisis- restrinjan muchísimo sus gastos. Aquí y allá, en los bares y restaurantes como en las tiendas y en las veredas, escuchamos lenguas extrañas y vemos fisonomías diferentes. Campea un cosmopolitismo despreocupado y vital.

Y también es el tiempo en que vuelven los adolescentes y jóvenes hijos de familias locales a pasar unas vacaciones en su lugar de origen. Están estudiando en Buenos Aires, Córdoba o Bahía Blanca, o trabajando en distintas partes del país y del mundo. Años atrás desplegaron sus alas y abandonaron sus nidos, a los que vuelven -en muchos casos, cada vez más esporádicamente- para recargar sus baterías con afecto familiar.

Los más jovencitos provocarán pronto el desencanto y el fastidio de sus padres, porque la irresistible atracción de las salidas nocturnas hasta cualquier hora, determinará que duerman luego casi todo el día. Sus familiares terminarán contentándose con compartir la última hora de la tarde y, con suerte, el momento de la cena, interrumpido por una sucesión interminable de llamados telefónicos y SMS.

Me gusta cuando los veo por la calle y reconozco, detrás de esas figuras cuasiadultas, al chiquilín o la muchachita que conocí tiempo atrás, dando mis clases de economía en el Colegio Nacional. Y me siento colmado de felicidad y -por qué no- de orgullo cuando uno de ellos me llama con un cálido"¡Profe, cómo le va!" y se acerca con una sonrisa fresca para abrazarme y charlar unas palabras conmigo. Me llena de gusto comprobar que han crecido, que tienen proyectos por los que se esfuerzan y para los que se preparan, y que son, ante todo, buenas personas.

Estos encuentros me recuerdan que el tiempo pasa muy rápido, pero también que no ha transcurrido en vano. Entre los afectos que conforman lo más valioso de mi patrimonio, estos chicos y chicas ocupan un lugar muy importante.

(Nota: en la foto, chicos de la segunda promoción del CNU, que cursaron entre 1995 y 1999. En este último año, tuvieron que sufrir mis peroratas sobre Adam Smith, Keynes y la escasez...)

El modelo Pastorutti


Si algo caracteriza al gobierno en materia económica es la evidente desconexión entre una serie de medidas -varias de ellas, contrapuestas entre sí- que son anunciadas por la presidente, en forma casi diaria, desde el atril donde suele tomar de sus golletes a un par de trajinados micrófonos. Así, los asuntos económicos siguen su marcha como solía hacerlo antiguamente el ganado arreado por los gauchos, con la ayuda del revoleo de sus ponchos.

Este modelo de decisión a los ponchazos, que remite al gesto que la cantante folklórica Soledad Pastorutti popularizó como homenaje a aquellos arrieros, no puede ser calificado de "política económica". No hay aquí un programa de medidas gubernamentales destinadas a influir sobre la marcha de la economía en su conjunto (que de eso trata toda política económica, cualquiera sea su signo), sino una serie de reacciones poco menos que espasmódicas a estímulos reales o hasta imaginarios, con el objetivo único de preservar la liquidez de la caja fiscal, algo que el credo kirchnerista ha identificado como instrumento disciplinador y reaseguro de su poder.

Esto explica que coexistan medidas que procuran expandir el consumo (como los tan promocionados planes para comprar vehículos, heladeras, termotanques y calefones) con otras que apuntan a contraerlo (como la reducción de subsidios). O las modificaciones impositivas que mejoran la posición de los segmentos de mejores ingresos, mientras se proclama la defensa de los pobres. También, que una decisión de la envergadura y la trascendencia que tiene la confiscación de los ahorros previsionales del sistema de capitalización no figurara entre los anuncios de la presidente ni de ningún funcionario del gobierno, hasta casi el mismo día de su puesta en práctica.

La inexistencia de una política económica, entendida como un programa más o menos elaborado con objetivos prefijados e instrumentos concatenados, es coherente con el desquiciado sistema de estadísticas oficiales. Esto es así porque uno de los fines principales de los diversos indicadores, es el de alimentar a la política económica con datos que permitan primero establecer un diagnóstico y luego observar sus resultados para, de ser necesario, corregir los desvíos. Pongo un sólo ejemplo sencillo: una de las variables más importantes que la política económica tiene como objetivo es la inflación, cuya medición en nuestro país es objeto de una grosera manipulación desde hace dos años. Ergo, cualquier conclusión que se pretendiera sacar del comportamiento de los precios estará viciada de nulidad desde su mismo origen.

Tras los anuncios presidenciales, aparecen los funcionarios -la ministra de la producción, el secretario de comercio, el titular de la AFIP, el secretario de agricultura y ganadería- a interpretar y reinterpretar a su gusto y paladar las medidas, mientras los agentes económicos intentan comprender lo que sucede, muchas veces sin lograrlo.

Y así vamos, a los ponchazos, bajo los designios del modelo Pastorutti.

miércoles, enero 28, 2009

Desapareciendo del mapa

Entre la búsqueda desesperada de una foto con Fidel y la discusión de una agenda bilateral por parte de Brasil y los EE. UU. existe la misma distancia que hay de Lula a Cristina.

Dice la letra de tango: "Si arratré por este mundo, la vergüenza de haber sido y el dolor de ya no ser..."

martes, enero 27, 2009

Clientelismo rural


Las malas relaciones del gobierno con el sector productivo rural reconocen un origen bastante distinto al de la puja ideológica, con que se lo ha querido caracterizar desde la corrección política. La feroz inquina del kirchnerismo con los ganaderos y agricultores proviene de la posición dura que estos mantuvieron, cuando el año pasado se pretendió incrementar la intervención estatal y presión tributaria a niveles intolerables.

La impericia y ceguera del gobierno en el manejo de este asunto, no sólo derivó en un consmo del capital político que había logrado construir (en las elecciones de 2007, Cristina Fernández compensó en las poblaciones más involucradas con esa actividad el bajo caudal obtenido en las grandes ciudades) sino también en la pérdida de una excelente oportunidad para aprovechar la coyuntura favorable y mejorar el desempeño competitivo del sector.

Ahora no sólo las condiciones económicas han cambiado, al compás de la crisis internacional, sino que se ha agregado una sequía de proporciones devastadoras, que está afectando de modo muy severo a los productores de amplias zonas del país.

El gobierno, mientras declara la emergencia agropecuaria junto con algunas medidas que han sido criticadas como insuficientes por los dirigentes rurales, comenzó sotto voce una acción encomendada al inefable Secretario de Comercio, Guillermo Moreno. La operación es sencilla: el funcionario ha tomado contacto con algunos chacareros desesperados por la carencia de alimentos para sostener sus planteles, ofreciéndoles el suministro de maiz para paliar la situación. Para ello, ha amenazado a los exportadores con trabarles sus ventas al exterior, si no proveen del grano a los beneficarios que él ha elegido, mediante procedimientos y criterios de selección que no han sido dados a conocer, como así tampoco la imputación presupuestaria de los fondos que el Estado aplicará a esto. Se trata, es indudable, de una maniobra divisionista, que intenta "quebrar" el frente ruralista.

Seguramente los especialistas (por ejemplo, el Abuelo cuando vuelva de sus vacaciones) opinarán con fundamento sobre los aspectos políticos y técnicos de las medidas que comento, pero entre tanto queda en evidencia la catadura moral de un gobierno que, aprovechando la emergencia, lleva a cabo una cruda política clientelista avalada por un despiadado apriete. Además, claro, del carácter "todoterreno" del funcionario, capaz de manipular estadísticas, intervenir en los mercados, demorar exportaciones y, según puede intuirse, de muchas cosas más.

En fin, dicen que una mancha más no le hace nada al tigre...

(Nota: la imagen es del diario Uno Santa Fe.)

viernes, enero 23, 2009

Gira mágica...


La reciente gira de la Presidente le posibilitó alcanzar algunos importantes objetivos. En Cuba, consiguió entrevistar a su admirado ícono revolucionario. No sólo eso: logró tomarse una foto con él, recibiendo una copia -tras cuarenta y ocho horas de sugestiva demora en estos tiempos de digtalización- en Caracas de manos del vicecanciller cubano, entre cuyas funciones parece estar la de encargado del delivery. Este episodio y varias reuniones con el hermano que está heredando el poder en la isla, le impidieron tomar contacto tanto con los disidentes (en cualquier otro país del mundo, salvo China continental y Corea del Norte, tales personas serían denominadas apenas "opositores") como con la ex jerarca del régimen caída en desgracia hace una década y media, Hilda Molina.

En Venezuela, participó de uno de los kilométricos shows televisivos de Hugo Chávez, con cancioncilla incluida, reforzando de tal modo la campaña en la que el bolivariano está empeñado para conseguir su reelección ilimitada. Hay que decir que aprovechó también para agradecer el apoyo financiero del gobierno chavista (caro, quizá no el mejor, pero apoyo al fin) y para hacer lobby en favor del grupo Techint, multinacional quejosa por no haber cobrado aún la indemnización derivada de la estatización de su empresa Sidor. Cristina lo hizo, y Chávez avisó que va a pagar.

Mientras esta nutrida agenda se desarrollaba con tanto éxito, los gobernantes de los restantes países latinoamericanos tenían la atención enfocada en cuestiones sin duda menores, como la asunción de Barack Obama. Allí estuvo, por ejemplo, el brasileño Lula.

No importa que el mundo siga viviendo equivocado. El gobierno argentino continuará dando cátedra, sustentado en unas estadísticas impecables que dan cuenta de su eficiencia y calidad.

Los que no piensan esto tienen ánimo destituyente.

viernes, enero 16, 2009

Viejos son los trapos


Con esa frase me contestaba mi mamá cuando, en mi primera adolescencia, me dirigía a ella diciéndole "Vieja".

"Viejo es el viento, y sigue soplando" respondía, siendo ya veterano, el boxeador panameño Roberto "Mano de piedra" Durán cuando algún periodista le hablaba de la necesidad del retiro.

Chesley Sullenberger, "Sully" para sus amigos, piloto del Airbus siniestrado ayer poco después de despegar de un aeropuerto neoyorquino, tiene 57 años. Si en algún momento de, digamos, la última década hubiera sufrido la desgracia de quedar sin empleo, muy posiblemente hubiera tenido el mismo destino de tantos cuarentones y cincuentones (ni hablar de los sexagenarios) a lo largo y ancho del planeta: quedar fuera del mercado de trabajo, por siempre jamás.

Por suerte (para él y el centenar y medio de personas a las que salvó la vida) eso no ocurrió. "Sully" dió una soberbia muestra de presencia de ánimo, idoneidad técnica, solvencia profesional, capacidad de decisión, etc. concretando la hazaña de posar la monumental aeronave sobre las heladas aguas del río Hudson.

Dudo mucho que un piloto joven hubiera tenido esas dotes, que en su mayor parte sólo se obtienen con la experiencia de los años. Está claro, por otra parte, que a su edad actual "Sully" transita por el mejor momento de su vida profesional.

La funesta cofradía de empresarios, especialistas en recursos humanos, jefes de personal, consultores y demás especímenes por el estilo, que suscribe la estúpida idea de que una persona a los cincuenta y pico de años es un inútil sólo merecedor del geriátrico, haría bien en tomar nota de este incontrastable dato de la realidad.

Nota: la foto de "Sully" la obtuve de La Nación.

jueves, enero 15, 2009

Navegando en el Hudson


Yo no sé cuál es el nombre del piloto, pero me imagino que esas 148 personas, de aquí en más y hasta que abandonen este valle de lágrimas, le rendirán la pleitesía que se merece.

Por de pronto yo, en el lugar de ellos, le tributaría una sesión de pesto & (abundante) malbec al menos una vez por año.

Mamma mía!!!

miércoles, enero 14, 2009

Indec, el bochorno


Hubo un tiempo en que los comunicados de prensa del Indec eran esperados con sumo interés por los distintos sectores de opinión. Y es que, en un país acostumbrado a la poca o nula efectividad de los servicios del Estado, el organismo llegó a forjar un notable prestigio institucional, basado en su desempeño profesional y en la calidad de sus productos.

En ese tiempo, los procedimientos del Indec se publicaban y estaban sujetos al escrutinio de organismos internacionales. Había un cronograma para la publicación de datos, como los que respetan las principales oficinas de estadística del mundo.

No era un mundo felíz. Sus resultados solían desatar controversias, pero -curiosamente- quienes más se quejaban eran las autoridades del mismo gobierno, desconformes con lo que los indicadores revelaban.

Todo eso ha cambiado de un modo dramático. A dos años de la irrupción de las huestes de Guillermo Moreno en el organismo, sus informes casi pasan inadvertidos, debido a que ya casi nadie los consulta. Esto es así porque, sencillamente, esas cifras no sirven para nada. El Indec ha perdido la confianza pública, que le costará muchísimo recuperar.

Hoy asistimos al colmo de los colmos: Hugo Moyano, máximo cacique sindical y aliado fundamental del gobierno, además de vicepresidente del partido oficial, se ha referido de manera casi bochornosa al asunto, al declarar que para las próximas negociaciones salariales se guiará "por el Indec de las amas de casa". Habló tras saberse que según el Instituto, los precios de los alimentos crecieron menos de 6% en 2008.

Lo único que falta es que el ministro de economía ridiculice al organismo, lo cual es muy poco probable sólo porque este funcionario no hace declaraciones de ninguna índole, pase lo que pase.

El país, como anestesiado, no parece reaccionar. Como lo expresa Jorge Oviedo en La Nación, si un gobierno es capaz de manipular así las estadísticas, ¿respetará el veredicto de las urnas?.

"Dan ganas de balearse en un rincón".

Nota: el de la imagen es un dibujo de Miguel Brea.

martes, enero 13, 2009

La fama es puro cuento

(click en la imagen para verla mejor)

A estas alturas es muy posible que los autoproclamados ambientalistas de Gualeguaychú estén reflexionando sobre lo efímero de la gloria, asunto sobre el cual ya se habían explayado los poetas del tango ("Y es que la gola se va / y la fama es puro cuento"). Sucede que en la retórica del kirchnerismo, su accionar contra la instalación de una planta fabril en la orilla oriental del río Uruguay pasó de ser "causa nacional" a objeto de represión policial, según se ha ocupado de señalar el gobernador entrerriano Sergio Urribarri, un hombre que no luce como propenso a la rebeldía respecto del poder central.

La cosa no deja de llamar la atención, cuando uno tiene frescas en la memoria las imágenes del bochornoso maltrato a que fue sometido el presidente uruguayo Tabaré Vázquez por parte de Cristina Fernández, durante su discurso en la ceremonia de asunción del mando ante la asamblea legislativa, algo más de un año atrás. Algunos hasta fantasearon con una ruptura de relaciones con el país vecino, tanta era la crispación de este lado del Río de la Plata. Ni siquiera la supuesta afinidad ideológica con un gobierno de centroizquierda como el del Frente Amplio morigeraba la virulencia del planteo.

Hoy la posición del oficialismo en su conjunto ha virado por completo. Primero fue el vocero semioficioso Luis D'Elía quien dejó por unos momentos de abogar en favor de Irán y Hamas para dedicar algunos de sus proverbiales exabruptos a los manifestantes. Y hasta Daniel Scioli, un maestro en el difícil arte de surfear la ola política para no irritar a Néstor, ha cruzado de vereda (o de orilla, digamos, para estar a tono con la ambientación del tema).

Es posible que tamaña modificación tenga su origen en el veto uruguayo a la postulación de Kirchner para la presidencia de la Unión de Naciones Sudamericanas. Y también puede que el gobierno haya recibido señales acerca de un más que esperable fallo negativo para las aspiraciones argentinas por parte de la Corte Internacional de La Haya.

En cualquier caso, lo burdo del viraje no dejará de sorprender a quienes llegaron a dictar el curso de las relaciones exteriores del país y hasta a privatizar los controles migratorios en la frontera.

Quizá puedan consolarse recordando la fábula del alacrán y la rana: actuar de esa manera, está en la naturaleza del kirchnerismo.

lunes, enero 12, 2009

El sari rojo


La India ha sido siempre para mi un misterio, una sociedad enigmática, compleja, capaz de provocar tanta fascinación como rechazo. En los últimos años, los datos de su formidable crecimiento económico redoblaron su atractivo, alimentaron mi curiosidad.

Después de leer "El sari rojo", un libro del escritor español Javier Moro, buena parte de esa expectativa ha sido satisfecha. Aunque es posible que me haya creado una nueva.

La obra cuenta la historia de la familia Nehru-Gandhi, que ha dejado su impronta en la historia política del gigantesco país desde las luchas por la independencia, en la primera mitad del siglo pasado, hasta el presente. Repaso la historia con rapidez:

  • Jawaharlal Nehru, mano derecha del Mahatma Gandhi, fue líder del partido del Congreso y jefe del primer gobierno indio, como primer ministro, en 1946.
  • Su única hija Indira (casada con un Gandhi que no tenía parentesco con el patriarca) ejerció el mismo cargo entre 1966 y 1977, y luego desde 1980 hasta su asesinato en 1984.
  • El hijo menor de Indira, Sanjay, considerado su seguro sucesor pese a su controvertida actuación política, murió a los 33 años, en 1980, al estrellarse con una avioneta que piloteaba.
  • El hijo mayor, Rajiv, se casó con la italiana Sonia Maino, a quien conoció cuando ambos estudiaban en Inglaterra. Aunque no participaba de la política (era piloto aerocomercial), asumió como primer ministro a la muerte de su madre, y renunció en 1989. Fue asesinado en 1991, cuando tenía 46 años, a pocos días de unas elecciones en las que se descontaba su triunfo.
Prima facie, el país parece ingobernable. Desde la extensión territorial y el tamaño de su población, unos 1.100 millones de personas, hasta el número de religiones así como de idiomas (hay 18 lenguas oficiales) y dialectos (más de 500), todo resulta desmesurado. La superpoblación urbana estremece: Bombay alberga 17 millones de almas, Calcuta a 13, la capital Nueva Delhi a 11, Madrás a 7, y así. Aunque los gobiernos democráticos abolieron el ancestral sistema de castas, las tensiones interreligiosas subsisten. De hecho, el proceso de la independencia del Reino Unido es también denominado como "la Partición", ya que el territorio fue repartido entre hindúes y musulmanes; estos se afincaron en Pakistán -al oeste- y lo que hoy es Bangladesh, al este. Pero, además, hay budistas, sijs, cristianos, parsis y varias religiones más.

El libro se adentra en la complejidad y vastedad de este cuadro, mostrando los avatares de una familia signada por su relación con el poder y la violencia política. Como uno de los protagonistas dice, sus miembros nunca fueron dueños de la familia, la compartieron con el país.

Hay también una semblanza del partido del Congreso, la mayor organización política del mundo por el número de afiliados. Un populismo de centroizquierda que a los ojos de un lector argentino quizá se parezca al peronismo, mientras que a un mexicano tal vez le recuerde al PRI. Su aparato omnipresente, el clientelismo mezclado con una corrupción estructural, la capacidad para reinventarse tras cada revés, su olfato para cortejar y conquistar al poder.

Cuarenta años de la historia reciente de la India son vistos a través de la mirada de Sonia, la bella jovencita italiana educada para ser una ama de casa de clase media piamontesa, que terminó sintiéndose tan india como el que más, y constituida en el referente máximo de la vida política de su patria de adopción. Y la historia continúa, ya que su hijo Rahul es hoy dirigente partidario.

Un libro bien escrito, que atrapa desde el primer momento con una trama en la que coexisten la tragedia y el romanticismo.

viernes, enero 02, 2009

Mirar para atrás, medio siglo después


“Para combatir mejor al enemigo, escuchamos su música, jugamos su deporte nacional y... usamos su moneda”. Luego de pronunciar esta frase, el guía nos dedicó un guiño cómplice y, sonriendo, abrió la puerta de la combi en la Plaza de la Revolución. Yo estaba con mi familia en La Habana, en marzo de 2004, y esa fue su respuesta a la consulta de otro turista, recién llegado como nosotros, acerca del uso del dólar en la Isla. Antes nos había hablado de la pasión isleña por el béisbol, el deporte creado por los estadounidenses.

Por entonces, la moneda norteamericana podía ser utilizada tanto por los turistas como por los pobladores, pero en noviembre de ese mismo año comenzó a regir una restricción, por la cual los verdes billetes ya no pueden ser aceptados por los comercios. Quienes los poseen y quieren comprar algo, tienen que canjearlos antes por “pesos convertibles” sufriendo una quita.

El salario medio equivale a unos 15 dólares, un muy buen sueldo llega a 19, y un televisor —por ejemplo— cuesta 200. La cartilla de racionamiento (lista de productos que se pueden adquirir a precios subsidiados por el gobierno) se limita sólo a algunos alimentos y en cantidades más bien modestas: entre otros artículos, mensualmente incluye para cada persona una ración de menos de 220 gramos de arroz, un pan diario y un cuarto kilo de pollo.

Una muy importante fuente de financiamiento de los presupuestos familiares es lo que los cubanos llaman “resolver”, lo cual traducido a lunfardo argentino sería algo así como “rebuscárselas”. Están los que resuelven de manera sencilla, porque sus actividades dependen del floreciente turismo: los mozos de cafés y restaurantes para quienes una propina de un dólar representa el diez por ciento de su sueldo mensual oficial, los músicos que actúan en todos los bares cobrando rigurosamente “a la gorra” (¿pasión por el arte o necesidad de resolver?) y los choferes y guías de los buses turísticos que piden por el altavoz a los pasajeros que al descender dejen su óbolo en una canastita.

A otros les resulta más complicado. Como a los que abordan al visitante por la calle, para venderle una moneda con la efigie del Che, un nuevo remedio para el colesterol o un cigarro hurtado de la fábrica Partagás. O el vendedor de una tienda oficial que despacha 900 gramos de pan, cobrando el precio por un kilo, procedimiento con el que contribuye a resolver tanto su problema como el del gerente del establecimiento, al tanto del asunto. Claro que esos 100 gramos de pan que van a “la bolsa negra”, como le llaman allí al mercado informal, arrastran una cadena de resoluciones que empezó con quien vendió la harina en el molino... Y si algún inspector husmea, no es problema: él también tiene que resolver.

También están los que piden por la calle un jabón, un bolígrafo o, directamente, algo para comer...

En suma, lo que existe allí es una economía informal de dimensiones monumentales, lo cual permite que algunos segmentos de la población sostengan un módico nivel de consumo, que de todos modos excede en forma holgada al que les resultaría accesible con los magros (por decirlo de un modo elegante) sueldos formales. Hay también algunas paradojas: mientras el exilio contribuye a financiar con sus transferencias al régimen que combate, el cerril bloqueo de los EE.UU. es (además de injusto) funcional al discurso nacionalista con que el gobierno martilla en forma permanente desde los medios de comunicación.

La estructural ineficiencia económica ha perdurado gracias a que se reemplazó al subsidio implícito en los precios políticos con que la ex URSS pagaba el azúcar y cobraba su petróleo, por la petrochequera bolivariana, las transferencias de la diáspora y los ingresos del turismo, paradójicamente a través de empresas capitalistas (en su mayoría, de accionistas españoles) con las que el Estado se ha asociado aportando terrenos y autorizaciones para operar. Quizá para aliviar alguna conciencia oficial atribulada, en el acceso a la ciudad de Varadero un gran cartel reza “Aquí se recauda para el pueblo”.

En la celebración del medio siglo de la revolución, Raúl Castro dió un discurso llamativamente corto (para los parámetros familiares) y sin los ribetes espectaculares que tenían los pronunciados por su hermano y antecesor. Un par de días antes, en unas declaraciones periodísticas, había reiterado que el igualitarismo salarial llegó a su fin, anunciando además recortes en los subsidios y la extensión de las edades mínimas exigidas para acceder al sistema jubilatorio.

Pero el patetismo del fracaso revolucionario está representado, mejor que por las medidas de ajuste económico, por aquello en lo que se convirtió el "hombre nuevo" que prometía forjar Guevara: un "buscavidas".

Si hoy Fidel accediera a mirar para atrás, como en la famosa foto que le tomó el periodista Enrique Meneses en la selva, quizá se sentiría avergonzado.

jueves, enero 01, 2009

Año nuevo con Astor

Nada mejor para P & M que empezar el año en la web con la compañía de Astor, a través de una de sus más hermosas composiciones, "Oblivion". Es una obra tal vez no muy conocida en nuestro país, pero que alcanzó gran reconocimiento en el ámbito internacional. Ya fallecido, en 1993, Piazzolla fue nominado al premio Grammy por esta pieza.

Hay muchísimas versiones del tema. Entre las que escuché, me gusta mucho la del Quinteto del maestro que cuenta con la voz de la italiana Milva cantando en francés. Pero hoy he querido dejar en el blog la interpretación del conjunto argentino "Cuartoelemento", grabada en vivo en Bariloche.

Se trata de la agrupación que dirige el flautista Rubén "Mono" Izarrualde, quien a lo largo de su rica trayectoria tocó en la casi mítica banda "Anacrusa" que dirigía José Luis Castiñeira de Dios, y en "Músicos Populares Argentinos", del Chango Farías Gómez. Aquí lo acompañan el guitarrista Néstor Gómez, el contrabajista Matías González y Horacio lópez en batería.

Salud.